domingo, 15 de septiembre de 2013
Chapter twelve.
*Zayn Malik*
Me tumbé boca arriba en la cama, con las manos en mi estómago, mirando el techo. Habían un montón de esas pequeñas estrellitas que brillan en la oscuridad, simulando el cielo nocturno. Annie bostezó, claramente cansada. Era un sábado por la mañana, temprano; Ann no solía levantarse a estas horas. Había sido mi culpa tenerla ahora levantada. Me aburría, y quería la compañía de mi mejor amiga. Paseé de nuevo la mirada por su cuarto. Desde la primera vez que había entrado ahí me había maravillado este lugar. Las paredes eran de un azul cielo brillante, aunque solo lo podía saber por la única pared que no estaba llena de pósters. Otra pared estaba ocupada por un gran armario de madera lisa. Las otras dos, completamente llenas de pósters. La mayoría eran de su querido pelirrojo. Algunas otras de otras bandas y cantantes que le gustaban. Mi póster favorito estaba cerca de su mesita de noche. No era un póster muy grande, pero salía mi amor platónico; Perrie Edwards. La integrante de Little Mix. Le rogué a Annie que me lo regalase, pero mis suplicas nunca dieron resultado. Sí, mi amiga es egoísta.
-Creo que iré a darme una ducha para espavilarme un poco, no consigo mantener los ojos abiertos- murmuró levantándose de la silla de su escritorio. Cogió lo necesario, besó mi mejilla y abandonó la habitación. Me quedé unos minutos más mirando de nuevo el techo; hasta que mi atención se posó en la melodia que sonaba desde el escritorio de Ann. Decidí ignorarlo, pero como insistía tanto, al final atendí la llamada.
-¿Diga?
-¿Annie?- era una voz de mujer, ¿Será su madre?
-No, soy Zayn- sí Zayn, claro, eso lo explica todo-. Soy el mejor amigo de Annie- me gustaba decir eso, sonaba bonito.
-Oh, hola Zayn, Annie me ha hablado mucho de tí- bueno, si es su madre claro que habrá escuchado de mí, supongo-. ¿Dónde está?
-En el baño, ¿Quiere que le dé algun recado?
-Sí, por favor. Dile que esta tarde no podré acompañarla a visitar a sus padres. Mia tiene dentista y me preocupa dejarla sola. Dile también, si no es molestia, que si necesita algo de dinero para las flores que pase por casa. La llave esta donde siempre, y el dinero en el segundo cajón de la cocina, también donde siempre- rió dulcemente. Bueno, así que no era su madre.
-Está bien- intenté memorizar todo-, yo le diré.
-Muchas gracias Zayn.
-De nada, eh...- todavía no sabía su nombre.
-Lo siento- rió de nuevo-. Soy Elle, la tía de Annie.
-Vale, de nada Elle. En cuanto salga se lo diré.
-Tengo que colgar. Muchas gracias, de nuevo- y sin más colgó. Dejé el teléfono donde antes estaba, junto al libro de francés. Eso me recuerda que no he ni empezado a hacer los ejercicios para el lunes. Muy bien, Zayn. Que buen estudiante eres.
-¿Por qué tan pensativo, Zay?- la voz de Annie me sobresaltó. Giré sobre mis talones. Ni cuenta me había dado que ya estaba sentada en su cama, con una toalla secándose el pelo.
-Ha llamado tu tía- frunció el ceño-. Ha dicho que no puede acompañarte a visitar a tus padres porque una tal Mia tiene que ir al dentista y no quiere dejarla sola o algo así- hice una mueca-. Oh, y que si necesitas dinero para las flores que pases por casa, que la llave está donde siempre y el dinero igual. Y creo que no me dejo nada- reí. La cara de Annie estaba entre la confusión, el enfado y la tristeza. Pero decidí no preguntar nada. Quizás no era el momento.
-Está bien- suspiró después de unos segundos-. Gracias.
-No hay de qué- le sonreí. Me senté a su lado-. ¿Qué quieres hacer?
-¿Me puedes dar un abrazo?- preguntó de la nada, ignorando mi pregunta. Me sorprendió que lo preguntara, pero aún así la abracé fuertemente.
*Oriana Núñez*
El lunes llegué demasiado pronto al instituto, así que esperé a que los chicos (menos Harry), Annie o Edward aparecieran para entrar con alguno de ellos. Me senté en un banco cerca de la entrada y con el IPod encendido me puse a escuchar algo de Bruno Mars. Cerré los ojos al son de Locked Out Of Heaven hasta que sentí unos labios presionando los míos. Me asusté, pero al abrir los ojos vi la sonrisa de Edward y me tranquilicé, riendo. Se sentó a mi lado.
-Hola Ori- sonrió tiernamente. Agarró mi mano y entrelazó nuestros dedos. Un gesto que me dejó prácticamente muerta; este chico era muy dulce-. ¿Qué escuchabas?- le pasé un auricular y en silencio escuchamos la voz de Bruno Mars. Luego de unos minutos, divisé a lo lejos una chica en skate y al instante supe que era Ann. Me vio y se acercó a nosotros.
-Hola chicos- saludó con la mano, mientras que con la otra recogía el skate del suelo. Ella también venía escuchando música, pero solo llevaba un auricular puesto, el otro colgaba.
-Hola Annie- la saludó mi novio. Sí, me encanta como suena. Ella le sonrió y ocupó el sitio a mi otro lado.
-Hey Ann, ¿Qué escuchas?- pregunté cogiendo el auricular que colgaba, antes de ponérmelo en la oreja.
-Heartbreak Girl- rió ante mi cara de no saber qué es eso-. Una canción de 5 Seconds of Summer.
-Mh, déjame escuchar- me quité mi auricular, se lo di a Edward y me puse el de Annie.
-¡Annie, Ori!- gritó la voz de alguien. Nos giramos a ver. Louis corría entre los estudiantes, empujándolos, para llegar hasta nosotras-. Jo, ¿Que no ven que hay un chico corriendo? Es que de verdad que no apartarse- refunfuñó con la vista a todos ellos. Ocupó el sitio al lado de Ann y pronto estuvimos todos apretujados en el banco-. Ah, Annie, adivina qué traigo- le sonrió divertido.
-A ver, por probar. ¿Una chocolatina?- rió a carcajadas. Louis asintió con la cabeza y la sacó de su mochila-. Gracias tío Louis.
-Oh, lo siento- rió Lou-. Hola Edward- el aludido se sacó un auricular.
-Hola Louis- sonrió.
-¿Qué tal con Oriana?- movió las cejas repetidas veces, pícaro. Juraría que se me tiñeron las mejillas de rojo. Edward se rió divertido.
-Perfectamente bien- apretó suavemente nuestra unión de manos.
-Jo Annie, tú y yo todavía estamos solteros- Ann le dio un codazo divertida y señaló con la cabeza a unos metros más lejos, donde Phoebe y un par de chicas más charlaban. Phoebe no paraba de mirar a Louis y sonreir. Éste último abrió la boca lo más que pudo, para después sonreir como tonto. Phoebe rió y apartó la vista.
-Oh Annie, aquí me huele a parejita nueva- le guiñé un ojo a Louis y éste se sonrojó.
-¡Chicos!- gritó Zayn corriendo hacia nosostros. Niall y Harry lo seguían por detrás, ahora disculpándose con una pobre chica que había sido atropellada por Zayn. Al llegar a donde estábamos, apoyó las manos en sus rodillas, respirando entrecortadamente.
-Zay, ¿Qué ocurre?- rió Annie, divertida. Zayn levantó la cabeza, pero antes de abrir la boca, un grito lo interrumpió. Un grupo de chicos llamaba a Edward. Me devolvió los auriculares, besó mis labios suavemente y se marchó con ellos. Me mordí el labio, viéndolo marcharse.
-Bueno, lo que quería decir es qu- otra vez fue interrumpido. Liam llegó de la mano de una chica rubia y alta. Recordaba perfectamente a esta chica. Era Bethany, una chica que había estado pillada por Liam desde hacía años pero éste siempre le daba largas porque decía que era una Barbie, por así decirlo. Pero qué demonios, ¿Qué hacía de la mano de ella?
-Hola chicos- sonrió, y tengo que decir que noté la sonrisa muy forzada-, os presento a mi novia- abrí los ojos por la sorpresa. Estaba a punto de ponerme a reir pero noté que lo decía enserio. Bien, no era una broma. Es decir, no está bien. No sé por qué, miré de reojo a Ann, a mi lado, quien miraba su regazo con la mitad del pelo tapándole la cara. No quise preguntar qué le pasaba, pero solo cogí su mano y la apreté con fuerza. Me devolvió el apretón y levantó la cabeza para regalarme una sonrisa. Más bien una mueca triste. Pero no le dije nada.
Hola cupcakes, sé que probablemente me mataréis a palazos pero que sepáis que yo os quiero mucho y que lo siento por haber tardado nosécuántotiempo en subir :/ Por recompensa, he subido dos capítulos, aunque este último es cortísimo pero quería dejarlo así, ya sabéis, para dejar un poco de intriga. Aunque me parece a mí que de intriga ni poca. Anyways, espero que os guste e intentaré subir pronto, pero no prometo nada. Un beso enorme, os quiero.
Chapter eleven.
*Oriana Núñez*
No recuerdo quién tuvo esta estúpida idea, pero empezaba a arrepentirme de haber aceptado. Ya que la fiesta de cumpleaños para Niall se celebraba en casa de Harry, habíamos tenido que inventar una excusa para que nos acompañara hasta allí. Lo peor de todo fue la cara burlona de Niall cuando fuimos a buscarle. Claro, Harry y yo no nos hablábamos desde el miércoles y vernos a los dos juntos fue un poco raro. Aunque no nos dirigimos la palabra ni una sola vez, podía notar su mirada clavada en mi nuca. Caminaba delante de él, para no tener que enfrentarme a su cara. De vuelta a casa de Harry, con Niall con nosotros, tampoco hablamos mucho ninguno de los tres. El duende se había puesto en medio de los dos y agradecí su gesto infinitas veces. Me dio la sensación de que Harry hizo lo mismo. No tenía ni idea de qué podía decir para deshacer el incómodo silencio. Me sentía mal por Niall, él no tenía culpa de lo que nos pasaba a Harry y a mí. Pero ni yo tenía idea de qué nos pasaba. Simplemente dejamos de hablarnos. Finalmente no dije nada, y el silencio nos acompañó hasta que llegamos a casa de Harry. El rizado sacó las llaves del bolsillo de sus tejanos, abrió la puerta y tiró las llaves al mostrador de la entrada. El pasillo de la entrada estaba ténuemente iluminado por la luz que entraba por la puerta medio abierta. Al ser la última en entrar, me encargué de cerrar la puerta. Habíamos acordado que al llegar nosotros, cuando la casa quedara a oscuras otra vez, Louis y Liam se encargarían de encender las luces. Pero estaban tardando demasiado. Sentí la mano de Niall agarrando mi brazo con fuerza y entonces recordé que era claustrofóbico. Pegué una patada a la oscuridad que tenía delante y por suerte acerté en darle a Harry. Se quejó con un sonido ahogado. Y entonces, las luces se encendieron. Una disculpa sonó a lo lejos; los tres caminamos hacia la voz.
-¡Felicidades rubito!- exclamó Louis apuntándolo con un spray decorado con detalles de Spiderman, de donde salía un hilo blanco. Chico raro. Niall sonrió como un niño pequeño y recorrió la sala con la mirada. Habíamos dedicado la tarde anterior, y parte de esta tarde, antes de ir a buscarlo, en decorar el sitio. Nos quedó extrañamente genial; ya que los pocos que hacíamos algo nos pasábamos la mayor parte del tiempo riendo y gastando bromas. La mirada azulada del rubio se posó en la mesita de centro. Antes de irnos, vimos a Annie muy concentrada en la cocina, así que seguramente todo eso lo había preparado ella. Estaba la mesita llena de bandejas de pequeños bocadillos con Nutella, cupcakes de chocolate y otros de colores vivos todos adornados con gominolas, otra bandeja llena de galletitas, palomitas de colores, refrescos y zumos. Ann tenía una bonita sonrisa de suficiencia en los labios. Entre todos le dimos un gran abrazo al cumpleañero.
-Muchísimas gracias chicos, ya pensaba que os habíais olvidado- se cruzó de brazos, pero una sonrisa persistía en su rostro. Cierto, esta mañana habíamos actuado todos como si nada pasase, como si fuese un día más de la semana. Aunque vimos sus ojos azules inundados de tristeza, hicimos un gran esfuerzo para resistir hasta esta tarde. Pero es difícil negarle un buen abrazo al irlandés.
*Annie Stonem*
No me podía creer que ya había pasado todo un mes. El tiempo realmente pasaba rápido con buena compañía. Por suerte, me adapté perfectamente al nuevo instituto. No es que hice muchos amigos, pero por los que tenía de momento eran más que suficiente. Zayn definitivamente se volvió mi mejor amigo. Niall, más o menos, igual. Habíamos tenido alguna que otra 'cita' (no penséis mal, solo como amigos) en Nando's. Louis se volvió como un tío para mí. Siempre que podía me regalaba una chocolatina. Y yo más que encantada le regalaba un beso en la mejilla. Oriana digamos que también se convirtió en una mejor amiga para mí. En realidad, era como mi hermana; la admiraba. Pero nunca se lo dije, ni diré. Harry era muy bueno conmigo, menos cuando estaba con Ori. Misteriosamente ni me hablaba ni nos dirigía la mirada. Ellos dos llevaban todo este mes sin hablarse. Hasta teníamos una apuesta para cuándo volverían a hablarse. Idea del rubito irlandés. Y por último, Liam. Solo Zayn lo sabía, pero secretamente me había enamorado de él. Un poquito. Al menos eso decía Zay, ya que yo no creía que en tan solo un mes pudiese enamorarme. Pero muy en el fondo, sabía de sobras que lo estaba. Y que podía.
Por suerte, no volví a ver a Chris. Lo agradecía, muchísimo. No me apetecía volver a ver a ese chico en mi vida. En realidad, no me apetecía ver a nadie de mi antiguo instituto. Durante todo este mes, Sophie intentó volver a contactar conmigo, pero esta vez ni siquiera atendí al teléfono. Preferiría no hablar de eso, la verdad.
Mh, por canviar de tema. Ori y Edward estaban casi saliendo. Digo casi porque se dieron un beso, pero no quedaron en nada. Todavía. Tengo la certeza de que este dulce chico se lo pedirá tarde o temprano. Se notaba que a Oriana le gustaba, y me sentía feliz por ella.
-Oye Ann, ¿Puedo acompañarte este domingo a Hyde Park?- interrumpió mi mejor amigo mi narración interna.
-Claro, ¿Quieres hacer de modelo para mí?- subí y bajé las cejas repetivas veces, riendo. Todos los domingos iba a Hyde Park y durante horas tomaba foto a todo lo que se moviese, respirase y llamase mi atención. O simplemente fotografiaba lo primero que tenía delante, dándole un efecto de luz que hiciese la foto especial. Siempre iba, a cualquier época del año.
-Gracias pero no, gracias- negó, chasqueando la lengua.
-Entonces no serás de ayuda Zay, ¿Para qué quieres venir?- el moreno hizo un gesto con la cabeza y nos sentamos en el suelo, la espalda contra la pared.
-Para pasar el tiempo contigo.
-¿Te enfadarías si te tomo una foto, aunque no quieres ser modelo por un día?- agarré su mano suavemente.
-Supongo que no. Pero que salga bien, ¿Eh?- se llevó mi mano a los labios, besó mis nudillos-. Confío en tí, eres genial con una cámara en las manos.
-Bueno, gracias. Pero exageras- reí.
-No exagero; en serio, créeme- sonrió. Besé su mejilla, y no dije nada más. A veces me gustaba el silencio.
*Liam Payne*
A segunda hora de la mañana del viernes teníamos libre, así que Niall y yo nos fuimos a dar una vuelta; sin salir del recinto del instituto, claro. Hacía un poco de frío, pero no nos apetecía estar dentro. El duende parecía muy concentrado pateando una pequeña piedra que encontramos, así que no entablé ninguna conversación. No tenía muchas ganas de hablar, la verdad. Durante la media hora siguiente, caminando dando vueltas alrededor del edificio, observé a los pocos alumnos que habían decidido pasar el tiempo ahí afuera, como nosotros. Al girar una esquina, divisé a unos metros a Annie y Zayn apoyados contra la pared, charlando. Codeé a Niall, quien dejó su atención a la piedra para mirarme. Señalé con la cabeza, pero cuando volvimos la mirada, lo que vimos fue como una daga directa a mi corazón. Zayn giró la cara hacia Ann, y ésta, a la vez, también la giró; los labios de ambos chocaron. Nialler me miró un poco preocupado. Le había confesado a mi amigo la atracción que sentía por Annie. Estaba enamorado de esa chica. Giré sobre mis talones y a grandes zancadas, deshice el camino que hicimos. El rubio agarró mi brazo, frenándome lentamente. Me preguntó con la mirada mi estado de ánimo, que con solo una triste mueca contesté lo pésimo que era. Y tan solo me abrazó. Era lo que en estos momentos más necesitaba.
*Harry Styles*
-No me puedo creer que te esté ayudando con tu estúpida idea- se quejó Louis en un susurro por quinta vez. Le empujé con el codo y al aguantarse de puntillas, agachado, se cayó. Miré por encima del arbusto una vez más, comprobando que la feliz parejita no nos hubiese descubierto. Por suerte, siguieron con la tonta conversación. Ni siquiera prestaba atención. Me giré a ver a Lou, de brazos cruzados.
-Yo no te obligué, melón. Eres mi mejor amigo, al menos me podrías apoyar un poco- hice un puchero, que seguro que con él funcionaba. Y funcionó.
-Hazza, yo te apoyo- sonrió levemente-. ¡Pero no vuelvas a llamarme melón!- tapé su boca con mi mano, en un movimiento rápido.
-No levantes la voz; melón- añadí con una sonrisa burlona. Me lamió la mano, y yo la aparté con asco-. Te mataré, ¿Lo sabes?
-Entonces te quedarás sin tu mejor amigo- levantó una ceja. Me encogí de hombros.
-Tengo a Niall.
-Ya no te quiero, chínchate- se cruzó de brazos.
-Bueno, Niall sí me quiere- le saqué la lengua. Lou, en un enfado fingido, se abalanzó hacia mí para pegarme. Acabamos rodando por el suelo, muertos de risa-. Era broma, Lou. Siempre serás mi mejor amigo, aunque te mate por ser un estúpido.
-Aw que bonito- dijo sarcático-. Tú igual, aunque seas un celoso con problemas en aceptar que le han quitado a su chica- sonrió como si nada, divertido.
-Ahí te has pasado, Tomlinson- refunfuñé.
-Sí, pero bien que llevas toda la hora espiando a Ori y Edward- miró disimuladamente por encima del arbusto, y rió-. Que por cierto, ya no están.
-¿¡Qué!?- exclamé, levantándome del suelo. El muy idiota me había mentido, y ahora Oriana y Edward me miraban sorprendidos. Bueno, Edward me miró sorprendido. Oriana me mataba con la mirada. Me sonrojé a más no poder, ahora sí que mataría a Louis. El muy imbécil se puso a reir histéricamente. Sí, sí, muy gracioso. Ya te lo haré pasar mal, muy mal. ¿Y lo mejor? Con Phoebe. En fin; me giré hacia el idiota, que al percibir mi mirada de infinito odio echó a correr despavorido.
*Oriana Núñez*
Harry se marchó corriendo (no hace falta decir que con las mejillas más rojas que había visto en mi vida), detrás del que me pareció que era Louis, y resoplé con fuerza. ¿Qué demonios hacía ahí? Como me entere que nos estaba espiando, lo mataré. Edward soltó una risita, y no pude evitar sonreir. En el fondo fue divertido ver a Harry tan avergonzado. Seguro que no lo ha pasado más mal en toda su vida. Sacudí la cabeza y giré a ver a Edward. Antes de que Harry nos interrumpiese, él estaba a punto de decirme algo. Y moría de la intriga.
-Bueno, ¿Qué decías?- sonreí tímidamente, mordiéndome el labio. Edward se sonrojó levemente, y apartó por unos segundos la mirada.
-Yo, bueno... Yo s-solo quería preguntarte una cosa- se rascó la nuca nervioso. Era adorable cuando se ponía nervioso.
-Pues pregunta- volví a sonreir.
-Em, Ori; esto... ¿Quieres s-ser mi novia?- preguntó, con las mejillas pintadas de un tierno color rojo. Se me llenaron los ojos de lágrimas-. Ori no, cielo no llores- me abrazó por los hombros.
-Claro que quiero, tontín- solté un par de lágrimas, sonriendo. Edward rió levemente y rozó sus labios con los míos, en un beso inocente. Nuestro segundo beso.
*Niall Horan*
Después de intentar animar a Liam por lo que quedaba de hora, tuvimos que hacer camino hasta el taller de música, ya que ahora teníamos dos horas de taller optativo. Fuimos los primeros en llegar. Nos sentamos en los sitios que normalmente cogíamos, esperando al resto del grupo. Dos segundos más tarde, vimos a un Harry y a un Louis totalmente enfurruñados cruzar el umbral de la puerta, de brazos cruzados. En vez de sentarse juntos, como normalmente hacían, Hazza se sentó a mi lado. Lou al lado de Liam. Los asientos del medio correspondían a Zayn y Annie. Los dos últimos nombrados entraron unos minutos más tarde. El gruñido de Liam no tardó en escucharse, pero esta vez nadie rió por lo bajo. Fue un gruñido triste, melancólico. Le dediqué una sonrisa tranquilizadora; aunque Liam solo revoleó los ojos. Ann tomó asiento a mi lado, besando mi mejilla. Zayn se sentó en el asiento vacio, entre Liam y Annie. Me acerqué disimuladamente a la oreja de Ann.
-Oye, después tengo que hablar contigo; ¿Sigue en pie nuestra cita?- la castaña rió, asintiendo. El cotilla de Harry acercó su cara también a nosotros.
-¿Tenéis una cita?- preguntó sorprendido, intentando no levantar el tono de voz. Annie volvió a reir, esta vez un poco más fuerte.
-Es una salida de amigos, pero de broma lo llamamos 'cita'- explicó. El ricitos abrió la boca en forma de 'o', en un sonido casi inaudible.
-¿A dónde iréis?- volvió a preguntar, aunque ya no parecía tan interesado en el tema.
-A Nando's- reí levemente. Hazza rodó los ojos, divertido.
-No sé ni por qué pregunto- los tres reímos.
-¿Por qué tan molesto, Harry? Cuando has entrado, me refiero- añadí. Resopló y le lanzó una mirada de odio a Louis. Ui, eso pinta mal.
-Louis y yo nos hemos peleado- levanté una ceja, como pidiendo un por qué-. Por su culpa, Ori y su estúpido amigo del cuál no quiero recordar el nombre me han pillado espiándolos- Ann lo interrumpió con un movimiento de mano.
-¿Qué demonios hacías espiando?
Las mejillas de Harry tomaron un color rosado, casi inexistente; pero siguió hablando sin contestar a la pregunta.
-Me he enfadado con él por eso. Entonces al volver nos hemos cruzado con Phoebe y le he hecho la zancadilla a Louis, que por patoso ha acabado en el suelo- se encogió de hombros.
-Pobre tío Louis- comentó Annie, negando con la cabeza.
-Espera, espera; ¿Tío Louis? Lo decías en plan: 'eh, ¿Qué hay tío, todo guay?' o tío de tío- Harry movió las manos exageradamente, haciéndome reir con disimulo.
-No seas tonto; tío de tío- rió Ann, divertida. Harold, resoplando, rodó los ojos y dejó de prestarnos atención. Con el dedo índice en mi sien, le mostré a Annie un gesto de que Harry estaba loco. Muy en el fondo lo estaba.
*Annie Stonem*
No demoramos mucho en Nando's. Comimos algo rápido, pero tampoco con prisa, y enseguida estábamos en el parque al frente de la casa del duende, charlando. Fuera lo que fuese lo que quería decirme, ya estaba tardando. No me decía nada. Hasta que de una vez por todas, habló de lo que me interesaba (o más bien dicho, lo que me había dejado intrigada el resto de la mañana).
-¿Estás con Zayn?- la pregunta me tomó por sorpresa.
-No, estoy aquí, contigo- no pudo evitar reir. Me codeó suavemente en el brazo.
-No me refiero a eso; y lo sabes Stonem- asentí, sonriendo inocente.
-No Horan, no estoy con él. ¿Por qué la pregunta?- no entendía, la verdad, a qué vendría.
-Os distéis un beso- susurró bajito, pero llegué a escuchar su voz. Solté una gran carcajada.
-¡Oh! ¿Era por eso?- volví a reir-. En realidad no pasó nada. Zayn me iba a dar un beso en la mejilla, yo giré la cara porque hacía rato que no hablaba y me dio un beso aquí- señalé un poco más arriba de mi labio superior. Una oleada de alivio cruzó la cara de Niall. No entendí por qué, pero no pregunté. A veces es mejor no saber algunas cosas. O eso es lo que siempre pensé.
viernes, 23 de agosto de 2013
Chapter ten.
*Annie Stonem*
Conseguí despertarme poco a poco cuando escuché voces a lo lejos. No sabía cuanto tiempo había estado con los ojos cerrados y durmiendo, pero me pareció una eternidad. Cuando abrí ligeramente los ojos, noté a los pocos segundos como alguien me envolvía entre sus brazos fuertemente. Reconocí a Liam, por su perfume. Correspondí su abrazo, besando su mejilla y riendo tontamente. Seguro mis mejillas no podían estar más encendidas.
-¡Qué bien que has despertado!- exclamó Ori, quitando a Liam de encima mío de un empujón y ocupando su sitio. Ahora fue ella la que me abrazó-. ¡Me tenías muy preocupada señorita! ¿Cómo se te ocurre desmayarte?
-¡No fue mi culpa! ¡Soy un imán para las pelotas!- dije divertida. Louis empezó a reirse fuertemente y entonces fue cuando me di cuenta de que lo que había dicho, sonaba terriblemente mal. Me tapé la cara con las manos, riendo sin poder controlarlo-. ¡No lo decía en ese sentido, tonto! ¡Eres un mal pensado!- chillé. Ninguno ahí presente podía dejar de reir.
-¿Por qué hacéis tanto ruido, eh?- preguntó una voz medio ronca detrás de mí. En la camilla que quedaba más al fondo, un poco más lejos que la mía, estaba Zayn. Seguramente lo habíamos despertado. Dejó de frotarse los ojos y para cuando quise darme cuenta, ya lo tenía encima de mí dándome un enorme abrazo-. ¿Pero cuándo has despertado, bollito? ¡No me habéis avisado, malas personas! ¿Qué sería lo próximo? ¿Pintarme la cara con rotuladores?- refunfuñó.
-Acabo de despertar, Zay- acaricié su pelo. Me sonrió y besó mi frente. Se sentó a mi lado en la camilla-. Oye Lou, ¿Qué haces en una camilla? ¿Tú también te has hecho daño?
-Otra vez no- murmuró dejando caer la cabeza contra la almohada.
-Oh sí, Louis, cuéntaselo- Niall subió y bajó las cejas varias veces, con aire de diversión. Lou resopló, cansado. Se incorporó.
-Me he dado un golpe en las partes bajas con la punta de una mesa- suspiró y volvió a tirarse encima de la almohada.
-Aw pobre- intenté controlar la risa-. ¿Estás mejor?
-Ni lo intentes Ann, ríete todo lo que quieras.
Obedecí, riendo a más no poder. Pero eso sí, pobre Louis.
*Zayn Malik*
El resto del día transcurrió con normalidad. Annie y Louis permanecieron en la enfermería hasta un poco antes del almuerzo, donde nos juntamos en la cafetería. A última hora teníamos taller optativo. Louis, Harry y yo nos sentamos lo más lejos posible de la profesora para poder hablar y hacer lo que nos diese la gana. Bueno, un poco como siempre, para ser sinceros. Como habían tantos ordenadores en un montón de filas una detrás de la otra, en la última de éstas pasabas muy bien desapercibido. Me senté en medio de esos dos. Hora de las confesiones de última hora, chicos.
-¿Qué hay de nuevo?- pregunté mientras escribía la contraseña de mi Twitter en el ordenador, y así, hacer algo mientras hablábamos. Louis se había metido también en Twitter y Harry jugaba a un tonto juego online.
-¿Cómo se llamaba ese chico?- dijo Harry. Lo miramos confundido-. Sí, ese de cara de bacalao- elevé una ceja-. ¡Demonios! ¡El que va con Oriana!- exclamó enfadado. Pues haber empezado por ahí, tonto.
-¿Edward? Sí, me parece que se llama así- comentó Louis, con la mirada en la pantalla.
-¡Oh sí! El chico que se parece mucho a tí, ¿Verdad?- Harry me propinó un puñetazo en el brazo y enfurruñado siguió jugando con su juego-. Va, no te enfades Hazza. ¿Qué pasa con él?
-Es un estúpido falso, eso es lo que pasa- Louis negó con la cabeza, volviendo la vista hacia él.
-Lo que pasa es que tú eres un celoso sin remedio y no aguantas que Ori se vaya con otro.
¡Harry celoso, Harry celoso!; se puso a cantar una vocecita en mi interior, haciéndome reir sin querer.
-¡Nada que ver, Louis! Qué cosas dices; ¿Yo celoso? Tss, nunca- sí claro, con lo nervioso que te has puesto y conociéndote como nosotros lo hacemos, se nota que mientes. Negué con la cabeza. Muy mal Harry, muy mal.
-Harold te conocemos- indicó Louis señalándolo con el dedo índice, y el aludido se hundió en su asiento-. ¿Qué te pasa con Ori, Hazza?- preguntó con una voz más suave.
-Soy un tonto enamorado- murmuró para sí mismo.
-¿Qué?- exclamamos Lou y yo a la vez, muertos de risa. Pronto nos callamos para no llamar la atención, pero seguíamos con unas sonrisas burlonas en la cara.
-Ni creáis que lo voy a repetir, y si lo he dicho ha sido sin querer. Podéis estar contentos, ya os vale- se cruzó de brazos, haciéndole caso omiso al juego pero con la vista en él.
-No, si contentos lo estamos querido Harold- sonrió Louis-. Nunca pensé que oiría salir algo así de tu boca. Cada día me impresionas más.
-¿Sabes el no sé qué que tengo con las tías? Parece que contigo también lo tengo Boo Bear- le guiñó un ojo.
-Claro que sí, Hazza. Siempre serás mío.
-Siempre seré tuyo- y volvieron a poner atención a sus respectivas pantallas de ordenador. Vaya dos chicos que tengo como amigos.
*Niall Horan*
-¡Llegaremos tarde al taller de cocina, y si llegamos tarde me enfadaré!- exclamó Annie dando grandes zancadas en dirección contraria. Claro, la pobre era nueva y ni sabía dónde quedaba. Agarré su brazo e hice que diera la vuelta.
-Por el otro lado Ann- rió y se encogió de hombros-. Por casualidad, ¿Amas la comida?- tenía curiosidad, nada más.
-¡La amo!- dijo divertida.
-¿Por qué no te casas conmigo?- me besó en la mejilla, mientras enroscaba su brazo con el mío. Oí de lejos a Liam gruñir. Ori reía, seguramente por como estaba Liam. Luego ya me disculparía con él. Obviamente le decía eso de broma, no me iba a casar con ella.
-Aw rubito, un día tú y yo tenemos que ir a comer a Nando's- hice ver que me secaba una lágrima invisible.
-Eso es lo más bonito que me han dicho nunca.
-Cariño, todo lo que sale de mi boca es bonito- reí, todo no podía ser-. Menos en lo que estás pensando, tonto- me pegó en el brazo con la mano que tenía libre.
-Vale, lo siento- volví a reir. Finalmente llegamos a la clase donde tendríamos el taller de cocina. La profesora nos indicó que nos sentásemos en parejas, y como Ori y yo tenemos una extraña conexión mental, dejamos a los otros dos juntos y nosotros dos nos sentamos en la primera mesa que vimos libre. A veces somos malos, lo sé. Liam y Annie se sentaron en la mesa enfrente de nosotros, un poco cortados con la situación. Se veían la mar de tiernos-. ¿Qué te apuestas a que acaban juntos?
-No apuesto nada rubito, yo también creo que acabarán juntos- hablábamos en susurros por si nos escuchaban.
-Pues... ¿Cuánto crees que tardarán?
-¿En salir?- asentí-. A ver, conociendo a Liam, sé que es muy tímido y seguro que con Annie todavía más; y tengo el presentimiento de que Ann es igual o más tímida que él. Así que supongo que para... Abril, más o menos.
-¿Abril? Eso es mucho. Yo creo que para final de año ya están juntos.
-Pff, y eso es muy poco. Vale, ¿Qué apostamos?
-¿Una cena en Nando's?- era lo único que se me ocurría.
-Trato hecho- estrechamos nuestras manos-. ¡Ah!- exclamó-. Y no vale intervenir. Empezarán a salir cuando ellos quieran, ¿De acuerdo?- rodé los ojos. Ni hacía falta que lo dijese.
-De acuerdo. Pero, ¿Y si Liam me pide consejo?- Ori rió por lo bajo.
-¿A tí? Primero me lo pediría a mí- me crucé de brazos.
-¿Y por qué a tí, lista? Los chicos piden consejo a los chicos, y por lo que sé, tú no eres un chico- alcé una ceja-. ¿O sí?- me pegó un puñetazo en el brazo.
-¡Claro que no!- parecía aguantar la risa, porque se mordía el labio-. Soy una chica tonto. Y si Liam pide consejo sobre una chica, yo sé más, PORQUE SOY UNA CHICA- vocalizó la última frase. Jo, que no soy tonto. Ya había entendido a la primera.
-¿Quieres apostar?
*Harry Styles*
Antes de que acabase la hora y nos pudiésemos ir a casa, Zayn nos explicó a Lou y a mí que esta tarde iría a comprar el regalo para Niall al centro comercial. Como mi hermana esta tarde tenía pensado invitar a unas amigas (que casualmente no soporto), me ofrecí a acompañarle. El timbre sonó después de unos aburridos y largos minutos de espera. Salimos a la entrada del instituto a esperar a los que faltaban. Zayn nos estaba explicando en qué consistía el regalo más o menos, cuando vimos aparecer a Niall, Ori, Liam y Annie. Cerró la boca y siguió como si nada.
-Me muero de hambre, ¿Os venís, chicos?- nos preguntó Niall, a los que siempre íbamos en la misma dirección. Liam asintió con la cabeza, menos Oriana y yo.
-Nialler, acabamos de salir de un taller de cocina y te has pasado media clase comiendo, ¿En serio tienes hambre?- le preguntó Liam. El duende sonrió tímidamente, encogiéndose de hombros.
-Yo también- Annie se sobó la barriga, haciendo un puchero-. Creo que iré tirando para casa, ¿Alguien viene?
-Vamos al centro comercial a comer- comentó Zayn, señalándome.
-¡Yo también voy!- avisó Ori, colocándose bien la mochila.
-Vamos Annie- Lou y Ann se despidieron de nosotros, charlando animadamente entre ellos cuando ya se marchaban.
-Nos vemos mañana- nos despedimos también de Niall y Liam. Pero... ¡Espera, espera, espera! Frena el carro. ¿Oriana viene con nosotros? ¿Desde cuándo? Pf, mataré a Zayn. Le lancé una mirada furiosa, y con su encogimiento de hombros interpreté que él también se acababa de enterar. Por ésta te salvas Malik.
-¿Así que al final vienes, eh?- comentó el moreno, cuando empezamos a andar rumbo al centro comercial.
-Sí- asintió-. No me apetecía estar en casa- chasqueó la lengua. Bajó la vista y jugó con las pulseras en su muñeca. Sí cariño, para mi también es un tanto incómodo.
-Oh- fue lo único que dijo Zayn.
-¿Al final dónde haremos la fiesta?- pregunté. Odiaba el silencio que se había producido.
-No lo sé- contestó Zayn. Ori ni habría la boca para nada. Solo seguía jugando con sus pulseritas.
-Podríamos hacerla en la mía, y si queréis os quedáis a dormir todos después- noté como Ori se tensaba ligeramente.
-Sí, eso sería genial- afirmó Zayn. Y hasta ahí llegó la conversación. Creo que nuestro amigo notó lo incómodos que Oriana y yo estábamos, e intentó no forzar la situación. Llegamos al centro comercial en menos de media hora. Buscamos algún sitio para comer todos juntos y después de intercalar conversaciones entre Zayn y Ori y Zayn y yo, nos fuimos a buscar el regalo de Niall. Oriana nos guió hasta una tienda, que por lo visto, vendía de todo un poco. De figuritas de anime hasta merchandising de cantates y bandas famosas. Nos enseñó dónde vio el peluche del duende. Cuando quisimos darnos cuenta, ya se había marchado a observar un camiseta de Harry Potter, junto a otras cosas de la película. Entre los tres pagamos el peluche. Salimos fuera de la tienda, y a quien nos encontramos no alegró para nada la tarde.
-¡Hola, Ori!- exclamó el de la cara de bacalao. Puaj, cuanta felicidad acumulada lleva éste. Ni que la vida fuera de color de rosa, estúpido.
-Hey, hola Edward- se mordió el labio, ligeramente colorada. ¿En serio? ¿Con unos tontos cumplidos y una cara de estúpido como ésa ya caes rendida?
-¿Cómo estás?- ah, claro. Y nosotros dos somos parte del decorado. ¡Ay mira, soy el árbol Harry!
-Muy bien, ¿Te apetece dar una vuelta?- ¡Hola! ¡Qué seguimos aquí!
-Oh, claro- le sonrió, seguido de un guiño. Ori, sin siquiera mirarnos, sacudió la mano. Se marchó junto al bacalao riendo sus estúpidos chistes. Hasta los míos son mejores. Cuando estuvieron lo bastante lejos para no oírnos, me giré hacia Zayn sacando humo de las orejas.
-Juro que no lo soporto- apreté bien fuerte los puños a mis costados. Mi amigo se limitó a rodar los ojos. Seguimos andando y cuando pasamos junto a una fuente, me empujó y caí derechito al agua.
-¡Para que se te bajen esos humos, Styles!- carcajeó. Salí, choreando agua de hasta mis rizos y no le dirigí ni una sola palabra de vuelta a casa. ¡Nadie le estropea el pelo a Harry Styles! He dicho.
Hola princesitas!
Siento haber tardado en subir :c ¿Pero verdad que me perdonáis? ¿Sí? :D
Bueno, siento si el capítulo es corto y además, una mierda, pero ando corta de imaginación jeje
Al menos espero que os haya gustado por lo menos un pocito. Si no, intentaré compensaros en el próximo cap (lo haré más largo, no prometo nada más).
Y.. mh, nothing more to say. Un beso enooooooooooooooooorme! Os quiero c:
martes, 13 de agosto de 2013
Chapter nine.
*Liam Payne*
Todos estuvimos más que encantados con el nombre que propuso Harry, así que nos decidimos por llamarnos One Direction. Niall, que había traído su guitarra, se la dejó a Ann para que nos enseñase de lo que era capaz. Empezó un poco nerviosa, pero finalmente se concentró y la canción le salió perfecta, aunque solo eran unos acordes.
-¡Otra! ¡Otra!- exclamaron Lou y Hazza a coro. Annie rió, negando con la cabeza. Sus mejillas estaban teñidas de un adorable color rosa.
-Sí, por favor, toca otra canción- suplicó Zayn, haciendo un puchero. Ann rodó los ojos, divertida. Se colocó bien la guitarra.
-¿Cuál queréis que toque?- preguntó jugando con los dedos sobre las cuerdas.
-¿Os parece si vamos pensando una canción y nos la preparamos como banda?- propuse. Aceptaron mi oferta. Después de pensar un rato, finalmente decidimos que cantaríamos Torn, ya que Annie se la sabía con la guitarra. Empezamos a practicar un poco. Ann tocó los primeros acordes y entonces entré yo cantando, cambiando un poco la letra.
-I thought I saw a girl brought to life. She was warm, she came around, she was dignified. Showed me what it was to cry. You couldn't be that girl I adored. You don't seem to know or seem to care what your heart is for. But I don't know her anymore- acabé de cantar. Harry me siguió.
-There's nothing left, I used to cry. My conversation has run dry. That's what's going on. Nothing's fine I'm torn- después de él, todos empezamos a cantar.
-I'm all out of faith. This is how I feel. I'm cold and I am shamed. Lying naked on the floor. Illusion never changed. Into something real. I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn. You're a little late. I'm already torn- seguimos cantando hasta que Annie tocó los últimos acordes y acabamos todos juntos diciendo Torn. Sonábamos mejor de lo que esperaba, para ser la primera vez.
-Tenéis unas voces increíbles, chicos- nos comentó Ann, asombrada-. A vuestro lado soy un gato al que le acaban de pisar la cola.
Después de ese comentario acompañado de unas cuantas risas, seguimos tocando y cantando canciones entre todos, hasta que se nos hizo tarde y la hermana de Harry nos sacó de casa entre carcajadas.
*Oriana Núñez*
Después de cenar algo ligerito, subí a mi cuarto. Me tumbé en mi cama con el móbil en la mano, y me puse a contestar los WhatsApps que tenía. Uno de Niall, y dos de Liam. Primero abrí el de Nialler.
N.- Annie me ha robado mis palomitas :(
Chico raro. ¿Y a mí, qué? Negando con la cabeza, miré qué me había enviado Liam.
Li.- ¡Ya tenemos nombre!
Li.- One Direction, ¿Te gusta?
O.- Pues sí, es chulo :)
Li.- Fue idea de Harry.
O.- Puaj! Lo odio!
Li.- Jajaja ¡No seas mala!
O.- Vale, no me pegues :(
Li.- Nos vemos mañana pequeña :)
O.- ¡No me llames pequeña! ¡Soy un mes mayor que tú!
Li.- Sí, sí, lo que tú digas. Hasta mañana! ;)
O.- Nos vemoooos :D
Cerré la aplicación y poco después apagué el aparato. Preparé todo lo necesario para mañana. Lo que me iba a poner y algunas otras cosas más. Mientras cerraba la mochila, me fijé en un papelito que sobresalía de mi mal cerrado estuche. Agarré el papelito, cerré el estuche y miré el trozo de papel doblado con curiosidad. Lo abrí.
«Espero haber llegado a caerte bien. E.»
Será tierno. Claro que me había caído bien. Dejé el papelito encima de mi mesita de noche con un suspiro saliendo de mis labios. Me deshice de la ropa que cubría mi cuerpo y me puse un bonito pijama de verano, que consistía en una camiseta de manga corta color rosa clarito y unos pantalones cortos a cuadros, de un rosa más fuerte. El sueño no tardó en venir a mí.
*Annie Stonem*
La clase de literatura a primera hora de la mañana me pareció interminable. Lo único que me mantenía despierta y ligeramente alerta eran los tirones que me daba Zayn mientras jugaba distraído con mi pelo. En la segunda hora, todo pareció empeorar. Recibí más de tres pelotazos mientras jugábamos a fútbol y yo, vagamente ponía atención a la pelota. Odiaba con toda mi alma esta asignatura, gimnasia. Y toda mi distracción surgía de ayer. Después de salir de casa de Harry, Zayn me acompañó un trozo hasta que cinco calles antes de llegar a mi casa, se despidió de mí. Caminé sin preocupaciones hasta que, a tan solo dos calles de mi casa, reconocí el rostro de Chris Austin entre los arbustos de un parque cercano. Todos los recuerdos que quise borrar de mi mente, aparecieron por arte de mágia inundándome el cuerpo de miedo, inquietud y unas ganas tremendas de echar a correr. Con la cabeza agachada, cumplí con el deseo de echar a correr, con lágrimas surcando mis mejillas.
-¡Annie, cuidado!- reconocí la voz de Oriana a lo lejos, pero para entonces, una pelota había impactado sobre mí, y me había dejado medio inconsiente en el húmedo césped del campo de fútbol. Que buen día estoy teniendo hoy.
*Louis Tomlinson*
Me temblaban las manos cuando caminaba hacia mi próxima clase. Me había enterado por casualidad de que Phoebe tenía esa clase también, y era la primera vez en los tres años que íbamos a compartir una clase juntos. Suspiré bien hondo antes de entrar por la puerta. Sujeté bien fuerte los libros que traía entre mis manos y entré a paso decidido. Me derretí como un helado al ver a Phoebe con la mirada clavada en mí, con una ligera sonrisa. No pude apartar la mirada de ella, era como un imán. Seguí caminando sin dejar de mirarla tontamente, cuando noté que me daba un buen golpe contra la punta de una mesa en... Bueno, ¿Cómo decirlo? En mi 'amiguito'. Caí al suelo casi de inmediato. Solté los libros que por poco cayeron en mi cara. Dolía, mucho. Tenía los ojos tan fuertemente cerrados que casi se igualaba al dolor de ahí abajo. Casi. Las risas no tardaron en circular por toda la clase, y yo no podía con la vergüenza que sentía. Pocas veces había sentido tanta vergüenza como hoy. Abrí los ojos de nuevo cuando noté movimiento a mi lado. Phoebe se había agachado a mi lado, con una mal fingida sonrisa burlona. Pero me daba igual, la tenía a mi lado.
-¿Estás bien, Tomlinson?- me preguntó tocando levemente mi hombro. Grité internamente. ¡Sabía mi apellido! ¡Y me había tocado el hombro! Podía morir en paz. Phoebe seguía mirándome, seguramente esperando a que contestase algo. Me había quedado callado como un estúpido.
-No tanto como tú- tartamudeé. ¡Pero seré idiota!-. Em no, digo sí, sí estoy bien- sonreí, por un intento de ocultar mi nerviosismo.
-¿Seguro? ¿No quieres ir a enfermería? Creo que te has dado un golpe en la cabeza- tocó mi cabeza. ¡Sí, eso! Haré ver que me he dado un golpe y me he quedado medio idiota. Que no piense que realmente lo soy.
-Supongo que sí me he dado. Veo un unicornio verde- abrió los ojos como platos y yo seguí intentando parecer de lo más normal.
-¡Will, llévalo a la enfermería!- le gritó al chico pelirrojo. Éste asintió y me ayudó a levantarme. Jo, yo quería que me acompañase ella *carita triste*. Miré distraídamente por la ventana, sonreí.
-¡Keeeeeeeeevin!- grité. Y no, no era por el falso golpe en la cabeza. Phoebe me miró preocupada y le metió prisa a Will. ¿Qué será lo próximo? ¿Que me envíen a un psiquiátrico? Bah. Tonterías. El pelirrojo éste me llevó a toda prisa hasta la enfermería y allí me abandonó. Hablé con una de las enfermeras y me dejó pasar el día ahí, tumbado en una camilla. El dolor de ahí abajo se me había pasado. Permanecí unos quince minutos en la camilla pasando las páginas de una revista que encontré, cuando escuché que traían a alguien a toda prisa. Ori y Niall llevaban a Annie en brazos, y ésta tenía los ojos cerrados.
*Harry Styles*
Esa mañana llegué a arte, la clase que teníamos a primera hora, más tarde de lo normal. Por la culpa de mi hermana. El profesor me regañó un poco, pero me dejó pasar. Ya me conocía de los otros años. No valía la pena enfadarse. Al final del aula, Ori y el chico ése (del cuál no quiero acordarme del nombre), estaban sentados juntos, charlando demasiado cerca para mi gusto. Me senté al lado de Oriana, quién ni se dio cuenta. Carraspeé esperando algo de atención de su parte. Finalmente me miró.
-¿No hay más sitios que te tienes que sentar a mi lado?- preguntó molesta. Sin esperar respuesta, volteó la cara y siguió hablando con el tío con cara de bacalao. No sé que cara tiene un bacalao, pero seguro que son iguales. Agudicé el oído e intenté escuchar algo de su conversación.
-Fuiste muy tierno. Y en serio me has caído muy bien.
-Me alegro. Tú a mí igual, eres muy dulce- Ori rió nerviosa. Puaj, bobadas.
-Eso no es verdad.
-De verdad, créeme. ¿Si te digo que eres la chica más dulce que he conocido nunca, me crees?- por favor, para, voy a vomitar.
-Mmh, ¿Tengo que creerte?
-Nunca le mentiría a una chica tan bonita como tú- me mordí el labio para evitar no echarme a reir. ¿De dónde demonios ha salido este idiota? ¿De una fábrica de novios perfectos? Falso, más que falso. Ay Harold, contrólate.
-Me haces sonrojar.
-Así pareces más tierna de lo que eres- lo siento, no pude aguantar. Me eché a reir descontroladamente. La chica que había ocupado sitió a mi lado se rió conmigo. Le guiñé un ojo, y ella prácticamente jadeó.
-Eres un cerdo, Styles. Púdrete- me escupió Oriana, enfadada. Me dio la espalda de nuevo. ¿Qué tenía ese imbécil que yo no tenía? ¡Era mi clon!
*Zayn Malik*
Antes de entrar en clase, mi móbil zumbó en el bolsillo de mi pantalón. No solía recibir mensajes en horas de clase, así que por pura curiosidad lo abrí. Era Nialler.
N.- Ven a la enfermería en cuanto puedas. Ann se ha desmayado y Louis no sé qué le ha pasado pero también está aquí.
¿¡Annie se ha desmayado!? ¿Qué, cómo, cuándo y por qué? El qué ya lo sé, pero quedaba bien. ¡Me voy por las ramas! Volví corriendo a mi taquilla, tiré los libros dentro sin importarme como acabaran y corrí en dirección a enfermería.
-Vaya Zayn, otra vez tú por aquí. ¿Otro chichón?- preguntó Marie, la enfermera. Negué con la cabeza, riendo. Ya no llevaba la venda, pero tenía la frente con un pequeño bulto. Casi no se notaba ya.
-Vengo a ver a Annie. ¡Ah! Y a Louis- me rasqué el brazo, nervioso. Crucé los dedos mentalmente. Ojalá no haya sido nada grave.
-¿Annie Stonem, verdad? Todavía está medio dormida. Ha sido un tonto desmayo, tranquilo. Puedes pasar a verla, Oriana y Niall están ahí también- señaló la puerta que daba acceso a una habitación con unas cuantas camillas. Asentí con la cabeza, caminando hacia ahí.
-Toc, toc- hice el ruido con la boca, tocando la puerta con los nudillos. Oí a Marie reir detrás de mí. No esperé respuesta, así que abrí la puerta y en cuanto vi a Ann, me tiré literalmente encima de su camilla.
-¡Zayn! ¡No agobies!- gritó Oriana, sentada al lado de Tommo, quien estaba en su camilla. Besé la frente de Annie y bajé.
-Perdón, perdón- levanté las manos, intentando parecer inocente. Ori negó con la cabeza, divertida. Se mordió el labio y siguió ojeando la revista de moda que tenía encima de su regazo-. ¿A tí que te ha pasado, Lou?- levantó la vista de su revista, con las mejillas coloradas.
-Es muy vergonzoso- Niall lo interrumpió.
-Muy, muy gracioso- dijo el duende. Lou rodó los ojos.
-Me he dado contra la punta de una mesa en las pelotas, punto.
Solté una gran carcajada de mis cuerdas vocales. Lo que no le pase a éste, no le pasa a nadie. Louis suspiró frustrado. Ya me estaba imaginando como se habían puesto Niall y Ori cuando lo había explicado. Ellos dos son de risa fácil.
-No te olvides lo de Phoebe, Boo Bear- volvió a decir, Niall.
Louis se levantó de un salto de la camilla, y me cogió de los hombros, sacudiéndome con ojos de histérico perdido.
-¡Me ha hablado! ¡Sabe mi apellido! ¡Y me ha tocado el hombro!- lo que hace el amor. Pobre Louis. Me lo quité de encima con un manotazo. Tomé asiento en la camilla de Annie, junto a ella.
-¿Tardará en despertarse?
-Marie dice que no mucho, quizás una hora más o así- comentó Oriana mirando detenidamente unos brazaletes.
-¿Qué ha pasado?- Ori estaba tan concentrada con su revista que se lo pregunté directamente al rubito.
-Que la chica iba muy despistada y ha recibido un pelotazo. Se ha caído y ¡Plaf! Se ha desmayado.
-Aw pobrecita- acaricié su frente con las yemas de los dedos.
*Liam Payne*
Me pareció muy raro no ver a Annie en clase de mates. Sabía que estaba con ella en esa clase porque la vi el primer día. Quizás me pasé un poco con mi mirada intensiva, pero... No sé, la chica me pareció bonita. Y me lo sigue pareciendo. Como Nialler me había dicho que la hora anterior tenía gimnasia con ella y Oriana, le envié un mensaje para preguntarle. Tardó un poco en contestar, pero con su respuesta, me puse como loco. ¿Se había desmayado? Levanté mi mano, y el profesor me dejó hablar con un movimiento de mano.
-No me encuentro muy bien, ¿Puedo ir a la enfermería?- intenté poner la mejor cara de enfermo que pude. Asintió con la cabeza con completo desinterés, recogí mis cosas y a toda prisa salí de clase. Pasé por mi taquilla a dejar las cosas, ya que me pillaba de camino. Marie pareció sorprenderse al verme ahí.
-Hola Liam, ¿Qué haces aquí?- sonrió amablemente.
-Vengo a ver a Annie- bajé la mirada cuando noté mis mejillas arder. Que vergüenza.
-¿Stonem, verdad?- rió por lo bajo-. Anda pasa, están todos ahí dentro- me indicó con la mano una puerta. Asentí con la cabeza para agradecerle. Sin llamar a la puerta, entré. Mi mandíbula tocó el suelo al ver el tonto panorama enfrente de mis ojos. Louis se había sacado los zapatos y con la cabeza sobre la almohada de una camilla, intentaba hacer la vertical aguantándose con los pies en la pared. Oriana estaba tumbada en el suelo junto a Nialler intentando hacer el ¿Caracol? Sí, me parece que intentaban hacer eso. Zayn dormía en la camilla que quedaba libre, roncando ligeramente y la pobre Annie parecía un angelito. Supongo que seguía en su profundo sueño. Vamos, desmayada. Carraspeé. Conseguí llamar la atención de los dos tontos haciendo el tonto en el suelo. Se levantaron, riendo.
-Hola Liam- Ori me saludó con un beso en la mejilla. Louis seguía muy concentrado intentando hacer la vertical y Zayn dormía como un tronco. No sé por qué se dice así, si los troncos no duermen.
-¿Cómo está Annie?- la miré disimuladamente de reojo. Pero al verla abrir los ojos lentamente, fijé una mirada sorprendida en ella-. ¡Annie!- exclamé. Me tiré encima de ella y le di un enorme abrazo. Sonreí inconscientemente cuando me correspondió el abrazo, y sentí morir lentamente cuando me besó la mejilla, riendo.
Hi cupcakes!
Espero que os haya gustado, supongo que es un pocito malo pero a mí me ha hecho reir cx Y ESPERO QUE A VOSOTRAS TAMBIÉN!
Decidme una cosa, ¿Hay alguna lectora a la que le guste 5 Seconds of Summer? ♥ Yo los amo. Asdfghjkl *-*
Y en algún capítulo de estos os llevaréis una sorpresita (de aquí a muuuuchos o bastantes capítulos). Pero eh, será una buena sorpresita si... Nah, mejor no lo digo. Si no ya sabríais la sorpresita más o menos cx
Muchos besos princesitas, os quiero. ♥
jueves, 8 de agosto de 2013
Chapter eight.
*Louis Tomlinson*
Después de nuestra clase, Harry y yo fuimos a buscar a Ann a la suya, ya que ella estaba sola. La esperamos fuera de clase, donde los alumnos iban saliendo de uno en uno. Y entonces salió ella. Phoebe Montano. La chica que me traía loco desde hace tres años, pero no me daba ni la hora. Harry resopló. Siempre era lo mismo. La miraba detenidamente hasta que la perdía de vista, suspiraba y luego me quejaba a Harry de que no me hacía caso. Bueno, pues esta vez le ahorraré mis penas a mi mejor amigo. Hazza me miró impresionado, pero con un poco de alivio en su mirada. Luego negó con la cabeza.
-Tendrías que hablar con ella algún día, Lou- Annie apreció a nuestro lado.
-¡Hola chicos! ¿Qué hacéis aquí?- la ignoramos.
-No lo sé, sabes que odio el rechazo. ¿Y si no quiere hablarme?
-Desde hace tres años que vino al instituto que estás coladito por ella, y ni siquiera le has hablado en estos tres años- me pegó con la palma de la mano en mi cabeza-. ¡No seas cabezota!
-¿De quién habláis?- nos preguntó una curiosa Annie. Como no quería responderle al chico de los rizos, me centré más en mi nueva amiga.
-Phoebe Montano- suspiré.
-Parece una chica maja- sonrió-. Nos han hecho presentarnos delante de toda la clase y por mi mala suerte he sido la primera, 'por ser nueva'- hizo comillas con los dedos.
-Bueno, vamos con el resto, nos estaran esperando- Harry se colgó de nuestros hombros.
-¿A dónde vamos?- Annie se detuvo, confusa.
-Es hora libre, pero no podemos salir del recinto, así que nos vamos al jardín de antes- le sonreí y tendí mi mano para que andara. La aceptó sonriendo.
*Niall Horan*
La actitud de Liam me desconcertaba. Toda la chispa de alegría que parecía tener hace menos de dos horas se le esfumó. Ahora estaba de todo menos feliz. Al salir de clase, me acompañó a mi taquilla, así que decidí sacar el tema.
-Liam, creo que tienes un serio problema de bipolaridad, ¿Qué te ocurre?- las curvas de sus labios se elevaron mínimamente, en un intento de sonrisa.
-Nada- se encogió de hombros. Evitó mi mirada.
-Oh vamos, cuéntale a este duende glotón qué te ocurre- me sobé la barriga, haciéndole reir.
-Está bien- suspiró-. Odio que siempre me llegues a convencer.
-No te vayas por las ramas, Payne- reí cuando él resopló, divertido.
-¿Tú crees que Zayn y Annie tienen algo?- preguntó indeciso. Así que era solo eso. El señorito está celoso. Negué con la cabeza, estallando en carcajadas.
-Métetelo en la cabeza- golpeé su cabeza suavemente-. No. Estan. Juntos- separé las palabras, como si le hablase a un tonto.
-¿Tú crees?- repitió lo mismo de antes.
-No lo creo, estoy más que seguro- sonreí, con un brazo por sus hombros. Empezamos a andar.
*Oriana Núñez*
Cuando llegamos al pequeño jardín, Liam y Nialler ya estaban allí. Nos sentamos con ellos a esperar a los otros tres que faltaban por llegar. De repente, Zayn saltó de su asiento, preocupado.
-Oh no, no le he dicho a Annie donde estaríamos- tiré de su camiseta y se volvió a sentar. Señalé a lo lejos. Lou y Harry venían con ella.
-Parece que alguien se ha preocupado por ella, olvidadizo.
Haciendo caso omiso a mis palabras, se levantó de nuevo y echó a correr hasta Ann. Liam rodó los ojos, a lo que el duende y yo reímos.
-Deja los celos, Payne- le espetó Nialler, todavía riendo. Choqué los puños con él.
-Oye, dejadme- se hizo el ofendido.
-Hola zanahorias- saludó Tommo. Me dio un beso en la mejilla y se sentó a mi lado. Harry saludó a los otros. A mí ni siquiera me miró, ¡Que falta de educación! Annie y Zayn se sentaron encima de la mesa.
-No entiendo por qué ahora hay hora libre, si después nos vamos a casa- nos encogimos de hombros.
-Ni idea Ann, supongo que así los horarios quedaban llenos- contestó Harry.
-Oh, se me olvidaba, ¿Qué tal con ese chico en teatro, Ori?- Lou subió las cejas repetidas veces, haciéndome sonrojar.
-Es un amor de chico- solté sin darme cuenta. Me tapé la boca con las manos, notando mis mejillas arder de nuevo.
-¿Cómo se llama?- preguntó el rubio. Abrí la boca para hablar, pero una amarga carcajada me interrumpió.
-Venga por favor, a quién le importa- pero será estúpido.
-Te recuerdo, Harold, que esta misma mañana me preguntaste quién era- lo miré amenazante. El verde de sus ojos se volvió un tanto oscuro. Uh sí, estaba enfadado.
-Uuuuuuuuuh- soltaron todos a coro, supongo que divertidos por lo que venía ahora.
-Y te recuerdo, Oriana, que no quisiste decirme nada pero ahora mira como lo dices, ¿Eh?
Los tontos volvieron a soltar un 'Uuuuuuh' a coro. Notaba como a cada vez me ponía más roja de la ira que tenía acumulada. Me levanté de un salto. Me paré justo delante de él, ligeramente inclinada hacia su rostro.
-Eres un estúpido, un idiota y un- me interrumpió. Y bueno, no de la forma que yo esperaba. Me separé de sus labios después de cinco segundos de shock y le propiné una bofetada-. ¡IDIOTA!- chillé más roja de la vergüenza que por la rabia de antes.
-Eso ya me lo has dicho antes- sonrió pícaramente, con una mano en su mejilla adolorida. Pisé fuertemente su pie, chillando una vez más. Eché prácticamente a correr fuera de allí, notando como las lágrimas salían de mis ojos. Alejada de todo y de todos, me senté en el suelo con la espalda contra una pared y lloré. Odiaba a ese inútil. Pero no tanto como lo quería.
*Annie Stonem*
Cuando Ori se fue corriendo, Louis no desaprobechó la oportunidad y le dio una buena colleja a Harry por haber sido tan estúpido con ella.
-¡No me puedo creer que la hayas besado, tonto!- se cruzó de brazos, molesto.
-¡No sabía de qué otra forma hacerla callar! Además, tampoco es que sea la primera vez, Lou- sonrió pícaro, con la mirada en el cielo.
Las bocas de todos cuatro estaban abiertas a más no poder. Cerré la boca de Zayn cuando una mosca pasaba por ahí.
-Harold, ¿Los rizos han crecido por dentro de tu cabeza y no te dejan pensar con claridad?- Louis le acarició los rizos. Harry le apartó la mano de un manotazo. Sacudió la cabeza.
-No, creo que no- soltó por fin.
-Voy a buscar a Ori- me levanté de mi sitio. Enseguida noté la mano de Zayn agarrándome el brazo.
-¿Te acompaño?- sonreí.
-No, tranquilo- toqué la punta de su nariz con mi dedo índice-. Creo que en estos momentos lo único que quiere es hablar con una chica.
No esperé a que me contestase, así que eché a andar hacia donde ella se fue corriendo. Después de unos cinco minutos buscando, vi a una chica sentada en el suelo con las manos tapando su rostro, pero de algo me sonaba ese color de pelo. Me senté a su lado. Quité las manos de su cara y me sorprendí cuando la encontré llorando. Sin decirle nada, la abracé fuertemente.
-Sht, tranquila- acaricié su pelo, intentando calmar sus sollozos. Estuvimos unos minutos más así, hasta que por fin se calmó. Le tendí un pañuelo de papel, que saqué de mi bolsillo.
-No tendrías que hacer esto por mí, Annie. Apenas nos conocimos ayer- sonrió limpiándose las lágrimas con el pañuelo.
-No te preocupes por eso; y lo sé, pero me has caído muy bien- le sonreí tiernamente.
-Tú a mí igual- hizo una bola el pañuelo de papel y lo tiró lejos de nosotros.
-¿Por qué llorabas?- seguro que mi pregunta la dejó bastante sorprendida, pero aún así contestó unos segundos después.
-Harry es estúpido- susurró. Reí, eso ya lo había notado. Nah, pobre chico. Me había caído bien.
-Eso no contesta a mi pregunta Ori- rió levemente.
-Soy una tonta por enamorarme de él y lloro porque sé que aunque me besó, no significó nada para él. Solo fue un simple beso- se encogió de hombros.
-¿Crees que no significó nada para él, pero es la segunda vez que te besa?- pregunté, y elevó su mirada del suelo.
-¿Cómo sabes eso?
-Lo ha comentado antes- enrosqué un mechón de pelo en mi dedo índice.
-Da igual, prefiero no tomarle importancia.
Se encogió de hombros, de nuevo.
*Zayn Malik*
Me estaba empezando a preocupar cuando no veía a Annie o a Ori volver. Bueno, estaba más preocupado por Ann, ya que ella no conocía del todo bien el instituto. ¿Y si se había perdido? ¿Y si le había pasado algo? La duda me carcomía por dentro.
-¡Zayn!- gritó el chico de pelo rizado dándome un codazo. Que mal amigo soy, no estaba escuchando nada de lo que decían.
-Lo siento- sonreí avergonzado.
-¿No nos estabas escuchando, verdad?- negué ante la pregunta de Louis-. Normal, te hemos preguntado si eras gay y no hacías más que asentir con la cabeza- los chicos rieron.
-No me he dado cuenta- tampoco me había dado cuenta de que iba asintiendo con la cabeza.
-Lo hemos notado, tranquilo. Sabemos que tu debilidad siguen siendo las chicas- ui sí, muy gracioso Tommo.
-Annie no vuelve- murmuré-. ¿Y si le ha pasado algo?
-No te preocupes- Liam rodó los ojos-. Es bastante mayorcita para cuidarse ella sola.
-¿Cómo que siempre andas tan protector con ella, eh?- preguntó el duende.
-Es una tontería, pero bueno- sonreí, recordando cuando nos conocimos. Bueno, ayer por la mañana-; es como mi hermana.
-Pero si ya tienes tres hermanas.
-Lo sé, pero me refiero a que desde que la vi por primera vez, tuve la necesidad de cuidarla como si fuese mi hermana. Es complicado.
-¡Tú si que eres complicado, Malik!- exclamó Harry, haciéndonos reir.
*Oriana Núñez*
-¡Cuéntame más cosas de tí!- sonrió Ann, ampliamente. Después de calmarme un poco y explicarle eso, decidimos quedarnos aquí un poco más.
-Hagamos una cosa- asintió dispuesta a escuchar mi propuesta-; tú haces una pregunta, la contesto y luego tú contestas, y yo hago una pregunta, tú la contestas y yo la contesto y así varias veces; ¿Entiendes?
-Sí. ¡Empiezo!- reí, cuanto entusiamo tenía-. ¿Tu color favorito?
-El rosa. ¿El tuyo?
-Azul claro. Tu turno.
-¿Qué quieres ser de mayor?
-Fotógrafa. Tengo un par de cámaras profesionales en casa- sonrió-. ¿Tú?
-Actriz. Te toca preguntar.
-Mh... ¿Tienes alguna manía?
-Me muerdo mucho los labios, ¿Y tú?
-No te rías- sonrió levemente sonrojada-, pero cuando voy descalza me da por tocarme los pies- solté una gran carcajada. Enseguida tapé la boca con mi mano.
-¿De verdad?
-Sí, lo hago sin darme cuenta, por eso ahora intento al menos ponerme calcetines pero aún así, los toco- rió negando con la cabeza. Mi móbil empezó a sonar. Miré la pantalla y el nombre de Zayn junto a una foto suya haciendo el tonto apareció. Atendí la llamada.
-¿Zayn?
-¿Dónde estás? ¿Estás con Annie?- estaba segura que podía escuchar las risas de los otros cuatro de fondo.
-Sí, está conmigo.
-¿No le ha pasado nada, verdad?- rodé los ojos.
-¿Estarás más tranquilo si volvemos con vosotros?- me esperaba la respuesta así que con un gesto de cabeza, Annie y yo nos levantamos.
-Te lo aseguro. Hasta ahora- colgó.
-El moreno está preocupado por tí, ¿Vamos con ellos?- asintió en respuesta a mi pregunta.
-Que tierno- sonrió. Negué con la cabeza, riendo.
*Harry Styles*
Después de la llamada de Zayn, a los pocos minutos vimos a las chicas aparecer por lo lejos. Me sentía mal por como había actuado, pero prefería no pedir disculpas. Bueno, así era yo. No pude evitar mirarla y notar su ojos un tanto hinchados. ¿Había llorado? Me hundí en mi asiento ante la posible idea. No, no creo. ¿Por qué iba a llorar? Seguro para ella era solo un beso. Aún recuerdo el primero que le di, el cosquilleo que sentí en mis labios durante toda la semana siguiente. Suena loco, pero pasó.
-¡Annie!- exclamó Zayn, notablemente feliz de verla sana y salva. Oriana carraspeó, divertida-. Oh, lo siento. ¡Ori!- Ann y Oriana se rieron.
-No le ha pasado nada, ¿Lo ves?- cogió la mano de Annie e hizo que diera una vuelta.
-Ahora ya estoy más tranquilo- se cruzó de brazos.
-No tenías que preocuparte por nada, Zay- Ann se sentó a su lado.
-¡Chicos!- exclamó Lou, como si acabase de acordarse de algo-. Tenemos que ir pensando en un nombre para la banda.
-¡Oh, ya sé!- Nialler agitó los brazos, emocionado.
-A ver, sorpréndenos duende- dije.
-¡The potatoes!- esbozó la mayor sonrisa que había visto en mi vida. Ay madre. Ese nombre ni hablar. Annie se retorcía de la risa junto a Oriana y Zayn. Louis se había quedado pasmado ante el entusiasmo del rubio, Liam intentaba calmar a los tres que reían como locos y yo, simplemente, miraba incrédulo a mi amigo. ¿En serio piensa que nos llamaremos así? Espero que no.
-Me temo que es un no, Niall- habló, finalmente, Lou. Nialler sacó su labio inferior hacia afuera, en un intento de un tierno pucherito.
-¿Por qué no os venís todos a mi casa esta tarde y lo discutimos?- sugerí. Todos asintieron con la cabeza. Fijé una tímida mirada en Ori-. ¿Quieres venir?
Sin siquiera mirarme negó con la cabeza.
-Tengo cosas que hacer, lo siento.
*Annie Stonem*
Unos minutos antes de que sonase la campana para anunciar que éramos libres de este infierno, decidimos ir a nuestras taquillas y recoger nuestras cosas para marchar nada más escuchásemos la campana sonar. Y así hicimos, nada más escucharla, Zayn y yo nos dirigimos a la salida donde ya nos esperaban los otros cinco.
-Entonces, ¿En mi casa a las cinco?- todos asentimos, menos Oriana. Jo, a mí me habría gustado que viniese. Así no me sentiría tan intimidada con cinco chicos a mi alrededor-. Zayn, ¿Vas con Annie?- éste sonrió ampliamente. Nos despedimos de todos y los únicos que iban en mi dirección eran Zayn y Louis. A los pocos minutos, nos despedimos del chico zanahoria también, ya que tenía que ir por la derecha y nosotros seguir recto. Le había dicho a Zayn que no hacía falta que me acompañase, pero el muy pesado decía que le pillaba de camino aunque tenía que andar más. Lo dejé ir. En unos diez minutos, ya estábamos en la puerta de mi casa.
-Nos vemos más tarde, un poco antes de las cinco paso a buscarte- besó mi mejilla. Le devolví el gesto.
-No llegues tarde- refunfuñé recordando lo de esta mañana. Soltó una fuerte carcajada mientras se marchaba. Negando con la cabeza, cerré la puerta y dejé el long junto a mis otros skates. Me quité las converse y subí corriendo a mi cuarto a dejarlas. Bajé de nuevo, corriendo, y me puse manos a la obra a preparar la comida.
***
Me sorprendí cuando Zayn llegó veinte minutos antes de las cinco, pero cuando me explicó que llevábamos diez minutos de retraso me puse a reir. Demasiado bueno para creerlo. Según me dijo, de mi casa a la de Harry era media hora, así que tuvimos que darnos mucha prisa para llegar a tiempo. A las cinco y seis minutos, llamé a su puerta. El chico rubio nos abrió la puerta con una bolsa de palomitas de colores en su mano libre. Pasé por su lado y se la robé.-¡Eh!- chilló-. ¡Son mías!
-¡La invitada se merece lo mejor!- chillé yo también. Escondí las palomitas entre mis brazos y me escapé de él, intentando encontrar el salón.
-Annie, por el otro lado- me avisó Zayn. Riendo, giré y me fui por donde indicó. Harry, Louis y Liam estaban sentados en uno de los sofás. Me senté en el sofá libre. A los pocos segundos, Zayn y Niall se sentaron a mi lado.
-A ver, ¿Alguna idea para el nombre?- Niall levantó la mano inmediatamente, pero Harry le negó con la cabeza. Nialler bajó el brazo desanimado.
-¿Cinco chicos y una chica?- preguntó Louis. Oh, por favor, qué originalidad. Te aplaudo Tomlinson.
-Never in a million years- contestó el moreno.
-¿A que ahora The Potatoes os parece una mejor idea?- sonrió el duende.
-Pues no- dije así de simple. Niall me sacó la lengua.
-Qué os parece... ¿One Direction?- propuso el chico de rizos.
Tadaaaaaaá. Aquí está el capítulo. Espero que os haya gustado a lot. El próximo tengo la sensación de que os gustará mucho, pero idk, eso ya lo decidiréis vosotras cx
Muchísimas gracias por leer. Os quiero. ♥
martes, 30 de julio de 2013
Chapter seven.
*Annie Stonem*
Yo pensaba que el taller de música lo haríamos en el mismo sitio que la clase de música, pero los chicos me condujeron hasta otra aula. Dentro había un gran círculo de sillas. Ya habían llegado un par de personas. Nos sentamos los seis seguidos, yo entre Zayn y Niall. Poco a poco la clase se fue llenando. Luego de unos minutos más, el profesor por fin llegó. Nos hizo presentarnos a los nuevos (desgraciadamente era la única que había venido nueva) y procedió a hablar. No me enteré mucho de lo que decía, hasta que llegó a una parte en la que mágicamente mis sentidos pusieron más atención.
-... Para este año había pensado en hacer una especie de competición entre bandas. Sé que ninguno de vosotros tiene ya formada una banda, pero me gustaría que aceptáseis mi propuesta, y formáseis una...- desconecté de nuevo. Zayn y yo nos miramos, sonriendo. ¿Piensas lo mismo que yo, Zay? El profesor nos dejó tiempo libre, así que los seis nos fuimos a donde estaban las guitarras para hablar más tranquilamente. Nos sentamos en círculo, de piernas cruzadas. Ya teníamos por echo que la banda era de nosotros seis, sin tan solo preguntárnoslo.
-Mh, ¿Annie?- asentí con la cabeza, para que Niall siguiera hablando-. ¿Cantas, tocas algún instrumento o no sabes hacer nada de eso?- hombre, si no supiese hacer nada no me habría apuntado aquí, listo.
-Toco la guitarra desde los nueve años- guiñé un ojo, divertida. Me miraron sorprendidos. Sí, quizás era mucho tiempo-. Y bueno, no es que cante muy bien, pero a mi ducha le gusta. ¿Y vosotros?
-Yo también tocaré la guitarra, y supongo que todos cantaremos, ¿No?- asintieron de acuerdo a lo que dijo el duende. Me crucé de brazos.
-No estoy de acuerdo. Yo tocaré única y exclusivamente la guitarra. No cantaré- negué con la cabeza-. Cantad vosotros si queréis.
Refunfuñaron un poco pero al final aceptaron. Ahora solo faltaba encontrar un nombre.
*Oriana Núñez*
Acabó el fantástico rato que pasé con Edward por culpa de la campana. Me despedí de mi amigo con un beso en la mejilla. Con las mías sonrojadas, me dirigí a toda prisa a mi taquilla. Ahora tenía lengua. Saqué todo lo que necesitaría y suponiendo que Annie iría a su taquilla, me dirigí a ésta. Por suerte, ella ya estaba ahí, hablando con el moreno. Me acerqué sigilosamente. Ann me pilló, pero no dijo nada. Se imaginaría lo que pasaba por mi cabeza. Pusé mi boca en la oreja de Zayn y chillé, con cuidado de que el chillido no fuese demasiado fuerte para dejarlo sordo. Zayn saltó del susto y se pegó una buena ostia contra su taquilla. Cayó al suelo con una mano en la frente, los ojos cerrados. Su pecho subía y bajaba rápidamente. Annie y yo no podíamos dejar de reir.
-¿Estás bien, Zay?- Ann se calmó y se agachó a su lado. Besé la cabeza del moreno, susurré un lo siento y me fui a lengua. Me sorprendí cuando vi a Edward en esa clase. Sonreí ampliamente y ocupé un asiento a su lado. Alejó la vista de su libro.
-Hola Ed- enseñé mis dientes, tímidamente, en una sonrisa. Frunció los labios.
-¿Ed?- rió. Acercó su cara a la mía. Me puse nerviosa. Saqué todo el aire contenido cuando solamente besó mi mejilla.
-¿Te molesta?- negó levemente. Nunca dejaba de sonreir, y eso me gustaba.
-No, tranquila. Pero es que siempre me llaman Edward- se encogió de hombros-. Además, es como que cuando me llaman Ed, dijiesen Ed Sheeran- rió, junto a mí-. Suena un poco tonto lo que he dicho.
-¿No te gusta Ed Sheeran?
-Sinceramente, no. Lo detesto, un poco.
-Uh, pues entonces no le caerás bien a Annie. Me parece que esa chica es una gran fan del pelirrojo.
-Me interesa más caerte bien a tí- me sonrojé. No sabía que contestarle. Por suerte el profesor irrumpió en el momento oportuno, y como no quería salir al pasillo otra vez, me callé. Edward hizo lo mismo.
*Annie Stonem*
-¿Estás bien, Zay?- pregunté cuando dejé de reir. Me agaché a su lado. Ori besó su cabeza, susurró algo que no entendí y se fue. El moreno levantó su vista, con una mano todavía en su frente.
-Me duele la cabeza- refunfuñó, como un niño pequeño.
-Normal, con el brutal golpe que te has dado contra tu taquilla- me mordí el labio para no reir. Acabé sonriendo burlonamente. Me cogió de los hombros y tiró de mí, para caer encima de su estómago. Empezó a hacerme cosquillas.
-Me saldrá un chichón- dijo entre mis carcajadas. Reí todavía más fuerte.
-Eres un asustadizo, Zay- luché para que dejara de hacerme cosquillas. Le pegué un pequeño puñetazo en el estómago. Me dio un empujón para hacerme a un lado. Se sobó el estómago, un poco adolorido.
-Vosotras dos estáis compinchadas para hacerme daño, ¿Verdad?- sacó el labio inferior hacia fuera. Moría de ternura al verlo así.
-Venga, vamos a la infermería- lo ayudé a levantarse.
-Pero perderás clases- pasó un brazo por mis hombros mientras caminábamos. Agarré la mano que caía por mi hombro derecho, entrelazando mis dedos con los suyos.
-No me importa, en parte es culpa mía lo de tu golpe con la taquilla. Yo vi a Ori mientras se acercaba- besó mi mejilla.
-No te sientas culpable. Pero sí que quiero que me ayudes a vengarme de esa tonta- gruñó.
-No es tonta, Zay- dije riendo.
-Sht, calla- puso su mano libre en mi boca-. Estoy intentando idear mi perfecta venganza.
Rodé los ojos.
*Oriana Núñez*
La campana finalmente sonó, anunciando que era la hora del almuerzo. Edward me acompañó hasta mi taquilla. Se despidió con un dulce beso en mi mejilla. Guardé mi estuche y libros, y cerré, encontrándome con una mirada verdosa frente a mis ojos. Di un respingo.
-¡Estúpido!- chillé-. ¡Me has asustado!- le pegué en el brazo. Rodó los ojos.
-¿Quién era ése?- casi escupió las palabras. Ahora yo rodé los ojos.
-No creo que te importe, Styles. Aléjate de mi camino- gruñí cuando me acorraló contra las taquillas. Abrió la boca para decir algo, pero inmediatamente la cerró, igual que los ojos. Se separó de mí.
-Te sentarás con nosotros, supongo- susurró, sin mirarme.
-Sí- es lo único que pude decir. Caminamos en silencio uno al lado del otro. No podía evitar mirarlo de reojo de vez en cuando. No entendía el repentino interés hacia Edward, ya lo había visto esta mañana cuando estábamos en el gimnasio. Después de lo que pareció una eternidad, me senté al lado de Liam en la cafetería, con una manzana. Aún faltaban por llegar Annie y Zayn. Reí internamente al recordar el tonto golpe que se dio el moreno contra la taquilla. Luego le pediría disculpas de nuevo.
-¿Y esa sonrisita, Ori?- Liam me dio un codazo flojo. Robé un poco de su almuerzo, a lo que él se quejó.
-No te lo diré- canturreé. Se cruzó de brazos.
-Yo te dije lo que pasaba cuando me lo preguntaste- entrecerró los ojos. Suavizó su expresión y acabó por hacer un puchero con los labios-. Cuéntamelo.
Suspiré divertida. Cuando se ponía en plan adorable era difícil decir que no. Me acerqué a su oído.
-¿Recuerdas el chico de la mesa del gimnasio? ¿El que me guiñó un ojo?- susurré.
-Sí, el próximo en la lista negra de Harold- rodé los ojos. Harry estaba mal de la cabeza.
-Bueno, pues se llama Edward, y es un encanto de chico- sonreí. Liam rió.
-¿Edward?- asentí. Entendía por dónde iba la cosa-. ¿Y te has fijado en el parecido que tiene con Harry?- volví a decir que sí con la cabeza, divertida. Se escapó una risita de sus labios.
-Lo sé, es mucha casualidad. Pero es prácticamente el polo opuesto a Harry.
La curva en los labios de Liam se volvió una línea recta. Sus ojos miraban la puerta de la cafetería. Giré mi cabeza al oir dos risas descontroladas. Zayn cargaba a Annie en su espalda. Reían porque le habían tirado la bandeja con el amuerzo a un chico, y huían hacia nuestra mesa. Zayn llevaba una enorme venda en la cabeza.
-¡Malik! ¿Qué te ha pasado en la cabeza?- preguntó Nialler, sorprendido. El aludido me miró mal, bajando a Annie de su espalda. Me señaló.
-¡Te mataré Oriana, más vale que empieces a correr!- sin pensarlo dos veces eché a correr. Escuché la pesada respiración de Zayn detrás de mí, así que cuando estaba a punto de chocarme con un chico, me aparté de golpe y el pobre chico fue atropeyado por Zayn. Seguí con mi camino. Llegué al pequeño jardín secreto deshabitado de alumnos y descansé tumbándome sobre la mesa. En menos de tres minutos ya estaba tirada en el suelo, con el moreno sujetando mis muñecas.
-¡Zayn! ¡Zayn!- grité-. ¡Lo siento, en serio!- temía que me hiciese daño. Sonrió. Besó mi frente.
-¿Pensabas que te haría daño, Ori?- me tendió una mano y me ayudó a levantarme del suelo. Asentí, jugando con mis manos-. Nunca te haría daño, boba.
*Annie Stonem*
Zayn desapareció entre la multitud detrás de Ori. Cuando vi que Zay se chocaba con un pobre chico, no pude evitar reir fuertemente. Se giró un momento, sacó su lengua en mi dirección y salió de nuevo corriendo. Me senté al lado de Liam, casi no había hablado con él.
-Hola Liam- le saludé y levantó una tímida mirada hacia mí. Adoré su sonrisa. Creo que era la sonrisa más perfecta que había visto en mi vida. Mis mejillas tomaron un color rosado.
-Hola Annie, ¿Qué te está pareciendo el instituto?
-Mucho mejor que el anterior- sonreí, intentando alejar todos los malos pensamientos que acudieron a mi mente. Sin duda este instituto era muchísimo mejor que el anterior. Elegí muy bien.
-Me alegro-sonrió-. ¿Cuál era tu otro instituto?
-Está a unas cinco calles de aquí- no quería decir ni recordar como se llamaba.
-Creo que se a cuál te refieres- rascó su barbilla pensativo. Me fijé en la marca de nacimiento en su cuello. Acerqué mi cara a la suya.
-¿Eso es una marca de nacimiento, no?- toqué con el dedo la mancha en su cuello. Rió suavemente.
-Sí- levanté la mirada y me sorprendí de la poca distancia en la que estaban nuestros rostros. Noté mis mejillas arder. Las suyas también estaban ligeramente rosadas. Aparté un poco mi cara.
-Yo también tengo una- dije. Levanté mi pierna derecha y la puse sobre la mesa.
-¡Quita tus patas de la mesa!- exclamó Louis, escondiendo la sonrisita.
-No me mandes Tomlinson- le saqué la lengua. Volví mi vista a Liam, señalando a un costado de mi rodilla-. Aquí.
Acercó su cara, curioso.
-Parece un koala- rió.
-Lo sé, llevo toda mi vida diciendo eso- bajé la pierna de la mesa-. Casi todo el mundo decía que no lo parecía, cuando se lo decía, y eres la primera persona que dice que lo parece a la primera.
Durante el resto del almuerzo, Liam y yo no dejamos de hablar ni un solo segundo. Sentía que con él podía hablar de todo lo que me pasaba por la cabeza, al igual que con Zay. Cuando acabamos de almorzar, nos fuimos a buscar a Zayn y Ori. No habían aparecido desde que habían salido corriendo. Cogí la manzana de Oriana y seguí a los chicos a donde fuese que irían. Harry había dicho algo sobre un pequeño jardín secreto.
-¡Bollito! ¡Chicos!- levanté la mirada del suelo. Zayn y Ori estaban sentados sobre una mesa de piedra, a pocos metros de nosotros. Supongo que ahí se dirigían los chicos. Zay dejó de agitar la mano en el aire cuando le sonreí. Tomamos asiento en los dos bancos alrededor de la mesa. Me senté junto a Niall.
-Toma Ori, he traído tu manzana- se la entregué. La cogió y de un salto se levantó de la mesa.
-¡Contigo tenía que hablar yo! Anda, ven conmigo- se enganchó a mi brazo. Nos alejamos un poco de los chicos, sentadas en el césped cerca de un gran arbusto.
*Oriana Núñez*
Sonreí divertida ante la mirada asustada de Annie.
-No es nada malo, tranquila- asintió, suavizando su expresión-. ¿Recuerdas al chico guapo que va conmigo a teatro?
-¿El chico del gimnasio?
-Ése mismo. Se llama Edward- reprimí una risita. Enarcó una ceja, confundida.
-¿Qué tiene de gracioso?
-¿Has notado el parecido que tiene con Harry?- frunció el ceño, asintió-. Harry se llama Edward de segundo nombre.
Pasaron más de dos minutos en silencio hasta que entendió y empezó a reirse ella sola. Era peor que Zayn para pillar las cosas. Los chicos fijaron la mirada en nosotras. Rieron al ver a Ann riendo descontroladamente y rodando por el césped. Se paró a mi lado, tumbada boca arriba.
-¿Ya te has calmado?- asintió con una pequeña risita divertida. Nos levantamos del suelo, dirigiéndonos otra vez con los cinco tontos que teníamos como amigos.
-Annie, ¿Tenías complejo de pelota?- le preguntó Tommo, burlón.
-No, ¿Por qué?- preguntó inocentemente.
-Porque rodabas por el suelo hace menos de cinco minutos- todos rieron divertidos.
-¡Oh, por favor! ¡Un aplauso para el comentario tan ingenioso de Louis!- exclamé, dando una palmada. Me fulminó con la mirada, pero no tardó en estallar en carcajadas.
-Ya estaba extrañando tus comentarios, peque- me abrazó de lado.
-Y yo los tuyos Boo Bear- sonreí, correspondiéndole al abrazo.
-¡Harry!- salté del susto por el horrendo grito que dio una voz chillona. Cerré los ojos fuertemente. Ella no podía estar aquí. Me negaba rotundamente. Cuando volví a abrir los ojos, la estúpida de Emi estaba sentada en el regazo de Harry. Se quedó allí, mirándonos con una sonrisa-. ¿De qué hablábais, chicos?
Oh, que bonito. Viene aquí sin ser invitada y pretende que hagamos como si no pasase nada. Al no decir ni una palabra, pasó la vista por cada uno de nuestros rostros. Se detuvo unos segundos más en mí, haciendo una mueca. Rodé los ojos. Se detuvo de nuevo en Annie, curiosa. Con otra mueca en su rostro.
-¿Y ésa quién es?- dijo con desdén. Zayn se levantó de su asiento furioso. Nos cogió a Annie y a mí por el brazo, y nos fuimos. Liam, Niall y Louis detrás de nosotros. Yo la mar de encantada por no tener que estar cerca de ella, pero furiosa al saber que Harry se había quedado. Me equivocaba. Sentí una de sus suaves manos en mi otro brazo.
-No corráis tanto- dijo con diversión. Moví mi brazo bruscamente para que soltara su agarre. Llegamos a la cafetería de nuevo.
*Annie Stonem*
-Zay, ¿Quién era esa chica?- le pregunté al llegar otra vez a la cafetería.
-Emi Anderson- rodó los ojos-. Mejor que no te juntes con ella, Ann.
-Tampoco quería, la verdad- reí-. He conocido chicas peores que ella.
-¿Peores que Emi? Eso parece imposible- pues no, no lo es.
-Hazme caso, eran muchísimo peores- entrecerré los ojos. Me abrazó por los hombros. Besé su mejilla.
-Todavía me duele el chichón- murmuró-. Mi madre se pondrá como loca cuando vea la venda que llevo en la cabeza. Se pensará que me he vuelto a meter en una pelea- hizo una mueca.
-¿Te metías en peleas?- pregunté asombrada. A mí me parecía un chico demasiado tranquilo.
-Sí, pero la mayoría de las veces era para defender a mis amigos- se encogió de hombros-, u otras veces simplemente me sacaban de quicio.
-Vaya, no te imagino peleando- Zayn rió.
-Algún día lo verás, seguro- interrumpió Nialler-. Se pone de mala leche muy seguido.
-Eso es mentira, duende, y lo sabes- carcajeó el moreno.
-¿Y tú, Niall? ¿Alguna vez te has metido en una pelea?- pregunté. Nialler negó con la cabeza, riendo.
-No tranquila, si se meten conmigo Zayn les da una paliza, ¿Verdad?- el aludido asintió con la cabeza, divertido.
-Aww eso es muy tierno Zay- besé su mejilla, con mis brazos alrededor de su cintura.
-Ya te he dicho que defiendo a mis amigos- rió. La campana que anunciaba que acababa el almuerzo sonó. Los siete nos levantamos de nuestros asientos. Ori y Zayn se marcharon juntos a química. Como no sabía dónde quedaba la clase de física, Niall y Liam me acompañaron, ya que tenían clase en el aula de al lado. Nialler entró primero en su clase.
-¿Nos vemos luego, Liam?- lo agarré del brazo antes de que entrara.
-Sí, claro- dijo en un tono frío. Sacudió su brazo y lo solté. ¿Qué demonios le pasaba? Antes había sido muy tierno conmigo y ahora distante. Un poco aturdida, me metí en mi clase.
*Oriana Núñez*
Un poco aburridos con la explicación del profesor, Zayn y yo nos dedicamos a planificar en secreto el cumpleaños de Niall. Era en tan solo tres días y teníamos que ir pensando en algo que hacer. Cada año le habíamos preparado una fiesta.
-Este año en mi casa no puede ser- dijo el moreno.
-En la mía tampoco, mi madre ya no me dejará después de como la dejamos el año pasado- me encogí de hombros.
-Le podemos preguntar a Lou, Harry y Liam. Y a Annie; ¿También estará invitada, verdad?- hizo un puchero.
-Claro que sí, no te preocupes- reí, intentando no reir muy fuerte.
-Bueno, pues les preguntamos a ellos. Y después tenemos que ver cuándo compramos el regalo.
-Que uno de nosotros vaya a comprarle algo y luego ya pagamos entre todos cuanto ha costado- Zayn asintió con la cabeza.
-Me parece perfecto. Creo que mañana puedo ir, ¿Qué compro?
-¡Oh! Vi un peluchito de un duende en el centro comercial que era monísimo. Además era un duende rubio y con ojos azules- reí.
-Mucha casualidad- se incorporó a mi risa.
-Pero era perfecto, seguro que le encantará.
-¿Cuánto valía?
-No mucho, no recuerdo el precio. Pero lo tienes que comprar sí o sí, como que me llamo Oriana- lo amenacé con mi dedo índice. Asintió.
-Descuida, lo compraré- chasqueó la lengua.
-Y de esto nada a Niall, ¿Eh?
-Claro que no, ¿Por quién me tomas?
-Un año se te escapó lo de la fiesta, idiota- sonrió, inocentemente.
-Fue hace mucho- lo interrumpí.
-Hace dos años, Zayn.
Me sacó la lengua y volvimos a prestar atención al profesor.
Hellooooooooooou!
Aquí estoy de vuelta con el capítulo siete. ¿Qué os ha parecido? ¿Será Edward un buen chico? Y supongo que os haréis una idea de cómo se llamará la banda, ¿No? Así que no hacen falta pistas cx
Cualquier duda que tengáis no dudéis en decírmelo, o cualquier sugerencia, crítica,...
Espero que os haya gustado.
Nos vemos en el próximo capítulo.
Os quiero.
martes, 23 de julio de 2013
Chapter six.
*Oriana Núñez*
Llamaron a mi puerta veinte minutos después de la llamada de Harry. Oh no, ¿Y si era él? Me peiné mínimamente el pelo con las manos. ¿Por qué estaba tan nerviosa? ¡Solo era Harry! Y bueno, Gemma. Con ella me sentiría segura, sí. Finalmente abrí la puerta.
-¡Gemma!- exclamé. Me abrazó fuertemente. Besé su mejilla.
-¡Cuánto tiempo Ori!- me dio un vistazo rápido-. Estás muy guapa, ¿Eh? El verano te ha sentado bien- reí.
-Y a tí también- me fijé mejor en su pelo-. Espera, ¿Rubia?- miró su pelo. Retorció un mechón entre sus dedos, divertida.
-Sí, ¿Te gusta?- me moví para que entrara en mi cuarto. Cerré la puerta detrás de ella. Nos sentamos en mi cama.
-Te queda genial- me quedé pensativa un momento. ¿Le pregunto?-. Mh, Gem... ¿Y Harry? Dijo que vendría.
-A último momento llamó alguien a su móbil y dijo que fuera yo, que él tenía cosas que hacer- rodó los ojos, fastidiada. Vale, eso ya me daba a entender qué 'cosas' tenía que hacer-. Noto una chispa de desilusión en tus ojos. ¿Te gusta mi hermano?
Abrí los ojos como platos.
*Annie Stonem*
Nos cansamos de ver la película a la mitad de ésta. Me recosté en sus piernas, mientras él acariciaba mi pelo. Agarró un trozo de chocolate. Se lo comió bajo mi furiosa mirada. Era mi chocolate.
-¿Qué hay de tus padres? Cuéntame- inquirí para olvidarme del tema. ¿Qué tema? Que me había robado chocolate.
-Mi madre se llama Trisha, mi padre Yaser. Tengo tres hermanas; Doniya, Waliyha y Safaa- sonrió tiernamente-. ¿Y tus padres? ¿Cómo se llaman?
-Se llaman- tragué saliva, nerviosa. Se llamaban Zayn, se llamaban-, Clare y Bob. No tengo hermanos.
-¿Hija única, eh? ¿No te aburres?- jugó con un mechón de mi pelo.
-Pues no. Así tengo un poco más de... Libertad- me encogí de hombros.
-Oye Ann, ¿Quieres que mañana pase a buscarte y vamos juntos al instituto?- me vendría bien un poco de compañía. Sonreí ante la idea.
-Claro. Te esperaré mañana, pero sé puntual, ¿Entendido? Te recuerdo que hoy llegaste tarde, Malik- toqué la punta de su nariz con mi dedo. Me sacó la lengua.
-Pero gracias a eso nos conocimos, bollito- una gran carcajada salió de mi garganta. Me causaba gracia cuando me llamaba bollito.
*Oriana Núñez*
Mierda. ¿Ahora qué le digo? Gemma siempre me ha caído muy bien, pero no sé si decírselo. Encima es su hermana, ¿Y si se lo dice? No, no creo que sea capaz. ¿Se lo digo? Suspiré profundamente. Gemma alzó una ceja, divertida. ¿Se debe de imaginar mi respuesta, no? Enseguida mis mejillas tomaron un color rosado.
-Sí- resoplé-, sí me gusta. Creo que me he enamorado- resoplé otra vez, como si fuese un fastidio decirlo. Bueno, en cierta parte lo era. Pero tendría que confiar más en Gemma.
-¿De verdad?- me miró pícara, como si guardase un secreto.
-¿Qué escondes, Gemma Styles?- alcé una ceja y la amenacé con el dedo índice. Levantó ambas manos, inocente.
-Nada- se formó una sonrisita en su rostro. Rodé los ojos. Seguro que no me lo contaba así que prefería no insistir-. Y bueno, hablemos de mi hermano.
-¿Qué?- chillé. Mis mejillas volvieron a encenderse. Gemma rió ante mi reacción.
-Has dicho que estás enamorada, y supongo que te referías de él- asentí con la cabeza-. ¿Desde cuándo lo estás?
Oh sí, recuerdo perfectamente bien desde cuándo.
-Me besó- susurré. Gemma abrió los ojos, sorprendida. Aunque no sé por qué, pero me dio la impresión de que fingía su sorpresa.
-¿Cuándo?
-Antes de acabar el curso pasado. Bueno, prácticamente el último día.
-¿Y te enamoraste de él, o te diste cuenta de que ya lo estabas?
Oh, no lo había pensado. Quizás sí me di cuenta de que estaba enamorada de él. Solo que al fin y al cabo, al principio no me daba cuenta y seguía viéndolo como mi amigo. Un amigo un poco molestoso, pero bueno, mi amigo. Suspiré.
-Me di cuenta- entrecerré los ojos. ¿A qué venían tantas preguntas?
Gemma solo sonrió y por fin dejó el tema.
*Annie Stonem*
Esperé por más de cinco minutos a que Zayn llegase. Sentada en la acera de enfrente de mi casa, miraba por la calle a todas direcciones, esperando verlo aparecer por alguna de ellas. El sonido de la puerta de la casa vecina hizo apartar un momento mi vista de la calle. El tonto de Garrison salía de su casa. Oye, si era el primo de Niall, ¿A qué escuela iba? Nunca se lo pregunté. Pasó por mi lado.
-Hey, Garrison- detuvo su paso y me dedicó una sonrisa. Se sentó a mi lado.
-¿Qué haces aquí Annie? ¿No tienes clase?
-Sí, pero espero a un amigo. Una preguntita.
-Dime.
-¿A qué instituto vas?- me miró curioso. Seguro se preguntaba a qué venía la pregunta-. Conocí a tu primo, Niall. Va al mismo instituto que yo.
-Ah- sonrió-, no voy al mismo que vosotros- fruncí el ceño.
-¿A cuál?- negó con la cabeza, divertido. Se levantó de mi lado.
-¿La señorita Stonem me quiere espiar en mi instituto?- volvió a negar con la cabeza, mientras chasqueaba la lengua-. No le voy a dar el placer, no.
Se alejó de mi vista riendo. Idiota.
-¡Annie!- exclamó la voz de un chico por la dirección contraria a la que miraba. Me giré y vi a Zayn corriendo hacia mí. Me levanté del suelo.
-¡Eres un tardón Zayn! ¡Como lleguemos tarde te mataré!- le dije fingiendo un poco mi enfado. Una idea pasó por mi cabeza.
-No me gusta esa sonrisa traviesa- murmuró de brazos cruzados. Lo ignoré y entré corriendo a casa, cogí un long y salí-. ¿Qué es eso?
-Es un long- alzó una ceja, dándome a entender que con eso no entendía nada. Reí-. Es como un skate pero más largo.
-¿Y qué vas ha hacer con eso?
-Súbete- ordené. A regañadientes me hizo caso. Lo ayudé a mantenerse ahí y luego subí delante de él. Era una idea loca, ya que nunca lo había probado pero quería llegar a tiempo-. Agárrate a mis hombros y no hagas nada más.
Giré mi cabeza levemente y vi como cerraba los ojos con fuerza. Reí tiernamente.
-Zay, abre los ojos- me obedeció-. Hazme caso, ¿Sí? No lo cierres o será peor- asintió con la cabeza. Di impulso con un pie y empezamos a desplazarnos por la acera. Cada vez iba cogiendo más velocidad. Zayn clavaba levemente sus dedos en mis hombros. En un tiempo récord llegamos al instituto y por suerte teníamos tiempo de sobra. Bajé del long y tendí la mano a Zayn para ayudarlo a bajar.
-No ha estado tan mal, ¿Verdad?- mordí mi labio, divertida.
-¿Bromeas? ¡Quiero repetirlo!- exclamó como un niño pequeño. Reí por su actitud. Saqué el horario que guardaba en el bolsillo de mis pantalones cortos. Martes, primera hora. Lengua.
-Tengo lengua- murmuré.
-Yo también- contestó burlón, dándole otro sentido a mi frase. ¡Claro, todos los humanos tenemos lengua! Le pegué en el brazo.
-Me refiero a la asignatura, tonto.
-Me parece que yo no tengo esa- rascó su barbilla, pensativo-. ¿Nos vemos después?
-Claro, búscame- besó mi mejilla.
-¡Adiós bollito!- exclamó dirigiéndose a la entrada, casi corriendo.
*Oriana Núñez*
El aula de biologia estaba ligeramente vacía. Bueno, era bastante temprano. Recorrí la clase con la mirada. Encontré, al final de ésta, a un adormilado Liam descansando la cabeza sobre la palma de su mano. Tomé asiento a su lado. Abrió levemente los ojos, sonrió.
-Buenos días, Ori- me saludó enderezándose en su asiento.
-Buenos días, Liam. ¿Mueres de sueño?- reí. Se incorporó a mi risa.
-Un poco, solo un poco- sonrió todavía adormilado. Tenía una duda rondando por mi cabeza, así que sin más demora, le pregunté.
-¿Qué hay con Annie, Payne? Ayer vi que la mirabas mucho- alcé las cejas varias veces. ¡Oh, espera! ¿Liam Payne sonrojado? Esto es nuevo.
-Es mona- dijo risueño. Lo que tú digas, pero conozco tu mirada. Reí mentalmente.
-Y te parece guapa- más que una pregunta, lo afirmé. Se sonrojó otra vez. Vaya, todo esto es nuevo. Ladeó la cabeza.
-Un poco- susurró, con una media sonrisa. Lo sujeté de los hombros y lo sacudí, divertida.
-¡Oh, vamos! ¡Liam, cuéntamelo!- me apartó las manos, riendo-. Venga, nos conocemos de siempre. Dímelo- lo convencí con un puchero.
-Vale sí, me parece guapa, mona y todo lo que tú quieras. ¿Los españoles sois tan pesados?- hice ver que su comentario me ofendía, pero en realidad, no. Me consideraba española, sí. Pero también medio inglesa por vivir tanto tiempo aquí y porque mis padres también vivieron aquí hace tiempo.
-Al próximo comentario ofensivo, te daré una torta- amenacé, cruzándome de brazos.
-¿De chocolate?- preguntó feliz. Negué con la cabeza, pegándome en la frente con la palma de mi mano. No se puede ser tan tonto-. Era broma Oriana, ya sé a qué te referías- se rió burlón.
-Más te vale que fuese una broma, ya estaba pensando que eras tonto- se llevó una mano al pecho, con los labios fruncidos.
-¿Perdona? De los tontos que tengo como amigos soy el más listo, y el de la nota más alta- se infló de orgullo. Le saqué la lengua. El timbre sonó. Segundos después la puerta de la clase se abrió y entró el profesor, ligeramente malhumorado. Quién no estaría de mal humor si nos hacen levantar tan temprano.
-Que mal humor que lleva, y ni siquiera ha empezado la clase- murmuré levemente inclinada hacia él.
-Todo el mundo sería más feliz si nos levantásemos a las doce. Debería estar prohibido levantarse antes- asentí de acuerdo a lo que dijo.
-Y oye, ¿Por qué estabas tan somnoliento?- le dije pícaramente. Estaba segura de lo que iba a responder.
-Ya lo sabes- gruñó por lo bajo.
-No, no lo sé- contesté divertida.
-Sí lo sabes.
-No lo sé.
-Sí lo sabes- repitió.
-No lo sé.
-¿Sabéis lo que yo sí sé?- nos interrumpió el profesor, con mucho más mal humor. Habíamos elevado la voz sin querer-. Que os váis al pasillo durante el resto de la clase. Ahora. Fuera.
Nos levantamos enseguida y salimos al pasillo. Nada más salir, nos tiramos al suelo muertos de la risa. Bueno, fue divertido.
*Annie Stonem*
A media explicación del profesor de lengua, escuchamos unas risas escandalosas por todo el pasillo. Miré a Niall curiosa. ¿Quién sería? Giré mi cabeza. Harry también nos miraba desde la mesa de al lado, divertido. ¿Él lo sabía?
-Conozco esas risas- rió Nialler, por lo bajo-. Me parece que son Ori y Liam.
-Los habrán sacado de clase- intervino Harry, con una sonrisa burlona.
-Eso no es divertido- susurré-. Una vez me sacaron de clase porque se me cayó un libro al suelo y me castigaron durante todo un mes limpiando cada tarde todas las pizarras del instituto. Aunque ahora tengo los brazos más fuertes gracias a eso- Niall y Harry se carcajearon fuertemente. Intenté no reir, pero la risa de Niall era muy divertida. Contagiosa.
-Styles, Stonem y Horan. Al pasillo- refunfuñó el profesor. Nos levantamos conteniendo la risa-. Stonem, llévese su cacharro también. No quiero que hayan accidentes por su culpa- ¡Es verdad! Cogí rápidamente el long y salí al pasillo junto a los dos tontos que causaron todo el problema. Cerré la puerta. Estallamos otra vez en carcajadas.
-Si te vuelven a castigar nosotros te ayudaremos a limpiarlas, tranquila- me alentó Niall, riendo.
-¡Chicos!- exclamó una voz de chica. Levantamos la vista. Empezamos a reir de nuevo. ¿Qué hacían esos dos en el suelo, como gusanos? Niall y Harry echaron a andar hacia ellos. Me subí al long y rápidamente los dejé atrás. Estará prohibido ir con un 'cacharro' como éste por el pasillo, pero ahora no hay nadie-. ¿También os han sacado fuera?
-Sí, por culpa de ellos dos- los señalé. Ya estaban cerca de nosotros. Miré disimuladamente al castaño. Me miraba tímidamente. Aparté la mirada, con una sonrisita. ¿Por qué sonrió?
-Annie, ¿Nos podemos subir?- suplicó el chico de rizos, señalando el long bajo mis pies. Me bajé de él.
-Claro, ¿Pero sabéis...?- antes de que formulase la pregunta todos negaron con la cabeza, excepto Liam. Sonreí, ligeramente sorprendida.
-Solo sé un poco. El verano pasado mi primo me enseñó- explicó tímidamente. Miraba a todas partes, menos a mí. ¿Le incomodaba?
-Bueno, ¿Quieres ser el primero?- finalmente me miró a los ojos. Sentí una extraña corriente recorrer mi espalda. Sonreí nerviosa. Asintió con la cabeza. Se subió con cuidado.
-No os riáis si me caigo- murmuró concentrado. Avanzó poco más de un metro. Harry y Niall estallaron en carcajadas, sin saber por qué. Fue hasta el final del pasillo con gran destreza y volvió. No, no se cayó. Infló las mejillas, lleno de orgullo.
-¿Quién sigue?- intenté disimular mi risa. Esbocé una media sonrisa. Todos miraron desconfiados el long-. Oh vamos, sois unos miedicas.
-¿No será peligroso, verdad?- rodé los ojos. Pues no, Harry.
-Vale, me subo con vosotros. ¿Quién sigue?- Nialler subió la mano tímidamente. Sonreí-. Ven aquí, duende- rió. Lo ayudé a subirse y luego me subí delante de él, como con Zayn esta mañana. Fuimos hasta el final del pasillo y volvimos. Frené justo delante de Harry, aguantándome de sus hombros. Niall se tiró al suelo.
-¡Por fin!- gritó. Ahogué una carcajada. Miré a Harry.
-Te toca, chico de los rizos- palmeé su mejilla. Repetimos lo mismo que con Niall. Al llegar otra vez con ellos, esta vez me aguanté en Ori. Era su turno. Le sonreí y ella me miró un poco desconfiada, pero aún así se subió. Avanzamos lentamente hasta la otra punta del pasillo, cuando un grito nos sobresaltó y acabamos las dos en el suelo. Ella encima de mi espalda. Por poco me rompo la nariz contra el duro cemento. Giré la cabeza y el dueño del grito corrió a ver si estábamos bien.
*Oriana Núñez*
-¡Oh chicas! ¡Lo siento muchísimo! ¿Estáis bien?- Zayn se agachó a nuestro lado, preocupado. Nos observó la cara con cuidado. Suspiró al comprobar que no teníamos ninguna herida. A pesar de la caída, fue divertido el pequeño paseo que hicimos. Me levanté de la espalda de Annie con cuidado. Zayn le tendió la mano y ella la aceptó, para levantarse. Niall, Harry y Liam venían hacia nosotras. Lou apareció de la nada y se puso al lado de Zayn. ¿Y ellos que hacían aquí?
-Sí, estamos bien- me sonrió Ann. Le devolví una sonrisa divertida.
-¿Qué hacéis aquí?- les preguntó Liam, a Lou y Zayn.
-Nos han sacado de clase por hablar, y supongo que a vosotros también.
-Por hablar, igual que vosotros- reí.
-Porque los tontos de Niall y Harry empezaron a reir muy fuerte, y me contagiaron la risa- se encogió de hombros.
-No nos puedes explicar cosas tan divertidas Ann- la riñó Hazza. Los dos empezaron a discutir, así que los dejamos fuera del círculo.
-¿Cuánto tiempo queda para la siguiente clase?- preguntó Louis, sentándose en el suelo. Me senté a su lado. Pasó un brazo por mis hombros.
-Unos veinte minutos- contestó Liam, mirando la hora en su reloj. Resoplé. Dejé caer la cabeza sobre el hombro de Louis.
-¿Soy cómodo?- rió.
-Mucho- cerré los ojos, sonriendo. Otra vez, Louis empezó a reir. Abrí los ojos. Lou miraba a Harry, y éste nos miraba mal. ¿Por qué? Cerré los ojos de nuevo. Seguía molesta con él. Pero no sabía con certeza una razón de por qué. Quizás... ¿Porque ayer se fue con una chica, cuando dijo que venía a mi casa? Da igual, que haga su vida. Yo haré la mía.
-Me aburro mucho- Nialler se dejó caer al suelo-. Tengo hambre.
-Como siempre duende- Zayn se sentó a su lado.
-Ha sido una casualidad que nos castigaran a todos- Liam se sentó al lado de Zayn.
-Ha sido raro que te castigaran a tí- comentó Harold, burlón. Hacía rato que él y Annie habían terminado de discutir.
-Oriana es una mala influencia para mí- negó con la cabeza. Le saqué la lengua. Volví a recostar la cabeza en el hombro de Boo Bear.
-Chicos, ¿Dónde está mi long?- nos preguntó Ann, con los brazos en jarra. Zayn se levantó de golpe.
-Yo te ayudo a buscarlo- se ofreció sonriendo. Annie subió a la espalda del moreno y salieron en busca de su long. No pude evitar mirar a Liam. Apretaba la mandíbula, con los ojos entrecerrados. Los miraba fijamente como se alejaban. Me levanté del lado de Louis. Me senté delante de Liam, riendo.
-Cálmate Payne- me miró divertido-. ¿Me lo dirás?- pregunté juntando las manos. Me refería a la conversación de antes de que nos sacaran de clase. Me hizo una seña con la mano y me senté a su lado.
-Porque pensaba en ella- susurró en mi oído. Se separó, se cruzó de brazos y resopló-. Ya lo sabes, ¿Contenta?
Besé su mejilla sonoramente.
-No te enfades, tonto- me revolvió el pelo.
*Annie Stonem*
Volvimos con los chicos después de haberlo encontrado. Como esta mañana, Zayn se subió detrás de mí, se agarró de mis hombros y nos di impulso para avanzar. El moreno no paraba de reir. Pues sí que le había gustado. Nos quedamos todos siete sentados en el suelo, hasta que sonó la campana y todos los alumnos empezaron a salir de sus respectivas clases. Me levanté del suelo con la ayuda de Zay. Saqué el horario del bolsillo de mi pantalón. ¿Taller optativo? ¿Qué era eso? Encima teníamos dos horas.
-Tenemos que ir al gimnasio a elegir los talleres que haremos- me sonrió Zayn. Así que todos fuimos en dirección al gimnasio. Habían tres mesas. En la primera había un pequeño cartel hecho a mano que ponía: martes. En la segunda ponía: miércoles. Y en la última: viernes. Supongo que serían los días que teníamos taller optativo. Los siete nos dirigimos a la primera mesa. Por suerte fuimos de los primeros en llegar. Podíamos elegir entre clase de música, teatro, taller de manualidades o informática. Oriana eligió teatro, con una enorme sonrisa. El chico de detrás de la mesa la apuntó en la lista de teatro. Nosotros seis nos apuntamos a clase de música. Pasamos a la siguiente mesa. Esta vez cambiaban un poco los talleres. Taller de cocina, historia del arte, matemáticas avanzadas o informática, de nuevo. Niall, Ori, Liam y yo nos apuntamos al taller de cocina. Louis, Zayn y Harry se decantaron por la clase de informática. Me los imaginaba todo el día metidos en las redes sociales. Bah. Seguimos y nos detuvimos en la última mesa. Detrás de ésta, un chico de más o menos nuestra edad, pelo castaño claro rizado y unos irresistibles ojos azules, nos sonrió a Ori y a mí. Me derrití debajo de esa sonrisa, pero lo disimulé enterrando una mano en mi pelo, mirando al suelo. Y como no, sonrojada.
-Aquí tenéis los talleres del viernes- nos enseñó una especie de tablón con los talleres escritos ahí. Eran prácticamente los mismos que los de la primera mesa. Música, teatro, manualidades y laboratorio de biologia. De nuevo, nos apuntamos en las mismas que antes. Oriana se sonrojó cuando el chico clavó su mirada fijamente en ella-. Yo también estoy en teatro. Espero verte allí- le guiñó un ojo. Nos fuimos de la cola ya que empezaba a llenarse de gente. Ori se colgó de mi brazo. Nos apartamos disimuladamente de los chicos.
-Era guapo- susurré divertida.
-Muy guapo- se abanicó de broma con la mano. Nos reimos tontamente.
-Al menos tú tendrás a un chico guapo contigo, yo tendré a cinco idiotas molestándome- refunfuñé.
-Oh vamos, ¿Qué hay contigo y con Zayn? Siempre os veo muy juntos- reí.
-No hay nada. Es como... Un mejor amigo para mí. Lo conozco de hace poco pero le tengo mucho cariño.
-Sí. Tú dices cariño. Yo digo amor- me guiñó el ojo. Entrecerré los ojos. Levantó los brazos, inocente.
-No hay nada, ya te lo he dicho- volvió a colgarse de mi brazo.
-Vale, vale, no me muerdas- reímos. Nos incorporamos de nuevo a los chicos ya que notaron nuestra falta de presencia.
-No soy una vampira.
*Oriana Núñez*
Nos dejaron la primera hora libre y ya cuando acabó, tuve que despedirme de los chicos y Ann. Tenía que irme a teatro. A medio camino una mano en mi brazo hizo frenarme. Giré la cabeza. Quedé ligeramente embobada mirando los azules ojos del chico de antes. Me sonrió.
-¿Oriana, cierto?- sonreí. Se acordaba de mi nombre, por haberlo apuntado en la lista de los que irían a teatro.
-Sí- me devolvió la sonrisa. Quitó la mano de mi brazo-. ¿Y tu nombre? Tu sabes el mío pero yo el tuyo no lo sé- saqué mi labio inferior hacia afuera. El chico desconocido rió tiernamente. Se sacudió los rizos castaños. Oh no, ya se parecía a Harry. Ya decía yo. Y ahora me doy cuenta de los hoyuelos en sus mejillas. Madre, son casi clavados.
-Me llamo Edward- sonrió, mostrando una vez más su hoyuelos. Mordí mi labio para evitar echarme a reir ahí mismo. Era el segundo nombre de Harry. Demasiada casualidad.
-¿De verdad?- solté una risita sin querer y rápido me tapé la boca con la mano.
-Sí- me miró divertido. Sacudí mi cabeza.
-Venga, vamos a teatro o llegaremos tarde- lo agarré del brazo y tiré de él. Corrimos hasta el aula de teatro. Siempre me había sentido como en casa ahí dentro. Había un pequeño escenario frente a unas cinco filas de butacas. Todavía recuerdo la primera obra de teatro que representé aquí. Como mis padres me sonreían desde ahí abajo. Como me aplaudían. Edward chasqueó los dedos delante de mi cara.
-Te has quedado de piedra- rió. Sonreí a medias-. ¿Te gusta el te...- fue interrumpido por mi profesora preferida. La señorita White. Era un apellido raro, sí. Al menos para mí.
-¡Chicos, por favor, acercaos!- todos los presentes obedecimos y nos acercamos al escenario, donde ella estaba sentada con las piernas colgando-. Me alegro de ver caras nuevas por aquí- sonrió amigable-, y por supuesto, de tener a mis queridos amantes del teatro conmigo de nuevo. Me presento para estas nuevas caras que hoy tenemos. Seré vuestra profesora de teatro, la señorita White. Llamadme Diana- reímos-. De momento, hoy os dejaré el resto de la clase para que os conozcáis un poco mejor entre vosotros- dicho eso, siguió diciendo lo feliz que estaba de tenernos aquí otra vez, y finalmente se disculpó con nosotros y abandonó el pequeño teatro. Edward y yo nos sentamos en unas butacas cerca del escenario. Hablamos un poco de nosotros, para conocernos mejor. Tal y como dijo Diana. Edward era un chico muy dulce, atento, divertido y sincero. Y creo que lo que más me cautivó de él, fueron sus ojos.
Hola crazy mofos! Como prometí, aquí tenéis el capítulo.
Awww tres años ya, el tiempo pasa demasiado rápido :'c Bueno, mejor no digo nada más de eso que me pongo sentimental jaja :P
¿Qué creéis que pasará con Edward? ¿Ori se enamorará de él? ¿Qué pasará con Hazza? Uuuuh ya lo sabréis c;
Os quiero princesitas ♥
HAPPY 3 YEARS, ONE DIRECTION.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
