miércoles, 18 de junio de 2014

Chapter twenty six.



*Oriana Núñez*

Me había cansado de jugar a cartas con los tramposos que tenía como amigos, así que me limité a sentarme al lado de Zayn y ver como los tres jugaban a cartas. Hacía cinco minutos que Liam había subido a ver a Annie, ya que la skater tardaba lo suyo en bajar. Apostaría todos mis ahorros a que seguramente estaba cotilleando. Liam pasó caminando furioso por el pasillo, y al ser la única que lo notó, me levanté y lo seguí. Había salido por la puerta trasera, ya que la había dejado abierta. Me encontré a mi amigo sentado en el césped, arrancando pedazos de hierba sin piedad. Arrebato de furia del señor Payne. Me senté a su lado, y no le llevó más de quince segundos notar que estaba allí. Cuando fijó su mirada en la mía, ya había parado de arrancar la inocente hierba del jardín trasero de Harry, pero su pecho subía y bajaba exageradamente. Me mordí el labio indecisa, no sabía si preguntar o no qué pasaba, pero la curiosidad mató al gato.
-¿Qué pasa, Payne?- crucé mis piernas, jugando con un hilillo suelto de mi pantalón. Liam cerró los puños con fuerza, y luego de unos segundos, los abrió. Este chico es raro.
-No es nada- refunfuñó. Oh no, cuando Oriana quiere saber algo lo consigue. Empujé su hombro con el dedo, pero solo conseguí que se moviera un milímetro.
-No me lo creo- negué con la cabeza, haciendo que el pelo se me moviese al mismo tiempo-. Nunca te pones así si no es por nada importante- Liam resopló, molesto.
-No me apetece hablar de ello, Ori- murmuró, jugando con la hierba que se escaba entre sus dedos.
-Venga, Liam, confía en mí- puse mi mano en su hombro, regalándole una sonrisa. Rodó los ojos, pero supe que esta vez iba a hablar.
-Pensé que ella sería diferente- murmuró sin mirarme. ¿De quién hablaba?-. Pensé que ella no sería como las demás chicas; que se enamoran del típico chico malo e idiota que aunque les haga daño, ellas no pueden evitar sentir algo por él. Pero me equivoqué- estrelló el puño en el suelo-. Me dijo que me quería y recién ahora me entero de que le gusta un estúpido chico 'malo'- hizo comillas con los dedos.
-Vale Liam, no entiendo nada. Estoy más confundida que Niall en clase de matemáticas- al menos le hice sonreir un poco.
-Hablo de Annie- susurró poniéndose serio de nuevo.

*Zayn Malik*

El timbre nos interrumpió de nuestra concentración en la partida de cartas e inmediatamente Harry fue a abrir la puerta al que supuse sería Louis, el único que faltaba por venir. Entonces me di cuenta de que Oriana ya no estaba a mi lado, ¿Cuándo se había ido? Saludamos a Lou cuando lo vimos entrar por la puerta del salón seguido de Harry. Mi móvil sonó en el bolsillo delantero de mis vaqueros y lo saqué para encontrarme con un mensaje de Annie. Y hasta ahora me daba cuenta de que ella todavía no había bajado. Mal amigo que soy.
A.- Zayn sube por favor, estoy en el cuarto de Harry, te necesito Zay.
No podía parar de repetir la última frase en mi cabeza, una y otra vez, mientras subía las escaleras. Le había ofrecido mi puesto en la partida de cartas a Louis antes de ir a ver a Ann, y él aceptó encantado. El cuarto de Harry era el único que tenía la puerta de madera. Su madre había decidido pintar todas las puertas de blanco, pero Harry se había negado a aceptar y su puerta fue la única que no se pintó. Así que siempre era fácil encontrar su habitación. No me pare a llamar a la puerta y entré directamente. Annie se había sentado en el suelo y apoyaba la espalda contra la cama. Tenía la cabeza escondida entre su pelo y abrazaba las rodillas con fuerza. Me senté delante de ella, pero no levantó la cabeza. Escuché un pequeño sollozo salir de sus labios y finalmente me miró.
-Annie- murmuré estirando los brazos y inclinándome hacia delante. Ann entendió mi propósito y enseguida se abrazó a mi torso. Acaricié su pelo en un intento de calmar su llanto, que cinco minutos después, cesó. Se separó de mi lentamente, secándose las lágrimas con la manga de su jersey.
-Gracias por venir conmigo Zay- sorbió por la nariz. Acaricié su barbilla con los dedos.
-No ha sido nada Ann, sabes que siempre estaré contigo- asintió con la cabeza, una pequeña sonrisa creciendo en sus labios-. ¿Qué ha pasado?- pregunté. Cuando llegamos a casa de Harry todo parecía estar bien. Annie enderezó la espalda para estar más cómoda y empezó a contarme todo lo que había pasado minutos antes en este mismo lugar.
-¿Tú le hablaste de Chris a Liam?- questionó Ann cuando acabó su relato. Negué con la cabeza, todavía medio confundido por todo lo que había pasado con Liam y Annie. No entendía muy bien a qué venía el comportamiento de Liam, pero una parte de mi cerebro me dijo que a eso se le llaman celos. Aunque la pregunta principal seguía ahí, ¿De qué conocía Liam a Chris?

*Harry Styles*

Después de comer las pizzas que había pedido para todos, nos habíamos sentado con la guitarra de Niall y un par de libretas en el salón. Queríamos pensar en la canción, pero, al menos yo, noté el ambiente muy tenso. Ni siquiera escribimos nada. Cuando Ori nos preguntó si ya teníamos algo escrito, fulminé con la mirada a Niall al ver que abría la boca para hablar. Si Oriana se enteraba de la frase, sospecharía de alguno de nosotros ya que ésa era la misma frase que le escribí en una de las notas. Así que simplemente negamos con la cabeza. Hacia las once de la noche empezamos a montar las camas para nosotros en el salón, ya que las chicas dormirían en mi cuarto; mi cama tenía una de repuesto debajo, así que estarían las dos juntas. Luego de diez minutos, cuando acabamos de preparar el salón para dormir, Ori y Ann se despidieron y se fueron a cambiar a mi cuarto. Después de un rato Niall, Lou y Zayn subieron a darles las buenas noches. Liam estaba entretenido viendo la tele, y a mi me daba corte subir, así que los dos nos quedamos abajo. Cuando los chicos volvieron, Louis se sentó al lado de Liam y le susurró algo al oído, pero él solo asintió con la cabeza sin apartar la mirada de la televisión, completamente indiferente. Nos quedamos los cinco viendo un viejo capítulo de Cómo conocí a vuestra madre hasta que Liam se levantó avisando que iba a por un vaso de agua y Zayn se unió a él. Pasadas media noche, nos fuimos todos a dormir. Cerca de las tres de la madrugada, me desperté. No podía dormir, necesitaba algo de aire fresco. Me puse los calcetines y una chaqueta para tapar mi torso desnudo, ya que solo estaba durmiendo con pantalones largos de algodón, y salí al jardín trasero. Me llevé la grata sorpresa de que, allí sentado, con una libreta y un lápiz entre las manos, estaba Liam. Me acerqué a paso lento y toqué su hombro, recibiendo una sonrisa cansada de su parte.
-¿Qué haces aquí?- me senté de piernas cruzadas a su lado, mirando de reojo lo que estaba escrito en la libreta, pero no se veía mucho por la poca luz que había. Liam ya se había encargado de encender una de las luces que iluminaba el jardín, y aún así solo se veía lo justo.
-No podía dormir- suspiró, dándole una mirada a su libreta-. ¿Y tú?
-Me he despertado y ya no podía dormir, y me apetecía estar fuera, no sé- me encogí de hombros-. ¿Puedo?- señalé la libreta y con un asentimiento de su parte la cogí. Tenía escrito frases sueltas pero ninguna se enlazaba con otra.
-No consigo unir las frases. Me gustan como suenan, pero no puedo pensar en algo que quede bien para juntarlas.
Volví a leerlas, y me detuve en una que me llamó la atención. Era mi frase, ¿Entonces Liam estaba escribiendo la canción?
-¿Es la canción para la competición de bandas?- pregunté devolviéndole la libreta.
-Sí- murmuró distraído-. Lo siento, sé que deberíamos de escribirla juntos pero- lo interrumpí.
-Eh Liam, a mí me parece bien- aseguré, haciéndolo sonreir levemente-, seguro que a los otros también.
-No, Annie no puede ver la canción- contestó rápidamente.
-¿Por qué?- enarqué una ceja-. Oh, espera, no me lo digas; te has inspirado en ella, ¿Verdad?
-Medio verdad- sonrió de lado-. Pero por favor, ella no lo puede ver hasta el día de la competición de bandas- se mordió el labio.
-Haré lo que pueda Liam, pero la competición es en mayo y solo estamos a octubre, ¿Qué hay de los ensayos y todo lo demás?
-Ella solo va a tocar la guitarra, entonces solo tiene que practicar la melodia, Niall puede ayudarla.
-Está bien- suspiré-. Mañana hablamos con los chicos, ¿Sí?- asintió con la cabeza.
-Gracias Harry- musitó cuando me levanté del césped. Sonreí y palmeé su hombro para después volver a mi cama en el salón y ahora sí, dormir.

*Liam Payne*

No podía dejar de mirar a las frases que ya tenía escritas en la libreta, pero no encontraba manera de juntarlas. Todo lo que había escrito de momento, de alguna forma, tenía que ver con Annie.

Bet my friend's been telling you, I'm not doing much better

''-Eres un idiota Liam, no puedo creer que pienses eso de Annie- Oriana negó con la cabeza, de brazos cruzados.
-Lo siento- murmuré agachando la cabeza.
-Eso no hace que mejore la situación, ya lo sabes.''

So your friend's been telling me, you've been sleeping with my sweater


''-Cuando he ido a darle las buenas noches a las chicas, Annie ya estaba dormida- Zayn comentó, apoyado en la encimera-; y llevaba puesto tu jersey.
-¿Qué?- escupí el agua que estaba bebiendo dentro del vaso.''

Y se puede decir que la frase de Harry, para mí, también me recordaba a Annie. Aunque tratase de alejarla de mi mente, su recuerdo siempre volvía una y otra vez. Ni siquiera pude olvidarme de ella con Bethany. Ann era mi brújula, y sin ella, estaba perdido. Pero lo único que había conseguido, en cambio, era perderla. Estaba seguro de ello.

*Annie Stonem*

Llamé al timbre de la casa de Garrison, y después de esperar medio minuto, se abrió. Mi dulce amigo irlandés fue el que me había abierto la puerta. Me recibió con un gran abrazo y me invitó a pasar. Dejé mi regalo para la señora Parks junto al montón de ellos que había en la entrada. Si no fuese porque conocía a la cumpleañera, con solo mirar la gran cantidad de regalos juraría que era la fiesta de una adolescente. La casa estaba llena; había gente charlando en el salón, gente ayudando en la cocina, gente en todas partes. Niall cogió mi brazo y me guió escaleras arriba, hasta llegar a la habitación de Garrison.
-Hola Annie- saludó el tonto de mi vecino con la cabeza colgando de su cama. Sus piernas estaban apoyadas contra la pared, estiradas.
-¿Qué haces?- reí acercándome para pellizcar su nariz.
-Cuando he bajado a buscar un vaso de agua estaba así- Nialler se encogió de hombros. No debe ser agradable tener un primo tan raro.
-¿Te has tomado las pastillas contra la idiotez?- le pregunté tomando sitio a su lado. Gruñó y cuando no lo veía venir, subió un poco la cabeza y lamió mi mano que reposaba en el borde de la cama-. ¡Que asco Garrison!- exclamé limpiando mi mano en su camiseta, mientras Niall y él se reían a carcajadas. Estuvimos unos minutos hablando de tonterías, hasta que una señora que adiviné era la madre de Niall nos avisó que era la hora de comer. Emily, la madre de Garrison, me presentó uno por uno los invitados a su fiesta y yo, tímidamente, respondí los saludos que cada uno de ellos me daba. Finalmente nos sentamos todos a comer un rico plato de sopa con fideos. Después de un segundo plato y el postre, nos desplazamos todos al jardín, donde habían colocado mesas con aperitivos y habían trasladado ahí los regalos. Durante media hora, Niall, Garrison y yo, aburridos como ostras, tuvimos que ver como Emily abría regalos con entusiasmo. Finalmente, nos pudimos escapar cuando los mayores empezaron a ignorarnos. Nos fuimos a mi casa, donde continuamos con la fiesta a nuestra manera. Helado y maratón de películas.




Hola chicas, tengo algo que decir. Quizás es cosa mía o no lo sé, pero me da la sensación de que ya nadie lee la novela. Bueno, quizás, ¿Una o dos personas? Y a veces me siento un poco estúpida subiendo capítulos cuando sé que prácticamente nadie los va a leer. He estado pensando, y quizás, aunque todavía no lo tengo muy claro, dejaré de subir la novela. Estoy segura que perdí lectoras por mi culpa, porque en los últimos meses siempre he tardado muchísimo en subir, y eso lo sé. Ya no puedo hacer nada para cambiarlo; he intentado escribir más y poder subir más rápido, pero igualmente nadie lee. No sé qué voy a hacer, la verdad. Me gustaría que las chicas que todavía me leen ((si es que hay alguien)), comenten en este capítulo. Me da absolutamente lo mismo si es en anónimo o no, solo quiero saber cuanta gente la lee ((y repito, si es que alguien la lee)) para decidir si seguirla o no. Si finalmente decido no seguir, os avisaré; si decido seguirla, ya iréis viendo capítulos. Anyway, nos vemos x

viernes, 6 de junio de 2014

Chapter twenty five.



*Zayn Malik*

-¡Ya estoy en casa!- grité nada más abrir la puerta. Annie, detrás de mí, empezó a reir a carcajadas. Siempre que llegaba a casa gritaba lo mismo. Bueno, así se enteraban de que había llegado. La pequeña Safaa salió de la cocina corriendo y se abrazó a mí fuertemente. La abracé de vuelta besando su mejilla sonoramente.
-¡Hola Annie!- chilló emocionada cuando se dio cuenta de su presencia. Ann besó su frente.
-Hola pequeña- sonrió tiernamente. Me encantaba que mis hermanas se llevasen tan bien con Annie y que la quisieran casi tanto como yo. Pero eh, nadie la quiere tanto como yo.
-¿Mamá está haciendo la comida?- le pregunté a mi hermana, quien rápidamente asintió con la cabeza. Salió corriendo de nuevo hacia la cocina y Annie y yo la seguimos. Dejé nuestras mochilas encima de la mesa, pero mi madre se quejó ya que íbamos a comer allí y me obligó a llevarlas a mi cuarto. Cuando bajé, Ann y mi madre estaban charlando juntas mientras mi madre acababa de cocinar algo.
-Por cierto, hola mamá- la saludé con un beso en la mejilla haciéndola reir. Me senté encima de la encimera, al lado de Safaa.
-Annie me estaba contando como la habías obligado a venir a casa- comentó mi madre haciéndome soltar una gran carcajada. Solo le había insistido dos veces y ella no es que hubiese puesto mucha resistencia.
-Pero si te encanta venir bollito- Annie asintió, divertida por las carcajadas de mi madre y mi hermana.
-Y yo no he dicho lo contrario Zay- me palmeó la frente. Le saqué la lengua al tiempo que me bajaba de la encimera y robaba una patata frita de las que mi madre acababa de servir en un plato.
-Hijo te vas a quemar- pero cuando había dicho eso, la patata ya estaba en mi boca quemándome la lengua. La escupí sin darme cuenta y corriendo cogí agua de la nevera. Ann y Safaa no podían parar de reir-. Te lo dije Zayn- mamá intentó no reir y besó mi mejilla. Rodé los ojos, finalmente riendo con las dos tontas que se reían de mí.
-Por cierto, ¿Dónde está Waliyha?- hice un pucherito con los labios; mi lengua todavía dolía.
-No tardará en llegar, supongo- contestó mamá. De casualidad escuché la escandalosa risa de mi hermana que sonaba desde fuera y arrastré a Annie a la ventana. Waliyha venía acompañada de un chico y los dos charlaban animadamente. El chico se despidió de mi hermana con un beso en la mejilla y ella, sonrojada, entró en casa.
-¡Hooola!- gritó después de cerrar la puerta. Cogiendo a Annie otra vez del brazo, nos acercamos a la puerta de la cocina, donde me apoyé contra el marco de ésta-. ¿Qué haces aquí Zayn?- me preguntó ceñuda al verme ahí parado sin dejarla pasar. Con mi sonrisa pícara en los labios, conseguí que se sonrojara y entendiera de qué iba la cosa-. Cómo le digas algo a mamá esta noche no duermes- murmuró amenazadoramente. Rodé los ojos.
-Esta noche no duermo en casa- le guiñé un ojo-. ¡Mamá! ¿Sabías que un chico ha acompañado a Waliyha a casa?- grité para que mi madre me escuchara. Con la risa de Safaa de fondo, en menos de cinco segundos ya tenía a mi madre al lado de mi hermana, con una sonrisa enorme.
-¿Es eso verdad?- preguntó emocionada.
-Sí- contesté yo riendo, para que Waliyha no pudiese mentir. Mamá cogió a mi hermana por los hombros y la atrajo a ella, dándole un fuerte abrazo.
-¿Cómo se llama? ¿Es guapo?- y así empezó con la tanda de preguntas. Waliyha rodó los ojos y cruzó los brazos, ligeramente sonrojada-. Bueno, vamos a comer y en la mesa me cuentas- bufó pero hizo caso a mamá. Ann y yo nos sentamos delante de mi hermana, solo para molestarla un poco más-. Ahora sí, cuéntame cielo.
-Se llama Oliver- sus mejillas volvieron al color rosado de hace menos de cinco minutos-. Se ha ofrecido a acompañarme a casa y yo he aceptado.
-¿Oliver?- preguntó mamá confundida. De por si mamá se sabía la mayoría de los nombres de los compañeros de clase de Safaa, Waliyha y míos. Como Doniya ya estaba en la Universidad y vivía ahí, mamá no tenía tanto tiempo para cotillear con ella tanto como hacía con nosotros.
-Se mudó a Londres este verano- me incliné en la mesa y pellizqué su mejilla, que todavía estaba de un tono rojo-. Quita Zayn- refunfuñó, escondiendo su sonrisa y dándome un manotazo para quitar mi mano. No había podido aguantarme, me moría de ganas de pellizcársela. Pero en el fondo Waliyha me adora-. Mamá, ¿Podemos hablar de esto cuando no esté Zayn delante? Es molesto- hizo una mueca señalándome. Mamá, riéndose, asintió con la cabeza. Aunque con un par de suplicas y un puchero de mi parte me lo acabaría contando. En fin, empezamos a comer las deliciosas patatas fritas (que por suerte ya no quemaban tanto) y el pollo que había cocinado mi madre, y cuando acabamos, Ann y yo subimos a mi cuarto a preparar las cosas que me llevaría a casa de Harry. Luego ya pasaríamos por casa de Annie a recoger las suyas.
-¿Puedo poner música?- preguntó Annie haciendo que quitase la vista de mi armario. Asentí, cogiendo unos pantalones vaqueros y dejándolos encima de la cama. Ann, con una sonrisilla, corrió a ver la colección de cd's que tenía y escogió uno al azar, no me lo dejó ver. Después corrió de nuevo a meter el cd en el reproductor y selecció la pista de la canción que quería que sonase. Somewhere in Neverland, de All Time Low, se empezó a escuchar por todo mi cuarto. Mientras Annie se dirigía a mi armario distraídamente, entonó el principio de la canción.
-Say goodbye to the halls and the classes, say hello to a job and the taxes. The weekends with old friends, spilling into nine to five routine- cogió un camiseta negra que colgaba de una percha y una sudadera azul y las dejó encima de mi cama. Me quedé quieto, escuchándola cantar atentamente-. Tell me how you feel over and done with, like your life is a map with no compass, to guide at the bar, drinking way too much. We sing along to Forever Young- abrió la boca, pero la interrumpí. Sonreí mientras cantaba cuando me miró sorprendida y avergonzada.
-So here we go again, wishing we could start again- le guiñé un ojo. Rodó los ojos, y de brazos cruzados apoyada en la puerta de mi armario me miró fijamente mientras ambos cantábamos el estribillo.
-Wendy, run away with me. I know I sound crazy, don't you see what you do to me? I wanna be your lost boy, your last chance, a better reality, yeah. Wendy, we can get away, I promise if you're with me say the word and we'll find a way, I can be your lost boy, your last chance, your "Everything Better" plan. Oh... Somewhere in Neverland- Annie bajó la cabeza, más avergonzada que antes. Dejé que la canción siguiera sonando y me acerqué con una gran sonrisa a mi mejor amiga, dispuesto a abrazarla. Estiró los brazos, envolviéndolos en mi cintura. Besé su coronilla, apoyando la cabeza en la suya segundos después.
-¿Sabes? Hace mucho que no cantaba delante de alguien; no desde que mis padres- se interrumpió a sí misma, hundiendo la cabeza en mi pecho-, ya sabes- finalmente dijo. Su voz sonaba amortiguada. La obligué a levantar la cabeza, secando con mi pulgar una lágrima traviesa que corría por su mejilla.
-Cantas realmente hermoso- besé su frente con ternura, sabiendo que eso siempre la hacía sonreir. Y no me equivoqué. Enterró la cara en mi pecho, de nuevo, mientras frotaba su espalda con cariño.
-Gracias Zayn- luego de unos minutos nos separamos. Ann tenía la cara roja, pero una bonita sonrisa adornaba sus labios.
-No tienes que darme las gracias Annie, ya sabes que siempre voy a estar a tu lado.

*Louis Tomlinson*

Pasé las manos por mi pelo, con la intención de despeinarlo pero para después volver a peinarlo con los dedos como llevaba haciendo hace más de diez minutos. Me miraba en el espejo del baño, practicando una sonrisa. Aunque sabía que vendría sola solo con estar con Phoebe. Suspirando derrotado ya que el pelo me quedaba igual que antes, salí de allí. Volví a mi cuarto a comprobar la hora en el móvil. Ya era hora de pasar a recoger a mi cita, así que guardé el móvil en el bolsillo de los tejanos, cogí mi cartera y puse rumbo a casa de Phoebe. Después de caminar cerca de un cuarto de hora, llegué a una gran casa con un perfectamente cuidado jardín delantero. Revisé el último mensaje de Phoebe, comprobando que la dirección que ella me había dado era correcta. Encogiéndome de hombros, crucé el verde jardín en dirección a la puerta. Llamé al timbre y di un paso atrás.
-¡Ya voy!- se escuchó desde algún lugar de la planta superior de esa enorme casa. Reí flojamente, sabiendo que esa debía ser Phoebe. Esperé unos pocos minutos ahí fuera hasta que la puerta se abrió, consiguiendo que me quedase totalmente pasmado con la chica que acababa de abrir. El vestido por encima de las rodillas que llevaba mi cita me estaba enloqueciendo, más de lo que debería. Cogió el abrigo del perchero y cerró la puerta detrás de ella-. Hola Lou- besó mi mejilla y al no poder articular palabra, todavía, le guiñé un ojo. Seguía impactado por las largas y bronceadas piernas de Phoebe. Me pegué una bofetada mental, reprimiéndome a mí mismo por estar pensando en esas cosas.
Llegamos al cine entre nuestro parloteo de cosas triviales. Sentía que con ella siempre tenía algo de lo que hablar, me sentía cómodo. Pagué las entradas para ver una comedia romántica que Phoebe me suplicó ver y yo, como tonto enamorado, sonreí y accedí a cumplir su petición. Después de las dos horas que duró la película, me encontraba compartiendo un batido de plátano con Phoebe sentados en un banco mientras comentábamos sobre la película. Fui tan tonto que no cogí el suficiente dinero y solo me llegaba para un batido, y cuando Phoebe quiso pagar otro para mí, le conteste que esto era un cita, yo la había invitado así que yo pagaba. Pero igualmente quiso compartirlo conmigo.
-Gracias por todo Lou, me lo he pasado muy bien- me sonrió dulcemente cuando llegamos a la entrada de su casa.
-Yo también- me reí nervioso. Quería decirle que ojalá se repitiese otra vez, pero ella se me adelantó.
-Estaría bien si se repitiese otra vez- largó una pequeña risita, haciéndose la tímida. Ambos sabíamos que ella, de tímida, no tenía nada. Asentí en respuesta, el doble de nervioso que hace unos segundos. Y antes de que pudiese procesar la información, acercó su rostro al mío, rozó sus labios con los míos sin llegar a juntarlos del todo, sonrió pícaramente y desapareció de mi vista, dejando en su lugar la blanca puerta de su casa. Esta mujer me quería matar.

*Annie Stonem*

Cuando llegamos a casa de Harry, allí ya se encontraban Liam, Niall y Ori junto al dueño de la casa jugando a las cartas, y por supuesto, Niall comiéndose una bolsa de palomitas. Nialler palmeó el sitio libre del sofá a su lado y me senté, dándole un beso en la mejilla.
-Te he guardado palomitas- dijo el duende a mi lado, dándome la bolsa de palomitas con una gran sonrisa. Le agradecí sorprendida por su gesto, pero me eché a reir al descubrir que solo quedaban cinco palomitas, contadas. Me las comí de todas formas.
-Podéis dejar vuestras mochilas en mi cuarto si queréis- nos informó Harry concentrado en la nueva partida que acababan de empezar. Me levanté colgando la mía en mi hombro.
-Bollito llévame la mía también, por favor- suplicó Zay, mirándome un momento para después volver la vista a sus cartas con el ceño fruncido. Rodé los ojos y riendo me encaminé a las escaleras.
-Es la última puerta del pasillo a la derecha- me informó Harry. Hice caso a sus instrucciones y rápido encontré su cuarto. Coloqué las mochilas al lado de otras tres, que una reconocí que era de Ori al ser la única de color rosa. No creo que esa fuese de Niall ni de Liam. Me entretení un rato observando la habitación de Harry y cotilleando las cosas sobre su escritorio, hasta que me llevé un buen susto al escuchar la puerta abrirse. La cabeza castaña de Liam se asomó de allí y automáticamente sonreí al verle. Entró cerrando la puerta detrás suyo.
-Quise ver si estabas bien ya que, bueno- se rascó la nuca, con la cabeza ligeramente ladeada-, tardabas un poco- sonreí al notar que detrás de esas palabras, quería decirme que se había preocupado por mí, en cierto modo.
-Estoy bien, solo cotilleaba- me encogí de hombros, con una mueca divertida en los labios-. Pero no se lo digas a Harry- Liam negó con la cabeza, para después quedarse un buen rato mirándome fijamente. Odiaba cuando la gente hacía eso, pero igualmente aguanté su mirada. Finalmente suspiró y se acercó un paso hasta mí.
-¿Puedo hacerte una pregunta?- murmuró jugando con sus manos, bajando la mirada de mis ojos. Asentí con la cabeza-. ¿Quién es Chris?- abrí mis ojos sorprendida ante su pregunta. ¿Cómo demonios sabía de la existencia de una de mis peores pesadillas? Me mordí el labio, preocupada. Ya me estaba arriesgando bastante con que Zayn supiese sobre él, y sobre todo lo que pasó, no quería a nadie más involucrado-. ¿Él t-te gusta?- volvió a preguntar cuando se dio cuenta de que no había respondido, y muy en el fondo, no tenía ganas de responder. Y esa pregunta me pilló aún más por sorpresa. ¿De dónde había sacado esa conclusión? Me puse roja de un momento a otro, con tan solo pensar que la mismísima persona que me gustaba era la que me preguntaba si me gustaba otro. Si le contestaba que no, ¿Me preguntaría quién me gustaba entonces? Le diría que él era y el se reiría en mi cara. No, eso no. Pero si le contestaba que sí, estaría mintiendo. No quería mentirle, no a él. Su cara se tornó seria. Oh mierda, había estado todo el rato en silencio-. Te gusta- murmuró duramente. Apartó la mirada de mí, como si me tuviese asco. En un acto reflejo, me acerqué a él. No entendía su reacción. A no ser que...
-Liam- susurré, y cuando levanté mi mano para tocar su hombro se apartó de golpe. Volvió a mirarme fijamente a los ojos, pero esta vez fue diferente. No me miró como minutos antes, con tranquilidad y suavidad. No, ahora su mirada me dolía en lo más hondo de mi corazón.
-No- escupió molesto. No entendía nada, absolutamente nada-. Por un momento te creí diferente Annie- murmuró, negando con la cabeza y abandonando la habitación segundos más tarde, dejándome sola con lágrimas deslizándose por mis mejillas.




Hola sunshines (: Siento haber tardado en subir, no tenía inspiración oops. Sé que el capítulo me ha salido como una mierda pero no se me ocurre nada. Estoy en blanco. Oh, y cambié un poco la idea que tenía desde un principio para la novela. Os váis a sorprender. Me acabo de dar cuenta de que ya voy por el capítulo 25 wow. La otra novela la acabé en el capítulo 3O pero os puedo decir que esta tendrá algunos más. Hasta quizás llego a los 5O! Bueno, no lo sé haha. Espero que os haya gustado aunque si la respuesta es no, no me parecería raro, como he dicho el cap es una mierda. Y buen fin de semana a todas; os quiero. xx

jueves, 22 de mayo de 2014

Chapter twenty four.



*Louis Tomlinson*

Por fin era viernes y me sentí realmente feliz. No porque era el último día antes del fin de semana, aunque también; si no porque hoy era mi cita con Phoebe. Estaba que temblaba de la emoción, lo juro. Había sido un idiota y me olvidé completamente de llamarla y decirle algo sobre la cita, pero por suerte hoy la vería. Una tonta sonrisa se formó en mis labios al pensarlo. Bajé a desayunar las ricas tostadas con nutella que Lottie nos estaba preparando y la saludé con una beso en la mejilla después de coger una del plato. Las pequeñas, ya sentadas en la mesa, devoraban un par de tostadas cada una. Besé sus mejillas y me senté al lado de Daisy. A los pocos minutos bajó Fizzie, quien besó mi mejilla antes de sentarse a mi lado. Éramos unos cariñosos, pero solo por la mañana; por la tarde me dedicaba a chincharlas.
-Lou, mamá dijo que hoy tienes que llevar a Phoebe y Daisy al colegio ya que ella no puede- me avisó Lottie antes de meterse la tostada en la boca. Rodé los ojos, fastidiado. Siempre que tenía que llevarlas al colegio, yo llegaba tarde. Igualmente acepté. Los tres fuimos a buscar nuestras mochilas a nuestros cuartos y al bajar, ayudé a mis hermanas a ponerse las chaquetas a juego que tenían. Se veían adorables. Me despedí de Fizzie y Lottie, y agarrando una mano a cada una de las gemelas, fuimos rumbo a su colegio. Después de caminar por lo menos quince minutos, finalmente llegamos. Me puse de cuclillas enfrente de ellas.
-Portaros bien chicas- las dos pequeñas asintieron-. Y si algún niño tonto os molesta no olvidéis lo que os he enseñado- les guiñé un ojo, haciéndolas reir. Las dos a la vez me abrazaron fuertemente.
-Adiós Lou- se despidió Phoebe, y cogiendo la mano de su hermana corrieron a juntarse con sus amigas. Me levanté y cuando comprobé que las dos habían entrado sanas y salvas dentro del colegio, me giré dispuesto a irme al instituto, pero me asusté al ver quien tenía detrás de mí. Phoebe se rió de mi cara y cuando calmó su risa, besó mi mejilla.
-Buenos días Louis- saludó alegremente, enamorándome un poco más con su dulce sonrisa.
-Hola Phoebe, ¿Qué haces aquí?- pregunté curioso. Echamos a andar para evitar llegar tarde a nuestra primera clase.
-Acompañé a mi hermanito porque mi madre no podía- hizo una mueca-. ¿Y tú?- rió.
-Lo mismo- reí con ella-. Bueno, yo vine a dejar a mis hermanas pero igual porque mi madre no podía- me encogí de hombros.
-Tus hermanas son adorables- sonrió tiernamente-. Oye Lou, no me llamaste- hizo un puchero con los labios. Me metí las manos en los bolsillos.
-Lo siento, me olvidé completamente- confesé apenado-, ¿Pero la cita sigue en pie, verdad?
-¡Claro!- exclamó-. ¿Pero dónde iremos?- preguntó con una sonrisa inocente.
-Pensaba ir al cine, ¿Te apetece?
-Perfecto- aplaudió, haciéndome reir-. ¿Vamos después de comer?
-Te pasaré a buscar- sonreí. Me besó en la mejilla cuando nos detuvimos en la entrada del instituto. El camino se me había hecho muy corto.
-Genial, luego te veo- me guiñó un ojo y corriendo se perdió entre los estudiantes que todavía vagaban por el pasillo. Suspirando fui a mi taquilla, cogí el libro de historia y me dirigí a clase.

*Harry Styles*

Salí medio dormido de la clase que tenía ahora, que para ser honesto no tenía ni idea de cuál era, solo seguí a un chico que veía todos los viernes por la mañana y siempre se metía en la misma clase que yo. En fin, fui caminando a paso lento hasta el jardín donde siempre pasábamos las horas libres y me recosté en la hierba a dormir mientras esperaba a que llegasen mis amigos. Pasaron menos de cinco minutos cuando sentí que alguien se sentó encima de mi estómago. Por el peso de esa persona, adiviné que no era ninguno de los chicos, y al abrir los ojos descubrí que era Annie, riéndose. Lou estaba sentado en el banco de piedra riéndose también. Así que me uní a ellos.
-¿De qué os reís?- pregunté entre mis carcajadas.
-De que estabas durmiendo ricitos- Ann me sacudió los rizos y rápidamente se levantó de mi estómago a refugiarse en el brazo de Louis.
-Tengo mucho sueño- cerré de nuevo los ojos, pero esta vez sin la intención de dormir. Crucé los brazos detrás de mi cabeza.
-¿Y eso por qué?- preguntó un Louis curioso, enarcando una ceja.
-Mi hermana se paso hooooras hablando por teléfono y no me dejó dormir hasta muy tarde- refunfuñé, causando sus risas de nuevo.
-Hoy vamos a tu casa a dormir, ¿Verdad?- Ann recostó la cabeza en el hombro de Lou.
-Claro- sonreí, todavía con los ojos cerrados-. ¿Sabes llegar a mi casa o quieres que pasemos a buscarte?
-Le diré a Zayn- rió divertida. Oh verdad, ellos siempre van juntos a todas partes.
-¿Ya tenéis alguna idea para la canción?- la pregunta de Lou hizo que abriera los ojos. Había estado pensando en lo de la canción y tenía una frase perfecta.
-Yo tengo una frase que me gusta mucho, pero solo eso- sonreí-. Se la puse a Ori en una de las notas- no pude evitar sonrojarme. Ayer dijo que el chico de sus notas era un ángel, y eso enterneció mi corazón.
-¿Cuál es?- interrumpió Annie antes de que la dijese.
-Creo que fue la segunda- anuncié antes de recitarla-. Though I try to get you out of my head, the truth is I got lost without you.
-Aw es una frase preciosa- elogió Annie dulcemente. Susurré un gracias, cerrando los ojos de nuevo.
-¿Tú no querías cantar, verdad Ann?- Annie no contestó pero imaginé que negó con la cabeza como respuesta-. Entonces podríamos pensar en una melodia para una sola guitarra. ¿Qué os parece? Así todos hacemos algo.
-Perfecto- dijimos Ann y yo a la vez, haciéndonos reir fuertemente. Escuché unos pasos que se acercaban y abrí un ojo para ver como Niall se sentaba a mi lado en la hierba, y Liam al lado de Annie.
-Hola chicos- saludó Nialler, animado-. ¿Qué hay?
-Estábamos hablando de vosotros- mintió Louis y ya me imaginaba su sonrisa traviesa aunque tuviese los ojos cerrados de nuevo.
-¿De lo genial que soy, verdad?- bromeó el rubito, divertido.
-En realidad- Lou pausó antes de hablar-; de lo genial que es Liam- el anteriormente mencionado, Ann y Louis se rieron a carcajadas. Abrí los ojos, y ante el tierno puchero de Nialler no me contuve y lo abracé. Si es que cuando se pone adorable te dan ganas de achucharlo.
-Al menos Harry me apoya- me devolvió el abrazo, usando un tono de voz triste y claramente falso-. Gracias Harold, tú sí eres un buen amigo.
-Pasaré por alto el hecho de que me hayas llamado Harold- dije todavía con el duende aprisionado entre mis brazos.
-Suéltame rizos de chocolate, me asfixio- me empujó de los brazos pero yo solo lo apreté más fuerte, haciéndolo reir-. Venga Harry- suplicó y no me quedó de otra que soltarlo.
-Ya te extraño Nialler- acabé por decir después de menos de treinta segundos.
-¡Oh! Ahora que pienso- exclamó Annie, pero antes de que pudiese continuar Louis la interrumpió medio riendo.
-Por una vez que piensas- Ann se rió a carcajadas, pegándole un golpe en el hombro.
-Cállate Tommo- negó con la cabeza, calmando su risa-. Lo que sea. Harry, ¿Tienes una guitarra en tu casa o cojo la mía?- me preguntó.
-Yo traeré la mía- comentó Niall encogiéndose de hombros.
-También puedes traer la tuya- le sonreí a la skater-. Igualmente no tengo guitarra- reí. A lo lejos se escuchó el grito de Zayn llamando a Annie por el apodo que le había puesto el primer día que se conocieron. Mucha gente ya sabía que Zayn llamaba así a Annie, pero eso no evitó que un montón de curiosos se girase a ver al moreno corriendo hacia nosotros con Ori unos cuantos metros detrás caminando tranquilamente e ignorando las miradas de los otros. Empecé a reirme exageradamente, acompañado de Niall y las miradas extrañadas de Lou, Ann y Liam. Lo siento pero la cara de Zayn corriendo siempre me pareció muy graciosa. Llegó al lado de Liam, intentando recuperar el aire perdido. Mientras éste se recuperaba de la larga carrera, Ori llegó y se sentó encima de la mesa de piedra.
-Hola chicos- nos saludó Oriana con una bonita sonrisa. Me quedé como bobo mirándola, preguntándome cuándo podría volver a besar sus labios. Ya los echaba de menos, la verdad. Fingí que miraba las nubes cuando me pareció que volvía la vista hacia mí.
-¿Me estás oyendo Harry?- preguntó Ann a carcajadas. Dejé de mirar las nubes para mirarla a ella, preguntándole con la mirada qué decía-. ¿Puede venir Ori, cierto? A tu casa, me refiero- aclaró.
Fijé la vista en Oriana, quien se mordía el labio inconscientemente. Oh, lo que daría por poder morder sus lab- Harry céntrate. Le sonreí, a lo que me devolvió la sonrisa.
-Claro que sí, puede venir- Annie dio un par de palmadas, emocionada; pero antes de que pudiese decir algo más Ori la interrumpió.
-Me encantaría ir pero creo que os molestaría, ¿No? Tendréis que estar concentrados para escribir vuestra canción y esas cosas- rió suavemente.
-¡Qué cosas dices, mujer! Tú nunca molestas- Louis le guiñó un ojo juguetonamente a Oriana y ella se empezó a reir.
-Está bien, vale; iré- finalmente dijo, y en mi mente no podía parar de saltar de la emoción. Harry, cálmate.

*Liam Payne*

Acabó la hora libre. Por suerte ahora teníamos taller optativo así que los cinco y Annie nos dirigimos hacia allí. Me paré un momento en medio del camino a atar mi zapato, ya que los cordones estaban sueltos y les dije a los chicos que fuesen tirando. Llegué corriendo a donde ellos estaban, ya a punto de entrar en clase y me puse detrás de Ann. Pero justo cuando entrábamos, el profesor Abbot salía de allí. Fijó la vista en nosotros dos, los únicos que todavía no habíamos entrado al aula y sonrió. Oh no.
-Annie, Liam; ¿Podríais hacerme un favor?- suplicó y Ann asintió con la cabeza para que continuase hablando-. Me he dejado unas hojas en la sala de profesores pero si me marcho el caos que hay aquí dentro será peor- señaló dentro de la clase, donde por lo que al menos pude ver, fue a un Louis tocando la guitarra como si fuera un cantante de heavy o algo parecido y a otro par de chicos tocando el triangulo fuertemente-. ¿Os importaría ir a buscarlos por mí? Están en mi mesa, son los únicos papeles que hay allí así que enseguida los veréis. Gracias chicos- nos sonrió para después cerrar la puerta en nuestras narices sin siquiera dejarnos contestar. Entonces recordé que Annie estaba a mi lado. Que iba a pasar tiempo a solas con ella. Los colores subieron rápidamente a mi cara al mismo tiempo que me giraba a verla. Me miraba con una tímida sonrisa en los labios y un leve tono rosa en las mejillas.
-No tengo ni idea de dónde está la sala de profesores- rió tiernamente, haciéndome sonreir por lo adorable que era su risita. Por poco olvidé responder al estar embobado mirando su bello rostro. Madre mía Liam, compórtate.
-Yo sé donde está- sonreí nervioso. Quedé un poco tonto; obviamente tenía que saber dónde estaba. Ella era la nueva, no yo. Me pegué un golpe en la frente mentalmente-. Ven vamos- sin tan solo pensar antes de hacerlo, agarré su mano y tiré de ella por el pasillo. Claro que estaba sorprendida por lo que había hecho, pero más lo estaba yo. Pensé en romper nuestra unión de manos y disculparme, pero cuando me apretó ligeramente la mano me giré a verla; sonreía totalmente ruborizada, mirando al suelo. Así que también sonreí y no separé mi mano de la suya hasta llegar a nuestro destino. De mala gana, solté su mano para llamar a la puerta al mismo tiempo que la abría para sacar mi cabeza por un hueco. No había nadie. Rodé los ojos y abrí la puerta del todo, haciéndole un gesto con la mano a Ann para que pasase ella primero. Murmuró un gracias, más roja que un tomate. Cerré la puerta detrás de nosotros. Ahora el problema es que no sabía dónde estaba la mesa del profesor Abbot. Annie se giró a verme y yo solo me encogí de hombros; a lo que ella se rió. Su risa se cortó de golpe y corriendo hacia donde estaba, me cogió la mano para después empujarme debajo de una mesa y escondernos allí. Fui a decir algo, pero su mano me tapó la boca antes de que un solo sonido saliese de mis labios. Me suplicó con los ojos que no dijese nada. Confundido obedecí. Entonces la puerta se abrió y enseguida se cerró con un portazo. Alguien entró murmurando insultos sin parar. Sus pasos se oían por toda el aula y cuando pasó por delante de nosotros, reconocí el calzado del propietario. Era el profesor de biologia. Del que le había cogido mucha manía después de sacarme dos veces de clase en menos de un mes. Rodé los ojos y giré la cabeza hacia Annie, quien curiosamente me miraba. Noté una chispa de miedo en sus ojos, quizás por el hecho de poder ser descubierta en el aula de profesores junto a un chico y debajo de una mesa. Pero fue su culpa; ella me arrastró ahí. Aunque gracias a ese gesto no tendría que haberme enfrentado al amargado de biologia. Le sonreí, en un intento de que se calmara. Me devolvió la sonrisa, tímidamente. Apoyó su cabeza en mi hombro y hasta ese momento no me di cuenta de que nuestras manos seguían juntas. Y a decir verdad, me sentía muy cómodo. El amargado se marchó después de diez minutos haciendo quién sabe el qué y por fin pudimos salir de nuestro escondite. Salí primero de allí, tendiéndole una mano a Annie para que se levantara una vez ya estaba yo en pie. Buscamos rápidamente con la mirada el escritorio del profesor Abbot, hasta que Annie señaló uno al fondo. Nos acercamos y en un pequeño rectangulo cerca de un libro de música se podía leer Gale Abbot. Así que ése era el suyo. Ann agarró las hojas que nos había dicho el profesor y finalmente abandonamos el lugar, de vuelta al taller de música.

*Annie Stonem*

Suspiré, con el libro de biologia aferrado a mi pecho, y entré en clase a paso lento. No me apetecía para nada ahora hacer biologia, pero era lo que tocaba. Además, ya era la última clase del dia, tenía que resistir. Eché un vistazo a toda la clase y vi que el bueno de Liam me había guardado un sitio a su lado, o eso esperaba. Reí internamente mientras me acercaba.
-¿Puedo sentarme o el sitio está ocupado?- pregunté en un intento de parecer más valiente y menos tímida frente a él; pero fallé. Noté como mis mejillas empezaron a arder, reprochándome mentalmente.
-Te lo estaba reservando, en realidad- rió dulcemente. Asentí con la cabeza, un poco más sonrojada que antes y ocupé el sitio a su lado. Iba a darle las gracias pero el estruendo que hizo el profesor me hizo dar un bote en mi asiento y girarme a verlo. Había dejado los libros en la mesa con un golpe seco, se veía más malhumorado que cuando entró en el aula de profesores insultando al ¿Aire? Este señor está loco, qué miedo. Miré a Liam asustada, haciéndolo reir. Empecé a reir yo también, pero cuando me quise dar cuenta ya teníamos al profesor delante de nosotros dos, con los brazos cruzados sobre el pecho y peor cara que antes, si eso era posible.
-¿Me podríais decir que os hace tanta gracia?- Liam y yo ya habíamos dejado de reir, mirando al profesor realmente asustados esta vez. Le eché una rápida miradita a Liam, pero él no contestaba. Y yo no iba a decir que me estaba riendo porque él estaba loco-. ¿Nada?- sonrió irónico-. Al pasillo, los dos- gritó lleno de furia. Recogimos nuestras cosas y sin rechistar salimos de allí. Caminé un poco lejos de la puerta hasta encontrar un sitio perfecto para sentarme en el suelo y apoyar la espalda en la pared. Dejé el libro a mi lado.
-Ya van tres veces que me manda al pasillo y acabamos de empezar el curso- refunfuñó Liam sentándose a mi lado en el suelo.
-Para mí ya son dos- le saqué la lengua, haciéndolo reir-. Creo que no vendré más a sus clases y solo iré a los exámenes y me pondré al lado de James para copiarle.
-No, yo me pondré al lado de James- entrecerró los ojos, pero estalló en carcajadas poco después.
-Ya veo lo poco que me quieres- antes de que pudiese pensarlo, ya lo había dicho. Liam abrió los ojos, un poco sorprendido y yo no podía con la vergüenza que estaba pasando. Le apareció una media sonrisa en los labios, sonrojándose levemente.
-Claro que te quiero Ann- murmuró tímidamente. Podía jurar que oía fuertemente los latidos de mi corazón acelerarse. Me ardía la cara, más que nunca en mi vida y por un momento pensé que iba a estallar. Decidí no decir nada, simplemente porque las palabras no salían de mi garganta. Apoyé mi cabeza en su hombro justo como había hecho esta mañana.
-No te devolví el jersey- comenté en un murmuro cuando por fin conseguí hablar. Liam se puso a jugar con los dedos de mi mano, distraído.
-No importa Ann, esta tarde me lo devuelves- murmuró de vuelta, concentrado en hacer ondas con mi dedo índice. Reí tiernamente de su adorabilidad, porque él era realmente adorable. Estuvimos un rato más en silencio. Él todavía jugando con mis dedos, y yo mirando como lo hacía. Hasta que me decidí a decirle lo que hacía rato quería decirle.
-Yo también te quiero, Liam- fue más un susurro, pero sé de sobras que me escuchó. Besé su mejilla rápidamente para después volver a la posición de antes, notando una gran sonrisa en su rostro.




Muero de amor aw. Anyway, hola chicas (: Esto ya es un record, es el tercer capítulo que subo en este mes cuando llevaba subiendo los otros uno cada mes, oops. Lo siento por no subir tanto como solía hacerlo con los caps de mi otra novela. Me estoy poniendo las pilas para escribir tan rápido y seguido como hacía antes. Bueno, espero que os haya gustado el capítulo e intentaré subir antes del día 3O. No prometo nada, pero si no entonces subiré más tarde. Sorryyy. Os quiero xx
P.D. Mañana mi amiga y yo iremos a ver The Vamps omg ya que tocan en el Primavera Pop en Barcelona y mi padre nos llevará jiji anyway, bye!

martes, 13 de mayo de 2014

Chapter twenty three.


 
*Oriana Núñez*

Justo cuando entraba para clase de lengua, mi novio salía de ahí con la mochila en el hombro y una nota en la mano. Me besó fugazmente en los labios y mientras caminaba hacia atrás me contó que tenía hora en el médico, así que se saltaba lengua. Entré a clase después de hacer un pequeño mohín y me senté al lado de la ventana. Daba la casualidad que la clase de lengua tenía vistas a la pista de baloncesto, y justo a esa hora Louis tenía clase de educación física. Además, para mi suerte, estaban jugando ahí. En un momento de despiste, Lou me pilló mirándolo y me saludó con la mano; justo en el momento que un chico de pelo largo le pasaba el balón y le rebotaba en el brazo. Intenté aguantarme la risa, ya que estaba en clase y el profesor explicaba algo de lo que para ser sincera, no tenía ni idea de qué era. Me pasé el resto de la clase mirando jugar a Louis; o para ser más exacta, mirando todos los pelotazos que recibía durante el partido que estaban jugando. Acabaron diez minutos antes que nosotros, para que les diese tiempo a cambiarse. Esos diez minutos se me hicieron eternos, ya no tenía algo para entretenerme. Justo sonó el timbre que me levanté de mi asiento como una bala, recogí todas mis cosas y me fui a mi taquilla. Al abrirla noté un papelillo que caía hasta posarse en mi zapato. Guardé mis cosas dentro de la taquilla, y con un leve tono rosa en mis mejillas agarré el papel con los dedos.
"I'm in love with you and all your little things - E"
Todavía no había encontrado quién era mi chico misterioso. Me moría de ganas de saber quién era. Mañana ya me pondría a buscarlo. Suspiré, saqué mi mochila de la taquilla y la cerré cuidadosamente mientras cerraba la nota en mis manos. Me puse a andar y justo cuando fui a girar la esquina, la cabeza rizada de Harry me asustó. Él se llevó una mano al pecho, también asustado.
-Me ha dado un paro cardíaco- dramatizó el chico de rizos chocolate. Rodé los ojos, riendo. No pude evitar morder mi labio-. ¿Qué es eso que llevas en la mano?- señaló la nota de papel entre mis dedos. No sé por qué, por su tono de voz noté que él mismo ya sabía la respuesta, pero lo dejé pasar. Se lo di para que mirase la frase que me había escrito mi chico anónimo.
-¿No es un ángel?- suspiré cuando me devolvió la nota. Abrió sus verdes ojos, levemente sonrojado y lo miré confundida. Apartó la mirada, riendo nerviosamente. ¡Este chico sabía algo y no me lo había dicho!-. ¡Tú sabes quién es!- casi grité señalándolo con el dedo. Enarcó una ceja, pensativo-. Yo sé que lo sabes, anda dime Hazza- supliqué con un mohín en los labios.
-Y-yo no- negó con la cabeza, mordiéndose el labio. Se sacudió el pelo para después volver su mirada en mí-; no sé nada Ori.
Se veía adorable con el pelo revuelto de esa forma y el pequeño hoyuelo de su media sonri- basta Ori, concéntrate. Junté mis manos delante de mi cara, poniendo ojitos de cachorrito. Sonrió tímidamente. Todavía tenía ese leve tono rosa en las mejillas.
-Por favor Harry- supliqué con voz de niña pequeña. Si eso no funcionaba ya no sé qué haría. Harry volvió a negar con la cabeza.
-Lo siento Ori, no puedo ayudarte- se encogió de hombros y fastidiada pataleé una bola de papel que me encontré en el suelo. En un rápido movimiento me besó la mejilla y antes de irse me dijo en el oído:-. Solo te diré que no te comas el coco pensando, quizás la verdad está más cerca de tí de lo que tú crees.
Me quedé mirando como se alejaba por el pasillo casi corriendo, como un niño travieso, mientras llevaba mi mano al lugar donde antes me había besado Harold.
-¿Oriana?- Nialler pasó las manos delante de mi cara varias veces. Me giré a ver a mi amigo-. Acabo de ver a Lucy salir- se mordió una uña, nervioso.
-Entiendo- reí flojamente asintiendo con la cabeza-. Vamos duende, voy contigo- Niall aplaudió felizmente y cogiendo mi brazo me guió hasta su amada. Vamos, hasta Lucy.

*Liam Payne*

Después de comer la deliciosa comida que había preparado mi madre, la ayudé a lavar los platos y seguidamente me fui directo a mi habitación. Me puse a hacer los deberes pendientes de biologia y cuando acabé, no eran más que las cuatro y media de la tarde. No tenía nada por hacer. Decidí encender el ordenador y quizás cotillear un poco a mis compañeros de clase. Así es como me entero de muchas cosas, a parte de las muchas más que ya me cuenta Niall. Todavía no sé como se puede enterar de tantas cosas. Inicié sesión en Facebook y sin saber como, acabé en el perfil de Annie, mirando sus fotos. La foto que tenía de perfil era mi preferida. Estaba como en un bosque, ya que se veían un montón de árboles detrás de ella, y mostraba su bonita sonrisa. La foto tenía una frase escrita en la descripción. ''Everything will be okay in the end. If it's not okay, then it's not the end''. Pasé de foto y durante un buen rato, me puse a mirarlas. Cuando ya me cansé, pasé a darle un vistazo a su muro. La mayoría de cosas eran links de canciones que Annie publicaba, pero me llamó la atención una foto de hará unos seis meses o más. La foto no era suya, sino que la había publicado una tal Sophie. En ella salía Ann con unas cuantas chicas haciendo el tonto. Pero, lo que realmente me había llamado la atención, eran los comentarios. No habían muchos, pero todos se metían con Annie. El primero era de un tal Chris Austin, que lo único que decía era lo patética que se veía Ann. Y todos los otros comentarios solo le daban la razón. Eso no me pareció justo, ya que ella no era la única que salía haciendo tonterías en la foto. Sin pensarlo cliqué sobre el nombre del chico del primer comentario y nada más ver su cara, enseguida lo recordé. Recordé haberlo visto un par de veces junto con otros dos chicos los últimos días fuera del instituto, pero no acercándose. Me preocupé.

*Annie Stonem*

No quería tener que recordar todo lo que había pasado en mi antiguo instituto, pero Zayn esperaba una respuesta por mi parte. No estaba segura de como se iba a poner después de contárselo, porque nada de lo que pasó fue bueno. Nada. Y Zayn lo único que quiere es protegerme. Hay una probabilidad de que todo esto acabe en pelea. Chris, Chase y Trevor son unos idiotas, pero no tienen problema alguno con meterse en una pelea con el primero que se les crucé por el medio, y mucho peor si se mete con ellos. Ya que Zay todavía esperaba mi respuesta, dejé mis pensamientos a un lado para empezar a explicar mi historia.
-Verás, todo empezó cuando- tragué saliva sonoramente, agachando la cabeza. Después de cuatro años me seguía doliendo hablar de ellos- mis padres murieron. Falté al colegio durante aproximadamente un mes, y para cuando regresé, todo el mundo ya se había enterado. No era un chica, digamos, muy popular y apenas tenía amigas, pero mucha gente se acercó a ver como estaba. Para ese entonces, casi ya ni hablaba. Había perdido toda mi alegria y me daba pánico hablar con la gente. Así que muchos de ellos se alejaron de mí y durante un buen tiempo estuve más sola de lo que ya estaba. Después de por lo menos dos meses, empecé a reparar las piezas rotas de mi corazón e intentar salir adelante, y aunque intenté volver a acercarme a las que fueron mis amigas, nada volvió a ser lo mismo. Estaban muy distantes conmigo, pero aún así, aunque me tratasen mal, yo seguía con ellas. Siempre pensé que en el fondo seguían queriéndome. No fue así. Ese año había venido un chico nuevo al colegio, se llamaba Chris, y era un chico muy dulce. Caí enamorada de él desde la primera vez que lo vi sonreir. Como seguía teniendo confianza en mis amigas, se lo conté; pero ellas se lo dijeron a Chris. En menos de dos días ya se había enterado toda mi clase que me gustaba él, y lo peor es que me hacían burla sobre eso, todo el mundo. Incluso mis amigas y el propio Chris. Al principio acepté las burlas como una broma; era una chica demasiado ingenua. También se empezaron a meter conmigo por mis ojos, ya que por ese entonces no llevaba lentillas. Me llamaban rara, monstruo y todos los nombres que te puedas imaginar. Y después de un par de semanas ya estaba empezando a hartarme. Decidí no decírselo a nadie, porque me daba miedo perder a la poca gente que tenía de nuevo a mi lado por un ataque de ira. Me mordí la lengua, y callé. Estuve una buena temporada sin sonreir, porque todo me afectaba. No solo tenía problemas en la escuela, también en casa. De un día para el otro, Chris se me acercó y me abrazó, diciéndome que no estuviese triste. Cuando lo hizo, caí más enamorada de él de lo que ya estaba. Y por una buena temporada fuimos buenos amigos, o eso fue lo que yo creí. Se metía conmigo, me insultaba, me hacía la zancadilla, me tiraba del pelo y se reía de mí, incluso me hizo llorar una vez, pero yo seguía enamorada de él. Y cuando volvía a verme triste, me decía que no lo estuviese, y yo sonreía. Esto se alargó durante unos tres años, quizá más. En realidad fue hasta el curso pasado, cuando todavía estaba en el South London High. Ya había perdido el interés en Chris, y aunque no se lo dije nunca, creo que lo acabó notando. Si antes me sonrojaba cada vez que me hablaba, ya no lo hacía. Si antes sonreía cada vez que se acercaba, ya no lo hacía. Crecí, y al mismo tiempo, maduré. Y me di cuenta de que Chris era un idiota. Me di cuenta de que mis supuestas amigas ni siquiera pensaban en mí. Acabé con la teoria de que si me atropeyase un tren, ni se enterarían. A todo el mundo le importaba un cuerno. Pero seguían metiéndose conmigo. Y al final exploté. Me encaré a Chris, y le dije que era un idiota; que se podía ir al infierno, que no lo echaría de menos. Me encaré a mis 'amigas'; a todo el mundo en general. Aguanté hasta que acabó el curso y me cambié de instituto. Corté contacto con todo el mundo de mi antiguo instituto. No respondí llamadas, ignoré mensajes e incluso llegué a cambiar de acera si me cruzaba con alguno de ellos por la calle. Pero Chris; el idiota de Chris, no estaba contento. Y cuando no estaba contento, yo era la que recibía- suspiré-. Y lleva tomándola conmigo desde entonces. Se ha encaprichado conmigo.
-¿A qué te refieres?- Zayn se mordió la uña, preocupado por la respuesta.
-¿Recuerdas que te dije que se me rompió el skate?- pregunté, a lo que él asintió con la cabeza-. Fue Chris. Él lo rompió- vi como Zay apretaba los puños fuertemente.
-¿Te ha hecho algo más?- estaba un poco asustada por su tono furioso.
-Me lo encontré dos veces solamente, desde que empecé en el nuevo instituto- dije-. La primera vez me rompió el skate, y la segunda solo me tiraron al suelo. Pero dejemos el tema, por favor- supliqué.
-Espera, ¿Tiraron?- enarcó una ceja, confundido.
-Me olvidé. Chris siempre va con sus dos amigos, Chase y Trevor. Otro par de idiotas- rodé los ojos.
-Y otra pregunta- pidió ladeando la cabeza-. Dijiste que tenías problemas en casa, pero si vives sola y, bueno, quiero decir- lo interrumpí. Ya sabía lo que quería decir y el pobre se estaba haciendo un lío con las palabras.
-Cuando pasó eso; fui a vivir a casa de mi tia Elle. Pero era un infierno por culpa de su exmarido Keith quien me odiaba y por mi prima Mia, quien tengo la teoría de que también me odiaba. Hace un año que vivo aquí. Bueno, en realidad aquí vivía con mis padres pero tuve que mudarme con mi tia así que la casa quedó libre, porque nunca la vendí, ni dejé a nadie hacerlo. Y bueno volví aquí después de suplicarle un montón de veces a mi tia para que me diese permiso y lo conseguí y aquí estoy. Oh, además se divorció de Keith poco después. Por fin se dio cuenta de que ese hombre era un idiota.
-Todavía no entiendo cómo puede alguien odiarte, o siquiera no quererte- negó con la cabeza, indignado. Riendo me abracé a su pecho, mentalmente agradeciéndome a mí misma por elegir el instituto correcto.




Helloooo. Quizás es un capítulo un poco corto sorry .-. no tenía más ideas para este cap cx espero que os guste e intentaré subir el próximo lo antes posible. Os quieroooo (: x
P.D. ¿Qué os ha parecido lo de Annie? :o

sábado, 3 de mayo de 2014

Chapter twenty two.



*Annie Stonem*

¿Por qué tuve que aceptar irme de clase con Zayn y escaparnos a quién sabe dónde? No podía parar de preguntarme la misma pregunta una y otra vez mientras corríamos sigilosamente entre pasillos vacios. Zay era demasiado rápido, ya no podía aguantar su ritmo; pero el miedo de ser pillada me daba un pequeño empujón para seguir corriendo como alma que lleva el diablo. Al llegar a la entrada del colegio, Zayn se paró un momento, todavía cogiendo mi brazo, y miró de un lado al otro antes de echar a correr de nuevo y salir a fuera. Cuando llegamos a la mesa de piedra me tiré, literalmente, a la hierba. Estaba muerta de cansancio. Rodé sobre mi misma y en cuanto puse los ojos en los de Zayn, empezó a reirse como el loco chico que era. Sonreí, era muy tierno verlo reir de esa forma.
-Estoy muerta Zay, no puedo más- refunfuñé, sin dejar la sonrisa. No podía parecer enfadada con él.
-Lo siento, creí que venía alguien- se tumbó a mi lado, observando las nubes.
-¿Y al final venía alguien o qué?- pregunté enarcando la ceja.
-Me temo que no- volvió a carcajearse. Le pegué un puñetazo en el hombro pero eso solo incrementó su risa. Acabé riendo con él-. Oops, acaba de vibrarme el móvil- anunció, sacándolo de su bolsillo. Revisó lo que fuese que había en la pantalla y levantó medio cuerpo de golpe, quedando sentado. Imité su acto, riendo por la cara de emoción que llevaba.
-¿Qué ocurre?- empujé su hombro con el dedo, curiosa. Me puso la pantalla de su móvil delante de la cara, pero tan cerca que tuve que alejar su mano para dejarme ver qué era lo que me estaba enseñando. Abrí la boca a más no poder, miré a Zayn todavía con esa expresión, y sin previo aviso nos pusimos a gritar como un par de crias. Momento fangirl, lo siento-. Eres un maldito suertudo- chillé abrazándolo. Me abrazó de vuelta fuertemente.
-Llevo esperando este momento desde hace siglos- aseguró, dándole énfasi a la última palabra.
-Me alegro mucho por ti Zayn- le tiré de la oreja, sacándole la lengua. Y os preguntaréis, ¿Qué demonios ha pasado? Pues que al maldito suertudo de Zayn le acaban de seguir Little Mix en Twitter. Zay y yo nos declaramos grandes fans de ellas.
-Ahora tengo una duda, ¿Y si la que me ha dado el follow ha sido Perrie?- empezó a morderse las uñas-. Mi futura esposa me acaba de seguir, no puedo asimilarlo- se tumbó de nueva en la hierba, con los ojos bien abiertos.
-¿Pero y si ha sido Jade, o Jesy o- me interrumpió, incorporándose de nuevo.
-¡Shh, calla, no digas nada! Déjame soñar- rió divertido. Rodé los ojos mientras sonreía.
-Así que tu preferida es Perrie, ¿Eh?
-¿Obvio?- preguntó riendo-. Será mi futura esposa. Nos casaremos en alguna isla tropical, le dejaré decidir a ella, y tendremos tres hijos, dos chicos y una chica. Viviremos en una casa gigante y tú serás nuestra vecina. Una vieja solterona con siete gatos- le pegué un puñetazo, aún así riendo por su historia-. Era broma Annie, tú vivirás con tu marido; quién quiera que tú quieras que sea- sonrió.
-No me decido- confesé-. Estoy entre mi ángel pelirrojo o mi aussie preferido- Zayn me miró confundido, haciéndome reir-. Ed Sheeran o Ashton Irwin, tonto. Lo que pasa es que Ed siempre me ha encantado y llevo enamorada de él desde siempre pero la diferencia de edad es demasiada y Ashton también me gusta y tampoco es tanta edad de diferencia pero no es que me encante tanto como Ed- suspiré.
-Problemas en el planeta fangirl- canturreó mi mejor amigo, para después empezar a reir.
-Oh claro, como tú ya tienes toda tu vida con Perrie planeada- rodé los ojos, riendo internamente por nuestra conversación-. Pero, ¿Y si ella no se quiere casar en una isla tropical? ¿Y si en vez de dos chicos y una chica, tenéis dos chicas y un chico? ¿O todo chicos? ¿O todo chicas? ¿Y si yo no quiero ser tu vecina?- Zayn me interrumpió tapándome la boca con la mano.
-¡Basta ya! ¡Estás arruinando mi futuro!- chilló.
-Pero si todavía falta mucho- carcajeé.
-Pues déjame soñar- me sacó la lengua.
Me tumbé de nuevo en la hierba, riendo a más no poder.

*Niall Horan*

El profesor terminó de repartirnos los ejercicios y se excusó un momento, saliendo de clase al segundo después. Miré frustrado la hoja delante de mis ojos. Me giré a mirar a Ori, quien ya había empezado a escribir números.
-No entiendo ni un pimiento- le dije con el ceño fruncido. Levantó la cabeza y sonrió dulcemente cuando hice un puchero con los labios. Las chicas nunca se resisten a este sexy irlandés.
-Si prestases más atención en clase- rió. Señaló el primer ejercicio con su lápiz-. Esto lo repasamos la semana pasada Niall, y encima lo estudiamos hace dos años.
-Ori, cariño, el problema no viene de este año; no presté atención en mates nunca- palmeé su hombro, mis labios hechos una linea mientras asentía con la cabeza. Era un desastre en mates. Negó con la cabeza, riendo de nuevo.
-Muy mal rubito, muy mal- tocó la punta de mi nariz con su dedo índice y yo puse los ojos bizcos intentando ver la punta de ésta.
-A tí se te dan más o menos bien, ¿Verdad?- pregunté esperanzado.
-Sí, más o menos- sonrió divertida.
-¿Me darías clases?- supliqué juntando las manos delante de mi cara.
-Solo si prometes prestar más atención en clase- ladeó la cabeza, sonriendo de lado. Asentí repetidas veces con la cabeza.
-Está bien, lo prometo- finalmente dije, más feliz que una perdiz.
-Oh, y si prometes también pedirle una cita a Lucy Scott- mis mejillas se tiñeron de rojo. Aprobar la materia lo vale Niall, recuérdalo.
-Ugh está bien, pero solo porque quiero aprobar mates- rodé los ojos. Muy en el fondo de verdad quería esa cita con Lucy.
-Sí sí, lo que tú digas rubito- sonrió pícaramente y volvió a su hoja de ejercicios. Observé la mía durante lo que parecieron dos años, aunque solo pasaron cinco minutos, pero ya me había rendido. No tenía idea de nada.
-Oye Ori- llamé su atención y enseguida se giró a mirarme-. ¿Cómo se lo debo pedir?- murmuré tímidamente. No solía hablar de chicas que me gustaban muy a menudo. Me pellizcó la mejilla riendo suavemente y solo le dejé hacer porque quería su ayuda.
-Solo sé tú mismo y deja las cosas fluir- oh sí, un consejo genial. ¿Pero qué demonios digo?
-¿Sabes que eso no me ayuda en nada, verdad?
-Lo suponía- rió. Vamos bien, vamos bien-. ¿Te parece si te acompaño luego y se lo pides?- solo con pensar en eso empezaron a sudarme las manos. Miré a mi amiga asustado, y ella me abrazó de lado-. No se va a acabar el mundo Nialler, no me mires así- carcajeó.
-Pero seguro me dice que no- Oriana me miró como si acabase de decir que las naranjas son azules y negó con la cabeza.
-¡Cómo puedes decir eso!- casi gritó, incrédula-. Eres un chico adorable, dulce y muy guapo y sé de un par de chicas que estás loquitas por tí así que no digas nunca más en tu vida eso- besé su mejilla sonoramente. Sus palabras me habían hecho sentir un poco mejor y más confiado para pedirle la cita a Lucy.

*Zayn Malik*

Esperé a Annie junto a nuestras taquillas y después de unos cinco minutos apareció dando saltitos hasta llegar a mi lado. Besó mi mejilla, haciéndome sonreir. Guardó su libro de física dentro de su taquilla y de allí sacó también su skate.
-¿Vienes a casa?- sonrió ápliamente. Asentí con la cabeza, sacando de mientras el móvil del bolsillo de mi pantalón.
-Sip, pero primero llamaré a mi hermana para fardar de mi follow- Ann rió a carcajadas junto a mí. Que conste que quiero mucho a mi hermana, eh.
-Pon el altavoz cuando la llames- comentó Annie a risitas. Volví a asentir con la cabeza, divertido.
-Lo haré, lo haré- aseguré. Pasé un brazo por sus hombros justo cuando cruzamos la puerta de salida. Lo primero que encontramos al salir fue a Harry, Louis y Liam muy concentrados mirando fijamente a Niall y a Ori charlando con una chica pelirroja de la que no recordaba el nombre. Oriana no paraba de reirse disimuladamente, mientras Niall y la chica estaban más rojos que un tomate. Era tan adorable ver al irlandés colorado, que daban ganas de estrecharle las mejillas durante horas y no soltarlas nunca. Nos juntamos con los chicos que miraban la escena, aunque no se dieron cuenta de nuestra presencia hasta que carraspeé.
-Hola raritos- saludó Lou alegremente, dejando de mirarlos. Lo miré indignado por haberme llamado rarito. Rodó los ojos, sonriendo-. ¡Adivina lo que tengo Ann!
-¿Una chocolatina?- preguntó emocionada. Louis gritó 'BINGO' a todo pulmón, causando que todos los estudiantes que todavía estaban fuera del colegio charlando o lo que fuese, se girasen a mirarnos. Annie se encogió, avergonzada.
-Oops, perdón; ¿He gritado muy fuerte?- no pudimos evitar reirnos por la tonta pregunta del zanahorio. Seguro que hasta lo habían oído en China.
-No Lou, tranquilo; ha sido más como un susurro- Harry palmeó su hombro, irónico. Louis se cruzó de brazos.
-Sarcasmo el mínimo Harold.
-Ay, no te enfades Boo Bear- abrazó a Louis y éste no tardo mucho en devolverle el abrazo. Mientras los dos se abrazaban, Niall y Ori se reunieron con nosotros.
-¡Adivinad qué!- comentó Oriana emocionada. Niall resopló fastidiado, pero con las mejillas todavía rojas y una sonrisilla en los labios-. Niall tendrá una cita- movió las cejas de arriba a abajo varias veces.
-¿Con la chica pelirroja con la que hablábais?- pregunté. Ori asintió con la cabeza.
-Sí, se llama Lucy- pasó un brazo por los hombros de Nialler-. Estoy muy orgullosa de tí, duende.
-Gracias, supongo- rió divertido. Tenía todavía ese adorable sonrojo en las mejillas. Ann agarró la manga de mi chaqueta y tiró de ella, así que me giré a mirarla con una sonrisilla.
-Tengo hambre- se sobó la tripa-. Vamos a casa- suplicó enroscando su brazo al mío. Acepté riendo. Antes de marchar, Lou le dio la chocolatina a Annie. Nos despedimos de todos y nos fuimos rumbo a casa de mi bollito. A medio camino, decidí llamar a mi hermana, que ya seguro había llegado a casa.
-¿Sí, Zayn?- preguntó Waliyha al descolgar el teléfono. Puse el altavoz para que Annie también pudiese escuchar.
-Hola enana, adivina qué- canturreé divertido. La escuché reir.
-No sé, dime- instó.
-Adivina qué grupo de cuatro chicas de las que somos muy fans me han seguido hoy en Twitter- mi hermana jadeó, incrédula.
-¡Eres un maldito suertudo Zayn!- chilló-. ¡No me lo puedo creer!
-Ann dijo lo mismo- reí, recordando que ella también había dicho que era un maldito suertudo esta mañana-. Por cierto, llegaré más tarde así que dile a mamá que no vendré a comer.
-Ahora se lo digo- afirmó-. ¿Estás con Annie?
-Hola Waliyha- saludó Ann dulcemente.
-¡Hola Annie! A ver cuando te pasas por casa algún día de estos; te echamos de menos- ya me podía imaginar la carita que estaba poniendo mi hermana en estos momentos.
-Aw claro que me pasaré- aseguró sonriendo.
-¡Genial!- festejó felizmente-. ¿Te quedas a comer a su casa, verdad Zaynie?
-Sip; y no vulevas a llamarme Zaynie- me quejé.
-Está bien, está bien- carcajeó-. Te quiero idiota.
-Y yo a tí, tonta- sonreí, colgando segundos después. Llegamos a casa de Annie y mientras ella abría la puerta, se nos acercó alguien por detrás.
-¡BOO!- Ann y yo nos giramos chillando del susto, y Garrison se partía el culo de la risa seguramente más por el hecho de que yo había gritado como una niña.
-¡Estúpido!- gritó Annie riendo. Se acercó a él y le dio un golpe en el hombro.
-Lo siento chicos, no me he podido resistir- carcajeó fuertemente. Ann rodó los ojos, cruzada de brazos-. Está bien, ya paro- dijo riendo flojamente-. Mamá me ha mandado a decirte que te invita a comer el domingo ya que es su cumpleaños- anunció-. Oh, y Niall también vendrá así que supongo que no te aburrirás tanto- se encogió de hombros, haciendo una graciosa mueca con los labios.
-Aw bobo, tampoco me aburro tanto contigo- Ann le pellizcó una mejilla y Garrison se quejó con un gruñido.
-Lo que tú digas Stonem- pellizcó su nariz y se marchó a su casa con las manos en los bolsillos. Annie se acercó a mi oído.
-En realidad sí que me aburro- habló un poco fuerte.
-¡Te he oído!- gritó Garrison sin girarse.
-¡Ésa era la idea!- gritó Ann de vuelta, riendo-. Me muero de hambre, ¿Te apetece una pizza para comer?- se dirigió a mí mientras entrábamos por la puerta. Suspiró al darse cuenta del silencio en el que siempre estaba su casa. Pasé un brazo por su hombro y besé su mejilla, haciéndola reir. No me gustaba que Annie viviese sola, pero ésa había sido su elección y aunque ya lo hablamos una vez, no pensaba cambiar de idea.
-Una pizza será genial- sonreí. Ann dio una palmadita de alegria.
-¡Estupendo!- exclamó felizmente-. Si no te importa voy a quitarme el j- se interrumpió a sí misma, tontamente-. Oh mierda, el jersey de Liam- se sonrojó-; no se lo he devuelto.
-No creo que le vaya ha importar mucho- reí-. Ya se lo devolverás otro día Ann, no te preocupes por eso.
-¿Seguro?- se mordió el labio mirando el jersey que todavía tenía puesto. Rodó los ojos y se lo sacó mientras subía las escaleras. Pocos minutos después bajó con una coleta en el pelo y las mangas de su camiseta subidas hasta los codos-. Listo, solo tenemos que meter la pizza en el horno y a comer se ha dicho- sacó una pizza congelada para los dos, y mientras ella lo preparaba todo y la metía en el horno, yo puse la mesa. Al acabar me senté a ver un poco de televisión hasta que Annie me llamó para comer.
-¿Se te ha quemado un poco, no?- comenté divertido nada más ver la pizza medio chamuscada que había en la mesa. Annie asintió, carcajeándose fuertemente.
-No es la primera vez que me pasa. Pero te juro que está igual de rica- aseguró, todavía riendo.
-Eso lo decidirá mi estómago, querida Ann- corté la pizza en cuatro porciones y llevé una a mi boca. Bueno, sí que estaba buena. No deliciosa, pero comestible. Cuando nos acabamos la pizza, ayudé a Annie a lavar los platos, vasos y cubiertos que habíamos utilizado y nos sentamos en el sofá con un helado grande de chocolate y dos cucharas viendo una película que echaban por la televisión. A media película me cansé de lo aburrida que era, así que decidí sacar el tema que hacía rato quería hablar con Annie-. Oye Ann- zarandeé su brazo, haciendo que casi un pedazo de helado que había en su cuchara cayese al suelo.
-Zayn- refunfuñó y riendo le dije que lo sentía-. Bah, déjalo. ¿Qué querías?
-¿Me explicarías qué pasó en el South London High?- Annie dejó el helado en la mesa que había delante de nosotros. Soltó un suspiro tembloroso.
-Está bien, pero prométeme una cosa- se mordió el labio, jugando con sus manos inquietas.
-Lo que sea.
-No harás nada.
-¿Qué?- pregunté confundido.
-Cuando te lo explique lo entederás, pero prométemelo, por favor.
-Lo prometo- asentí con la cabeza, pero crucé los dedos detrás de mi espalda, por si acaso.



Hola! Esta vez no he tardado mucho en subir, eh? Bueno, supongo que estar en mi pueblo sin wifi y nada más que hacer ayuda a que escriba más so yep. Todavía estoy por ahí y volveré mañana a Barcelona pero estoy en un bar donde hay wifi así que aquí tenéis el capítulo, que quizás es un poco corto pero lo tenía que dejar así, sorry. Espero que os guste. Os quiero! x

viernes, 25 de abril de 2014

Chapter twenty one.


*Oriana Núñez*

Nos alejamos un poco de los chicos porque conociéndolos, sabía que eran unos cotillas. Sobretodo Nialler y Lou. Al final acabamos sentadas en las gradas que daban vista al campo de futbol. Subimos hasta arriba del todo y nos sentamos. Annie levantó una ceja, claramente curiosa por haberla sacado de ahí.
-Adivina qué- sonreí, para después morderme el labio. Ann negó.
-No sé- rió-. Cuéntamelo de una vez- inquirió, protestando.
-Harry me ha pedido disculpas y volvemos a ser amigos; bueno, aunque nunca dejamos de serlo pero en fin, que nos volvemos a hablar- me mordí el labio de nuevo.
-Aww que monos- me abrazó por los hombros. Le correspondí al abrazo, riendo-. Oye Ori, una pregunta- dijo cuando nos separamos. Asentí con la cabeza para que continuase hablando-. ¿Todavía te gusta Harry?- preguntó casi en un susurro.
-¿Todavía?- estaba confundida. Primero Gemma, y ahora Annie.
-Bueno, supongo que fue intuición femenina pero cuando os conocí simplemente lo noté- se encogió de hombros.
-¿Juras que no le dirás a nadie?- fue a decir algo, pero la interrumpí-. Ni a Zayn, Ann- rió divertida.
-Está bien, lo juro, ni a Zayn ni a nadie- sonrió.
-Sí, creo que todavía me gusta un poco- agaché la cabeza-. Me siento mal por Edward, porque lo quiero, pero no puedo sacar a Harry de mi mente. Estoy un poco confundida, nada más.
Ann pasó un brazo por mi espalda y pegó su mejilla a mi hombro.
-Ori, no te sientas mal- apoyé mi cabeza en la suya-. No se puede elegir a quién querer o a quién no. Eso solo lo elige el corazón, quieras tú o no.
-¿Y cómo es que lo sabes tú tan bién?- pregunté curiosa. Ann suspiró antes de contestarme.
-Me enamoré de un chico que aunque me tratase de lo peor, yo seguía enamorada de él.
-¿Sigues enamorada de él o- me interrumpió.
-No, no; conseguí superarle- noté que quería añadir algo más, pero solo se calló.
-Oye, todavía no me has dicho qué haces con el jersey de Liam pillina- canturreé para cambiar de tema. Levantó la cabeza de mi hombro, sonrojada.
-Me lo prestó porque tenía frío- sonrió de lado, nerviosa.
-Te gusta Liam- sonreí divertida. Era tan adorable cuando se sonrojaba.
-Quizás un poco- murmuró avergonzada.
-Aw que mona- pellizqué su sonrojada mejilla-. ¿Te digo un secreto?
-Si quieres- se encogió de hombros.
-Yo creo que a Liam también le gustas- nada más decirlo, Annie empezó a reirse a carcajadas. Sin entender por qué reía, me reí con ella; solo porque su risa me causaba gracia.
-Anda ya, no digas tonterías- comentó, secándose una lágrima que caía de su ojo a causa de la risa-. Eso es casi impossible- me sorprendí de lo que dijo.
-Nada es impossible- le sonreí, para darle algo de esperanzas. Pero ella solo rodó los ojos. Nos levantamos y nos fuimos de vuelta con los chicos.

*Harry Styles*

Las chicas por fin volvieron con nosotros después de estar un buen rato seguramente hablando de compras. Bleh, chicas. No entiendo qué le ven a ir de compras, es muy aburrido. Lo único que hacen es caminar de arriba a abajo por el centro comercial y refunfuñar cuando ven algo que les gusta pero es muy caro. Bueno vale, eso lo sé por mi hermana. Me obligaba a acompañarla. Ya veis qué mala hermana tengo, pff.
-¿Qué hay, chicos?- sonrió Ori sentándose a mi lado.
-Nada, aquí aburridos- suspiró Zayn.
-Vosotras sois las que dais vida a este grupo- dramatizó Louis, haciéndonos reir.
-Sois unos mentirosos, en realidad os lo pasáis mejor conmigo- dije, cruzándome de brazos.
-Sigue soñando ricitos- rió Oriana, revolviéndome el pelo. Mira que odiaba cuando me lo hacían, pero con ella no me importaba.
-Sí, soñará cont- interrumpí al estúpido de mi 'mejor amigo' tapándole la boca con la mano. ¿Pero será tonto?
-Hey Ori- escuché una voz detrás de mí. Cuando me giré el cara de bacalao me había quitado el sitio y ya estaba con un brazo alrededor de la cintura de su novia. Al mismo tiempo que yo resoplé, Liam también lo hizo. Vaya par de celosos que somos. Sam, el amigo de Annie también estaba ahí. Me quise reir de la cara roja de Liam y sus labios fruncidos, porque era una cara muy graciosa, pero la verdad es que la mía no estaba mucho mejor. Y lo sabía por las disimuladas carcajadas de Niall y Louis. Y luego se hacían llamar mis amigos, tss.

*Annie Stonem*

-Creo que a Zayn no le caigo muy bien- me susurró Sam en el oído, riendo. Me giré a ver qué hacía mi amigo y estaba asesinando a Sam con la mirada, pero cuando se dio cuenta de que lo miraba, me sonrió tiernamente.
-Solo está celoso- le conté a Sam, riendo yo también. Zayn celoso era muy gracioso.
-¿Y por qué está celoso?- sonrió confundido. Palmeé su espalda, divertida.
-Yo me hago la misma pregunta, la verdad- me encogí de hombros. Me iba a contestar pero un mensaje que había llegado a su móvil lo interrumpió. Sonrió bobamente mientras contestaba fuese a quien fuese y devolvió el teléfono al bolsillo de su pantalón-. ¿Quién era?- me entró curiosidad, nada más.
-Mi novia- contestó orgulloso, sonriendo.
-Aw, ¿Cómo se llama?- pregunté enternecida. Era la primera vez que veía a un chico hablar de su novia con tanto orgullo, lo juro.
-Arabella- me sonaba mucho ese nombre.
-¿Cuánto tiempo lleváis juntos?
-Casi un año, nuestro aniversario es dentro de unas tres semanas- sonrió entre nervioso y emocionado. Este chico era una dulzura-. ¿Quieres conocerla? Esta tarde pasaré a buscarla a su instituto.
-¿Qué instituto?- por favor que no diga el que me temo que es, por favor que no diga el que me temo que es. Crucé los dedos mentalmente.
-Al South London High- mierda-. ¿Pasa algo? Estás un poco pálida- tocó mi mejilla con preocupación.
-Y-yo no puedo ir, lo siento Sam- me mordí el labio fuertemente.
-Oh bueno, está bien- sonrió de lado, un poco desilusionado.
-Lo siento, en serio. Mh, ¿Vendrá ella algún día al nuestro?- pregunté. Quería conocerla, sí; pero no quería ir allí.
-Sí, supongo- contestó un poco más animado. Seguramente pensó que no quería conocerla. La tripa de Niall empezó a rugir en el pequeño momento de silencio que hubo, y entre risas decidimos ir tirando hacía la cafetería. Zayn me cogió el brazo mientras caminábamos y nos separamos un poco de ellos.
-¿Qué ocurre? ¿Necesitas que te acompañe al baño?- carcajeé. Negó divertido con la cabeza.
-¿Por qué no puedes ir al South London High?- preguntó un poco preocupado. Seguro él también había notado mi cara pálida.
-Pero espera, ¿Estabas escuchando?- pregunté de vuelta, a punto de reir de nuevo. Se encogió de hombros, como restándole importancia.
-Lo siento, solo me quería asegurar de que... Bueno, de que no intentaba lo que no debe.
-Pero si tiene novia, tú mismo lo has escuchado- comenté. A mi querido Zay se le iba la olla.
-No me refería a eso- hizo pucherito. Entonces ya lo entendí.
-Zay, tú siempre serás mi mejor amigo- reí tiernamente, pasando un brazo por su cintura-. Incluso cuando estemos arrugaditos y no podamos ni andar lo seguirás siendo- sonrió dulcemente, besando mi cabeza.
-Te quiero bollito- me achuchó contra su pecho. Murmuré un 'yo también' pero casi ni se escuchó. Tenía la cara aplastada-. Ahora sí, dime por qué no puedes ir allí- me soltó.
-Pues porque ese es mi antiguo instituto y por algo me fui de allí- bajé la voz.
-¿Por qué?- no se lo podía decir, todavía no.
-Zayn, te lo contaré, te lo prometo, pero ahora no- supliqué. Me sonrió y besó de nuevo mi cabeza.
-No te voy a presionar bollito, ya lo sabes- asentí-. Solo estoy preocupado. Nada más mencionar el South London High te pusiste pálida- suspiré.
-Ven esta tarde a casa- le murmuré y fui a coger algo de comida. Ya habíamos llegado a la cafetería.

*Zayn Malik*

Al llegar a literatura nos llamó la atención lo que estaba puesto en la pizarra. Annie se acercó a mirar mientras yo me sentaba en mi sitio y dejaba sus cosas en el suyo. Volvió y se sentó a mi lado.
-¿Y bien?- pregunté-. ¿Qué era eso?
-La profesora está mala pero nos ha mandado leernos un libro y el jueves de la semana que viene tenemos examen lectura.
-Santa mierda, por una vez que no viene, va y nos hace leernos un libro y nos pone un examen- negué con la cabeza, con el ceño fruncido.
-No hay nada de malo- sonrió Ann-. A mi me gusta leer.
-¿En serio?
-Sí, ¿A tí no?
-Sí, también me gusta, pero no me gustan los libros que nos hacen leer aquí- rodé los ojos.
-Bueno allí no ponía qué libro nos teníamos que leer así que me figuro que podemos triar el que queramos y el examen supongo que será genérico.
-Vamos a hacer una pausa- dije riendo-. ¿Desde cuando hablamos de exámenes como dos empollones?
-Desde hoy- carcajeó-. Ha venido una bruja y nos ha transformado en empollones.
-Oh, sí, claro; eso tiene más sentido- comenté irónico, rodando los ojos de nuevo. Rió, chocando su hombro con el mío-. ¿Y qué vamos ha hacer durante toooooooooda la clase?
-¿Adelantar deberes?- preguntó y eché la cabeza hacia atrás en una fuerte carcajada. Espero que no hablase en serio.
-¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta?- me miró horrorizada ante esa idea y no pude evitar echarme a reir de nuevo-. ¿Qué hay de malo? No nos pillarán, te lo prometo.
-¿Estás seguro Zay?- se mordió el labio, todavía un poco indecisa.
-Venga porfis- hice pucherito, porque sé que funcionaba. Rodó los ojos, sonriendo. Sí, había funcionado-. Nos iremos ahora, que nadie mira- asintió con la cabeza. Nos levantamos lentamente de nuestros asientos y disimuladamente y sin hacer ruido nos fuimos acercando a la puerta. Me asomé para ver si venía alguien y cuando confirmé que el pasillo estaba vacio, los dos salimos de allí. Pero cuando no habíamos caminado ni dos metros, escuché unas voces que venian de allí cerca, agarré el brazo de Annie y eché a correr.




Y bueno, aquí esta el capítulo. (( una caca de capítulo but anyway )). Espero que os guste y sé que subo un poco tarde pero veréis, para hoy en teoria tenía que entregar un trabajo de música del soul y de una peli que vimos y tal, y me pase estos días haciéndolo y ayer que también tenía que estudiar para un examen, no estudié para acabarlo; y llego hoy a clase y me dicen que es para el lunes like no. Me he indignado jajaja. Me voy a pasar todo lo que queda de tarde escribiendo el siguiente capítulo y si lo termino (( aunque no lo creo tho )) lo subiré mañana. Eso es todo, supongo. Os quiero xx

sábado, 15 de marzo de 2014

Chapter twenty.



*Annie Stonem*

Me encontré con Zayn caminó al aula de música, así que nos fuimos juntos y cogimos los asientos de siempre. Pocos minutos después, el duendecito rubio entró por la puerta como un rayo y se situó delante de nosotros. Estaba un poco despeinado, seguramente de haber corrido un largo rato. Se peinó un poco con las manos y volvió su atención a nosotros.
-Adivinad qué- sonrió misterioso.
-¿Qué ocurre Nialler?- rió Zayn, divertido por la cara del susodicho. Me miró por una fracción de segundo y juro que vi como movía las cejas de arriba a abajo. Este chico me da miedo.
-Liam me contó ayer que cortó con Bethany- abrí los ojos de la sorpresa-. Se ve que la muy, con perdón, zorra- Zayn ahogó una risita-, lo estaba engañando con un tipo llamado Nathan, creo. Bueno con alguien; y encima mayor que ella.
-Nunca me cayó bien- murmuró Zayn, negando con la cabeza. Supongo que se refería a Bethany. Y bueno, a mí tampoco me cayó bien. Vale sí, porque me quitó a Liam pero tambien porque... De acuerdo, solo por eso. Niall volvió a poner su vista en mí, y sonrió.
-¿Qué pasa?- reí fuertemente. Me toqué la cara por si tenía algo.
-Liam está solterito, ahora- se balanceó con los pies. Oh, ya veo por donde va la cosa. Maldito Niall, no se pierde ni un cotilleo.
-¿Y?- junté las manos sobre la mesa, levantando una ceja.
-Nada, nada, tú sabrás- me guiñó un ojo, para después echarse a reir junto a Zayn. Chocaron los puños y Niall se fue a sentar a su sitio de siempre. Cuando lo vi entretenido con un juego en el móvil, me giré a ver a Zayn, y de paso pegarle un buen puñetazo.
-¡Auch! ¿Qué pasa Ann?- se quejó, echándose a reir poco después.
-¿Se lo has dicho?- susurré, frunciendo el ceño.
-¿Decirle el qué?- susurró de vuelta. Me sonrojé.
-Que me gusta Liam- seguíamos susurrando. Zayn me pellizcó la mejilla sonrojada.
-Aw eres adorable bollito- me besó en la frente. Luego de unos minutos, Liam entró en clase y como siempre se sentó en la mesa de al lado. Zayn me dio un codazo y señaló a Liam con la cabeza. Me mordí el labio, teniendo una lucha interna entre si ir o no. Finalmente suspiré, me levanté y me planté en el asiento de Ori.
-Hola Liam- sonreí. Levantó su mirada. Estaba un poco soprendido por verme, pero sin embargo me devolvió la sonrisa.
-Hola Ann.
-Me he enterado de lo de Bethany- me mordí el labio. Ya estaba cogiendo la manía de Ori-, lo siento mucho.
-¿Niall, verdad?- asentí, riendo suavemente-. No pasa nada Annie- asentí. Se acercó un poco a mí, hasta llegar a mi oreja-. ¿Quieres que te diga un secreto?
-Vale- murmuré, nerviosa.
-Me gusta otra chica- murmuró, y luego se alejó con una sonrisa.

*Zayn Malik*

Mientras Ann y Liam hablaban, Oriana llegó y como vio su sitio ocupado, se sentó en el de Annie, haciendo un puchero. La abracé por los hombros, riendo. Seguían hablando muy entretenidos, riendo seguramente por las tonterías de Annie, MI mejor amiga. Pero bueno, con Liam no me pondría celoso. Hasta se ven corazones volando sobre sus cabezas.
-Lo que hace el amor- suspiró Ori. Llevábamos ya un rato observándolos hablar y vaya, que no se enteraban. Miré a mi amiga interesado.
-Cuéntame tus penas Belén- me asesinó con la mirada.
-Como vuelvas a llamarme por mi segundo nombre te juro que te corto el pelo- entrecerró los ojos, y asentí, aguantándome la risa.
-Lo siento Ori- me encogí de hombros. Rodó los ojos, medio sonriendo-. Ahora de verdad, ¿Ocurre algo? Noté ese suspiro un poco apagado.
-Solo estoy cansada- sonrió para tranquilizarme. Asentí, no muy convencido, pero no la presionaría. Cuando llegó el profesor, Annie y Ori por fin se cambiaron de sitio. Me pasé toda la clase molestando a Ann por su charla con Liam y por la tonta sonrisilla que llevaba en los labios. Podría jurar que Oriana hizo lo mismo con Liam. Cuando sonó el timbre, mi skater y yo nos fuimos juntos a nuestras taquillas, dejamos lo que habíamos utilizado en música y cogimos el libro de francés. Ahora teníamos clase de francés juntos.
-Dime por favor que has terminado los ejercicios- supliqué cuando nos sentamos en nuestro sitio de siempre. Ann sonrió, asintió con la cabeza y me los dejó copiar. ¿Alguna vez he dicho que adoro a mi mejor amiga? Acabé justo a tiempo, y por suerte el profesor no me pilló cuando entró por la puerta-. Gracias- susurré, devolviéndole los ejercicios. El maldito profesor pasó a revisar si los habíamos hecho, y por suerte que los tenía hechos, no añadió una falta a la larga lista de ellas que ya llevaba. No creo pasar este curso.

*Oriana Núñez*

Entré a clase de literatura segundos después de que sonase la campana, y me senté al final del aula, junto a la ventana. La profesora no estaba ahí, aunque ella siempre llegaba temprano. Después de unos minutos entró la directora, y nos anunció de que la profesora estaba enferma. Nos aclaró que no podíamos salir de clase, ya que supuestamente teníamos deberes por hacer. Suspiré, saqué el móvil y los auriculares y me puse a escuchar música, mirando distraídamente por la ventana. Después de unos minutos, sentí sentarse a alguien a mi lado. Giré un poco mi cabeza para ver quién era el que se había atrevido a sentarse junto a mí. El rizado de ojos verdes me sonrió tiernamente, dejando su libro y un bolígrafo sobre la mesa.
-Hola Oriana- habló, con un tono de voz bajo. Dejó a la vista el hoyuelo de su mejilla izquierda. Lo miré un poco desconfiada. Me parecía muy extraño que volviese a hablarme, ya que el señorito era muy orgulloso.
-Hola Harry- sonreí. Se rascó la nuca, nervioso.
-Así que... La profesora está mala, ¿Eh?- rió tímidamente. Pensé que eso fue adorable, pero rápidamente lo borré de mi mente.
-Eso ha dicho la directora- reí, sorprendida por verlo nervioso, sobretodo delante de una chica.
-Oh, sí, verdad- suspiró y se giró para mirar algo en su libro, pero al segundo se volvió para mirarme-. Oye Ori, yo, verás, mh- se pasó las manos por la cara-, quería pedirte disculpas- vaya, parece que hoy era el día de sorprender a Oriana.
-¿El qué?- ladeé la cabeza.
-Me porté mal contigo, y yo- se interrumpió a sí mismo, suspirando de nuevo-, lo siento mucho.
Sonreí tiernamente, porque esta vez también me pareció adorable, pero dejé que ese pensamiento quedase en mi mente.
-No te preocupes Hazza- rió cuando lo llamé así.
-Aún así me siento mal, solo quiero que aceptes mis disculpas y que volvamos a ser amigos- me miró con un poco de esperanza en los ojos. Me mordí el labio.
-¿Cuando dejamos de ser amigos?- pregunté, a lo que él sonrió como un niño al que le acaban de regalar lo que más quería por Navidad y me abrazó. Sí, me abrazó. Me sorprendí de su acto, pero a los pocos segundos ya estaba rodeando su espalda con mis brazos, y recostando mi cabeza en su pecho. Lo había extrañado, y ahora me daba cuenta de cuánto.

*Louis Tomlinson*

Cuando llegué a la clase de arte todavía era un poco pronto. Solo estábamos yo y dos chicas más de las cuales solo me sabía el nombre de una. Jessica, creo. Como sea, no me interesaba. Phoebe ocupaba mi corazón. Di un suspiro, atrayendo la mirada de las dos chicas. La chica de la cual no me sabía el nombre me guiñó un ojo, en un intento de ¿Flirteo? O algo por el estilo, ni idea. Su amiga la miró como si hubiese cometido un pecado y juntas se pusieron a cuchichear entre ellas, mirando en mi dirección cada quince segundos. Me estaban incomodando, y tenía miedo. ¿Dónde está Zayn, mi príncipe, cuando lo necesito? Oh, y me olvidaba de Annie, la pequeña y adorable ranita. Se oyeron una risotadas fuera y los tres presentes dentro del aula giramos la cabeza hacia la puerta. Zayn, con Annie en su espalda, entraron riendo a carcajadas sobre un chiste del que espero, no formaba parte. Ann me señaló, diciéndole algo a el moreno, y éste se dirigió a mí.
-Hola Boo Bear- saludó mi ranita, besándome en la mejilla después de bajar de la espalda de Zayn y sentarse a mi lado encima de la mesa. Zayn cogió una silla y se sentó delante de nosotros.
-Hola chicos, gracias por llegar- murmuré la última parte. Las dos chicas se habían callado, seguramente escuchando nuestra conversación. Dios, qué cotillas.
-¿Qué ocurre Lou?- susurró Zayn, divertido.
-Creo que esas dos chicas quieren mi... Bueno, ya sabéis- mi amigo se rió a carcajadas, mientras Annie me miraba confundida. Por favor dime que lo has entendido Ann.
-Yo no lo sé- sonrió inocente, y la risa de Zayn se incrementó. Señalé 'ahí abajo', haciendo sonrojar a Annie. Se tapó la cara con las manos, soltando una risita nerviosa.
-Mierda tio Lou, lo siento- Zayn quitó las manos de su cara y la abrazó, poniendo su cara en su regazo.
-Eres adorable, Stonem- pellizqué su mejilla. Los alumnos fueron llegando poco a poco y para cuando el timbre sonó, los tres ya estábamos sentados en nuestros sitios esperando al profesor, que entró segundos después.
-Buenos días- saludó alegre. Dejó su maletín en su escritorio, y su chaqueta sobre su silla-. Hoy quiero que hagáis un dibujo libre, lo primero que os venga a la mente. Todavía tengo que mirarme los dibujos que acabásteis la semana pasada- una chica levantó la mano, y el profesor la invitó a hablar.
-¿A qué te refieres con un dibujo libre?
-Podéis dibujar lo que queráis, lo primero que os venga a la mente o simplemente algo que refleje como sois, algo que os identifique.
Saqué mi lapiz y me quedé mirando la hoja en blanco que tenía delante durante varios minutos. Zayn ya había empezado a dibujar algo, pero aunque le insistía no me dejaba ver qué era. Ann estaba igual que yo. Poco después vi como empezaba a mover su lápiz sobre el papel, así que quizás ya tenía una idea. Pero yo seguía igual. Cuando solo quedaban veinte minutos para acabar la clase, me concentré para pensar en algo rápidamente. Vamos Lou, algo que te guste. ¡Bingo! Acerqué el lápiz al papel y en los veinte minutos que quedaban, dibujé, lo mejor que pude, una gran paloma. Estaba acabando de retocar mi dibujo, cuando el profesor nos pidió que dejáramos los lápices encima de la mesa, cogiésemos los dibujos e hiciéramos un círculo con las sillas. Y así hicimos. Fue pidiendo uno por uno que enseñáramos nuestros dibujos, que explicáramos más o menos qué eran o qué reflejaban.
-Louis, tu turno- me instó. Me levanté de la silla y enseñé mi dibujo. La mitad de la clase soltó una risilla-. Mh, interesante- sonrió el profesor, seguramente aguantándose la carcajada. Me senté otra vez-. ¿Zayn?- el moreno se levantó, mostrándonos su dibujo. Era un dibujo de Annie. Y vaya, Zayn dibujaba realmente bien.
-Wow Zay, es precioso- murmuró Ann, un poco avergonzada cuando todos se dieron cuenta que era ella la del dibujo.
-Tienes un buen trazo Zayn, me gusta mucho- el profesor comentó. Zayn sonrió orgulloso, y volvió a sentarse-. ¿Annie?- ella asintió-. ¿Puedes enseñarnos tu dibujo?
-Claro- murmuró. Se levantó, enseñándoselo a todos. Era un bonito y adorable pingüinito. Todas las chicas presentes soltaron un 'aw' y yo estaba a punto de hacerlo, pero luego recordé que los chicos no suelen decir eso, aunque el pingüino sea super adorable-. Mi animal favorito es el pingüino- se sonrojó.
-Es muy bonito Annie- le sonrió el profesor.
-Gracias- murmuró, volviéndose a sentar.

*Niall Horan*

Liam y yo esperamos a los otros en el pequeño jardín ya que ahora teníamos hora libre. Se había hecho una costumbre venir aquí a todas las horas libres que teníamos. Hacía un poco más de fresco de lo que imaginábamos, pero por suerte traíamos unas chaquetas con nosotros. Después de charlar un poco con Liam y molestarlo con Annie, riéndome a su costa, la susodicha junto a Zayn y Louis aparecieron a nuestro lado. Zayn y Lou, a propósito, se sentaron a mi lado. Así no le quedaba más remedio a Ann que sentarse al lado de Liam. Se sonrojó mientras ocupaba el hueco. Y juraría haber visto un pequeño sonrojo en las mejillas de Liam. Annie se llevó las manos a sus brazos, abrazándose a ella misma.
-Hace mucho frío, tendría que haber traído una chaqueta- se quejó, más para sí misma. Los tres miramos a Liam dándole instrucciones para que le dejase su jersey a Annie. Si es que de verdad, si no interferimos esto no funciona. Liam se sacó la chaqueta y luego el jersey, quedándose solo en una camiseta de manga corta, pero enseguida se puso la chaqueta de nuevo. Annie seguía refunfuñando, pero dejó de hacerlo cuando el castaño tocó su brazo, tímidamente. Zayn, Louis y yo mirábamos la escena sin perdernos ni un solo detalle. Liam le tendió su jersey a Ann, y esta sonrojada, lo aceptó-. No hacía falta- murmuró, cabizbaja.
-No ha sido nada- sonrió para tranquilizarla, cuando ella levantó la cabeza de nuevo. Ann se puso el jersey encima de su camiseta de manga larga y sonrió como boba. Corrijo: los dos sonreían como bobos.
-¡Hola chicos!- saludó un Harry alegre, llegando junto a Oriana. Wow, espera. ¿Pero estos no se hablaban? Quiero decir, ni soportaban estar juntos. Me parece a mí que aquí algo ha ocurrido. Ori corrió hasta Ann, la cogió del brazo y se la llevó, con la excusa de que tenía que hablar con ella. Enseguida atacamos a Harry a preguntas-. ¡Hey, chicos, más despacio!- todos reímos-. Le pedí perdón, y bueno, ella me perdonó- sonrió.
-¿Así de simple?- pregunté, sorprendido.
-No tonto, pero me da palo contar los detalles- y otra vez, reímos.
-¿Entonces le dirás ahora que eres tú el de las notas en su taquilla?- inquirió Liam, ladeando la cabeza. Harry negó con la cabeza antes de contestar.
-No, de momento no tiene por qué saber; además, ella sigue teniendo novio- rodó los ojos, claramente molesto. A lo lejos escuchamos un voz chillona. Los cinco giramos la cabeza para ver a Emi saludando a Harry con la mano. ¿Dónde se había metido ésta durante todo este tiempo? Harold rodó los ojos por segunda vez en el día y simplemente la ignoró. Ése es mi amigo.



hola chicas, ya estoy de vuelta con un nuevo capítulo. juro que me he esforzado en hacerlo un poco interesante y más largo, y espero que os guste, al menos un pocito?? nah, anyway, solo os quería decir que gracias por leerla (si es que alguien la lee, porque siento que he perdido lectoras, pero bueno sé que fue mi culpa) y que seguramente subiré el próximo, que todavía lo tengo que escribir, o antes de que acabe marzo o en abril. el 31 me voy a roma como viaje de fin de curso y no vuelvo hasta el 4 así que si antes de irme no subo, posiblemente subiré después del 4. y bueno, que tengáis un buen fin de semana, os quiero. x