viernes, 22 de agosto de 2014

Aviso.

Hola chicas, lo siento pero esto no es un capítulo. Ahora mismo estoy escribiendo esto desde el móvil porque se me ha roto el ordenador. La mala noticia es que ya tenía escrito todo el capítulo 33 y casi acabando el 34 y estoy segurísima que se me ha borrado todo lo que tenía en el ordenador. La buena noticia es que guardé los documentos importantes en un pen drive así que solo tengo el comienzo del próximo capítulo escrito. Aunque solo recuerdo lo que pasa en el cap 34 así que del 33 poca cosa me acuerdo. El lunes llevaremos mi ordenador a que lo reparen y a ver si pueden al menos recuperar los documentos donde tengo todas mis novelas. Espero que todo se solucione pronto y si pierdo definitivamente todas las novelas, no tengo ni idea de cuando subiré. Pensaba subir dentro de poco pero ahora con esto no lo sé. Si no consiguen arreglar nada seguramente me pondré las pilas y para después del quince (cuando empiezo clases) os subiré algo. No va ha poder ser antes porque estaré en mi pueblo, pero ya veré que hago. Lo siento mucho, os quiero x

jueves, 14 de agosto de 2014

Chapter thirty two.





*Liam Payne*

Me arrepentí en lo más hondo de mi alma todas las estupideces que le solté a Annie, pero ya no había marcha atrás, ella probablemente ya me odiaba; si es que antes no lo hacía. ¿Por qué siempre me portaba como un idiota con ella? Oh, no, espera; yo ya era un idiota. Actuaba como lo que era. Con la manga de mi chaqueta limpié las tontas lágrimas que caían de mis ojos. No entendía por qué lloraba. Me repetía una y otra vez a mí mismo que no lo hiciese, pero no podía parar. «¡Ojalá te rompa el corazón ya de una vez por todas! ¡Solamente eres una estúpida y tonta chica a quien nadie quiere!». Ojalá nunca le hubiese dicho eso. Tenía por seguro, que lo único que había hecho, era romperle yo el corazón. Llegué a casa con una cascada de lágrimas bajando por mi cara, así que para evitar preguntas de mi madre, padre o hermanas, corrí escaleras arriba encerrándome en mi cuarto con pestillo. Mi cama me parecía el mejor lugar del mundo en este momento. Escondí la cabeza debajo de mi almohada, ahogando así los pequeños sollozos que escapaban de entre mis labios. Ann y yo, seguramente, habíamos roto cualquier amistad que nos unía. Sabía que ella me odiaba ahora mismo. Quién no lo haría en su lugar. Ojalá pudiesemos arreglar las cosas, o siquiera olvidar que esto pasó. Nunca quise hacerle daño.
-¡Liam, cielo, a cenar!- llamó mi madre al otro lado de la puerta. No tenía ni idea de cuanto tiempo había pasado desde que llegué a casa, pero de lo que sí estaba seguro es de que moría de hambre. Aun así, me negué a bajar a cenar. Inventé cualquier excusa para no tener que salir y enfrentarme a las miles de preguntas que tendría mi familia al ver mi cara y ojos rojos. Mi madre se creyó la pobre excusa que le di, dejándome de nuevo solo. Pensando en lo idiota que había sido. Pero entonces, me levanté de golpe de mi cama, buscando como un desesperado la libreta donde tenía la canción escrita. La inspiración había venido a mí como una bofeta. Pasé menos de una hora acabando de escribir la canción y perfeccionándola, y cuando todo estuvo hecho, le mandé un mensaje a Niall diciéndole las buenas notícias.
N.- ¡Eso es genial, Liam! Mañana nos la enseñas (: Por cierto, ¿Qué tal con Annie?
Oh cierto, olvidé mencionar que la genial idea de ir a su casa e intentar arreglar las cosas había sido de Niall y Oriana.
Li.- Por supuesto duende. Horrible, la he cagado.
N.- ¿¡Qué!? ¿Qué ha pasado?
Li.- Soy un idiota Nialler, un completo y estúpido idiota.
Las lágrimas asomaban por el borde de mis ojos, queriendo salir.
N.- No Liam, no digas eso amigo. Lo que sea que haya pasado seguro que lo arregláis.
Li.- Eso lo dices porque no tienes ni idea de lo burro que he sido. Annie debe de odiarme ahora mismo.
N.- Venga tío, no creo. Estáis destinados a estar juntos (;
Sonreí entre lágrimas, sin ánimo de reir realmente.
Li.- Ojalá Niall, ojalá fuese cierto.
Envié esa respuesta, para poco después apagar el móvil.

*Harry Styles*

Solo quedaban dos minutos para que el timbre que daba comienzo a las clases sonase, así que corrí los metros que me quedaban para llegar a la clase de música como un loco. No quedaba casi nadie por los pasillos, pero yo sabía de sobras que Emi podría estar por allí; no quería encontrármela por nada del mundo. No entiendo como siquiera pude tener 'algo' con ella. Me estremecí solo de pensarlo. Crucé el umbral de la puerta, sentándome al lado de Louis. Apoyé la cabeza sobre la mesa intentando recuperar el aliento perdido. Aunque supongo que exageraba un poco, no había sido para tanto.
-Buenos días Harold- saludó mi amigo, medio riendo. Peinó los rizos rebeldes de mi cabeza, que seguramente se habían movido de su sitio correcto al correr.
-Hola Boo Bear- le saqué la lengua, ya completamente recuperado de mi pequeña carrera.
-Liam ya acabó la canción- anunció, bajando la voz y acercándose un poco más a mí para que lo escuchase mejor-. Hemos hablado con Ori y ella entretendrá a Annie durante la hora libre para que nosotros la podamos ver- terminó de hablar, volviendo a la posición de antes. Asentí con la cabeza, muerto de ganas de escuchar la letra de nuestra primera y própia canción como banda-. Por cierto- rió Lou-, Ori me enseñó la última notita que recibió de 'su chico anónimo'- hizo comillas con los dedos, ya que 'el chico anónimo' era el mismo con el que estaba hablando él ahora- y en serio tío, te va a descubrir tarde o temprano- carcajeó, palmeándome la espalda levemente.
-¿Y eso?- pregunté divertido. Louis rodó los ojos.
-Fiesta de Halloween. Tú de Superman. Misteriosamente en su nota aparece la referencia de Superman. ¿Algo más?- esta vez fui yo el que rodó los ojos.
-Técnicamente, la nota habla de que no puedo ser Superman, pero por ella sería un super humano- crucé los brazos sobre la mesa, descansando ahí la cabeza; de nuevo.
-Aw qué romántico- Lou pellizcó mi mejilla, riendo al segundo después de haberlo hecho.
-Igualmente, de momento no sospecha nada de mí, ¿Verdad?- enarqué una ceja.
-No, tranquilo. Pero no entiendo, ¿Por qué no se lo dices de una vez por todas y ya?
-Tengo miedo- suspiré-. Es la primera vez que me enamoro, Lou- confesé, aunque tenía la certeza de que eso lo sabía, y de sobras.
-Oh vamos Haz, no tengas miedo de eso. Eres Harry Styles, por favor- reí junto a mi mejor amigo-. ¿Qué es lo peor que puede pasar si se lo dices?
-¿Que se ponga a reir en mi cara? No lo sé Louis; además, tiene novio, por si lo habías olvidado- argumenté.
-Dejémoslo aquí- se puso a reir, viendo al profesor entrar por la puerta.

***
-¡Está genial!- exclamé, después de que Liam nos enseñase a cada uno la letra de la preciosa canción que había escrito. Estaba realmente bien, y seguramente con la melodia en la que Niall y Annie estaban trabajando quedaría aún mejor.
-Gracias Hazza- sonrió, pero la sonrisa no le llegó a los ojos. Parecía una sonrisa triste.
-¿Qué ocurre, Liam?- no había sido el único en notarlo, al parecer. Louis miró al castaño preocupado, mientras que Zayn frotaba su espalda. Liam buscó ayuda en Niall con la mirada, incapaz de hablar.
-Bueno, Oriana y yo estábamos preocupados por como de incómoda era la situación entre Liam y Annie, porque no nos gusta ver a nuestros amigos peleados, así que le dije a Liam que fuese a hablar con Ann a su casa más tarde y según él me contó, no fue muy bien- explicó el rubio, resumidamente.
-¿Qué pasó?- pregunté curioso. Nialler se encogió de hombros.
-No me ha dado detalles- señaló a Liam con la cabeza, quien se pasaba las manos por la cara sin parar. Cuando finalmente paró, miró un punto muerto en el suelo, evitando nuestras miradas.
-Annie me odia, es lo más seguro, sobretodo después de lo que le dije- declaró, con la vista aún en el suelo. La mandíbula de Zayn se tensó.
-¿La hiciste llorar?- preguntó el moreno, duramente. Fijamos la vista en Liam, quien lentamente y cerrando fuertemente los ojos, asintió. Los puños de Zayn se cerraron, sus nudillos se volvieron blancos. Louis, Niall y yo nos miramos entre nosotros, sabíamos que Zay no pegaría a Liam, pero estábamos al tanto. Sabíamos, también, lo importante que era Annie para Zayn, así que no estaba de mal estar atentos-. Mira Liam, te juro que si no fuese porque eres mi amigo te habría lanzado ya un puñetazo- gruñó. Sin embargo, el castaño no reaccionó como esperábamos.
-La verdad, me lo merezco. No entiendo como todavía no lo has hecho Zayn- murmuró, enterrando la cara en sus manos. Zay suavizó su expresión, y tirando del brazo a Liam, le regaló un abrazo.

*Oriana Núñez*

-Vaya Ann, lo siento- abracé a mi amiga cuando acabó de contarme lo sucedido ayer en su casa. Nunca esperé que Liam se fuese a poner así.
-No importa Ori- sonrió de lado-. Lo hecho, hecho está- se encogió de hombros. Pero yo sabía que realmente le importaba, y que le había dolido lo que Liam le había dicho.
-Como tú digas Annie- murmuré, negando suavemente con la cabeza-. Entonces, ¿Chris y tú estáis saliendo?- pregunté pícara, haciendo reir a Ann.
-Sí- hizo una mueca rara con los labios-. Es un poco de locos, pero me gusta así que- y de nuevo, se encogió de hombros.
-No entiendo nada de lo que dices pero asentiré con la cabeza como si lo hiciese- Annie rió fuertemente, viéndome como movía la cabeza levemente de arriba hacia abajo-. Ahora ya los solteritos del grupo son Zayn, Harry y Liam- carcajeé.
-¿Y Nialler y Lou, qué?- enarcó una ceja, confusa.
-Louis con Phoebe, obvio. Y Niall con Lucy, veo futuro en esa pareja- Ann asintió, de acuerdo conmigo.
-Pero todavía no estan saliendo Ori- replicó, dándome con el dedo índice en la frente. Rodé los ojos; también me refería a futuras parejas-. Oye, cuéntame más cosas sobre la fiesta de Halloween- sonrió angelicalmente, no dándome otra opción que contestarle.
-Se celebra todos los años, supongo que desde siempre. No es realmente obligatorio llevar un disfraz pero si no lo haces todo el mundo te va a mirar mal, porque a ver, es Halloween. En fin, no es muy común ir en parejas porque todo el mundo siempre va con su grupo de amigos pero te digo yo que en la fiesta siempre alguien se lo monta con alguien del otro sexo. Hay una pequeña tradición, que aunque no sea obligatorio, casi todo el mundo lo hace. Nos tapamos la cara con una máscara, antifaz o lo que sea; así nuestra identidad es una sorpresa y somos el personaje de nuestro disfraz- acabé de explicar.
-Mola- murmuró, distraída-. En mi antiguo instituto no hacían muchas fiestas, y solo fui una vez a un baile- se encogió de hombros-. Un chico me invitó a ir, pero quedamos en que iríamos como amigos porque de verdad no quería comprometerme con nadie; y me lo pasé bastante bien.
-Antes de las vacaciones de Navidad celebran un baile también- anuncié, acomodándome el pelo detrás de la oreja-. Es un poco más formal, pero es divertido. Luego se celebra otro en primavera, antes de Semana Santa. Y antes de acabar el curso organizan una fiesta de despedida a los de último curso. El año pasado montaron una feria.
-Me encanta este lugar- exclamó, riendo levemente. Le di un pequeño codazo en las costillas, haciendo bailar las cejas.
-¿Y por qué te fuiste de tu instituto?- pregunté. En seguida noté como el color de piel de Annie se volvía más pálido a cada momento. Evitó mi mirada, moviendo las manos nerviosa.
-Quería un cambio- respondió, pero enseguida añadió:-, de aires.
Asentí con la cabeza, no queriendo presionarla para que me contase lo que realmente pasaba.
-Supongo que eso está bien- me encogí de hombros, al igual que ella, y eso nos hizo reir. Le sonaron las tripas, haciéndonos reir de nuevo aún más fuerte-. Me parece que hay que alimentar a la bestia.
-Vamos a ver si Lou tiene una chocolatina para mí- se levantó de un salto, feliz por conseguir una chocolatina. Se colgó de mi brazo y me arrastró hasta los chicos. Ojalá no estuviesen todavía con la canción.

*Annie Stonem*

Por mi mala suerte, Louis no traía una chocolatina con él, así que me quedé lo que quedaba de hora libre enfurruñada. Cuando sonó el timbre nos levantamos de ahí para ir dirección a la cafetería. Zayn se puso a mi lado, pasando un brazo por mis hombros. Lo abracé por la cintura mientras caminábamos, sintiendo un beso en mi frente que me hizo sonreir.
-Sé lo de Liam- susurró contra mi pelo. Como notó que me tensé, besó mi cabeza a la vez que acariciaba mi hombro-. Podías haberme llamado Ann- me reprochó sin intentar parecer muy duro. Las lágrimas intentaron salir pero las paré antes de tiempo.
-Lo siento Zay, pero en ese momento no estaba con ánimos para hablar con nadie- me excusé. Me apretó el hombro con la mano y dejó de hablar. Ya habíamos entrado en la cafetería. Nos pusimos en la cola con las bandejas de plástico y yo solamente cogí un pedazo de tarta de chocolate y una botella de agua, mientras que Zayn escogió un sandwich de pavo, unas patatas fritas y un refresco de naranja. Niall, Lou y Harry ya estaban sentados en nuestra mesa de siempre, así que ocupé mi lugar al lado del rubio. Al instante sentí el moreno sentarse a mi otro lado. Por debajo de la mesa me apretó la rodilla, sonriéndome cálidamente. Con mis manos a cada lado de su cara lo acerqué a mí, besando la punta de su nariz suavemente.
-Hey Nialler, ¿Cómo es que hoy no te sientas con Lucy?- preguntó Louis, para después darle un mordisco a su sandwich. Noté las mejillas del rubio sonrojadas, pero no hice ningún comentario sobre eso.
-¿Acaso me estás diciendo que no quieres que me siente con vosotros pero con otras palabras?- evadió la anterior pregunta, cruzándose de brazos. Le di un codazo juguetona, por lo que soltó un suspiro-. Me daba corte, además nos veremos esta tarde- admitió, sonrojándose una vez más. No pude evitar pellizcarle la mejilla.
-¿Otra cita?- inquirió el rizado, a lo que Niall asintió con la cabeza-. Si no acabáis juntos voy a estar un poco decepcionado- bromeó, lanzándole una patata frita que impactó directo en su frente. Como ésta cayó en su bandeja, el rubio se la comió, ante las risas de todos nosotros. Me atraganté, empezando a toser fuertemente cuando noté la presencia de Oriana y Liam en la mesa. Zayn me miró preocupado, dándome palmadas en la espalda para que me recuperase. En cambio, los idiotas de Niall, Louis y Harry seguían riéndose de mí.
-¿Estás bien, Annie?- preguntó mi mejor amigo una vez pude dejar de toser. Moví mi cabeza de arriba a abajo, dándole a entender que estaba ya perfectamente. Siguió mirándome a los ojos por un largo rato, hasta que entrecerró los suyos y se acercó a mi oreja para susurrarme:-. ¿Me contarás qué te dijo Liam?
Me mordí el labio, evitando su curiosa mirada. No podía decírselo. Ante todo, Liam también era su amigo, y se conocían desde hace bastante tiempo. No quería arruinar su amistad. Tomé una bocanada de aire, indecisa.
-No puedo Zay, es tu amigo- murmuré, mirándole de reojo. Charlaba con Oriana sobre un tema totalmente desconocido para mí, pero lo noté distraído. Zayn asintió con la cabeza, rindiéndose de una vez por todas.
-Igualmente, que sepas que te quiero más a tí- murmuró él contra mi pelo, antes de besar la zona sobre mi oreja. Con el pequeño tenedor de plástico transparente corté un pedazito de tarta y me lo metí en la boca, sonriendo ante las palabras de Zayn.




Hola sunshines. Siento que este cap es una mierda y el siguiente también lo será pero bueno. Lo bueno se viene en el capítulo treinta y cuatro, o al menos eso es lo que tengo en mente. En fin, ya lo veréis. Siento mucho haber subido tan tarde pero mi portátil está haciendo cosas muy raras últimamente y vivo con el miedo de que de la nada me borre el documento con la novela entera; y contando también el hecho que no pude subir porque no siempre estoy en barcelona so no wifi. Voy a intentar subir el siguiente cap este fin de semana. Oh, y espero que os haya gustado éste, aunque como he dicho es una mierda jaja. Whatever, os quiero x
p.d. Adelanto exclusivo del próximo capítulo: saldrá un nuevo personaje!

miércoles, 30 de julio de 2014

Chapter thirty one.




*Niall Horan*

Después del almuerzo, Liam y yo nos fuimos juntos a la clase de cocina. Era la mejor asignatura que había, en serio, podías comer lo que querías y no te decían nada. En fin, como sabía que entre Liam y Ann todavía había mucha 'tensión' y ellos se sentaban juntos, decidí ocupar el sitio de Annie. La susodicha, al llegar y verme sentada en su sitio, me agradeció con la mirada. Es lo menos que podía hacer. Oriana y Ann tomaron asiento detrás de nosotros y me giré a verlas, cogiendo a Liam del brazo para que también, a regañadientes, se girase.
-Hola chicas- sonreí animado. Cuando decía que ésta es la mejor clase de todas no mentía. Ori rió y estiró su brazo para revolver mi pelo, a lo que aparté su mano de un manotazo.
-Hola bobos- saludó riendo una vez más. Ann solo sonrió, bajando la cabeza.
-¿Qué creéis que cocinemos hoy? Yo quiero hacer pizza- saqué mi labio inferior hacia fuera, en un intento de puchero.
-Ya hicimos pizza hace dos semanas, yo creo que ya es hora de hacer brownies- Ori se cruzó de brazos, con el ceño fruncido.
-Pero la pizza es mejor- argumenté.
-¿Y en qué te basas, listo?- replicó, enarcando una ceja.
-La pizza puede llevar los ingredientes que quieras mientras que el brownie solo lleva chocolate- reí.
-Pero igual los brownies son mejores- me sacó la lengua, riéndonos segundos después. Los tontos de Liam y Annie no participaban en nuestra absurda pelea, solo mantenían la cabeza agachada, evitando hacer contacto con la mirada. Saqué mi móvil rápidamente, escribiéndole un mensaje a Oriana.
N.- Odio que no se hablen :( #TeamLannie.
Oriana, divertida, sacó el móvil de su bolsillo y con una pequeña risita, me envió una respuesta.
O.- Y yo Nialler :( Jajaja #TeamLannie?
N.- Sé que dijimos que no nos íbamos a interponer, pero lo haremos solo para que al menos sean amigos de nuevo, luego que salgan si ellos quieren (; Liam + Annie = Lannie.
O.- Estoy contigo, pero lo de que salgan quizás ya no, Annie está saliendo con el chico del otro día. No soy tonta Niall, hasta ahí llego jajaja
N.- Pues al menos que se hagan amigos de nuevo. Oye, yo solo te lo dejaba claro!
O.- Claro que sí! Shh tú ahora intenta disimular.
N.- En fin, hablaré con Liam, le diré que vaya esta noche a hablar con Annie y que se arreglen de una vez por todas.
O.- Está bien, espero que funcione.
N.- Crucemos los dedos.

*Annie Stonem*

Cuando llegué a casa subí rápidamente las escaleras hasta mi cuarto y me dejé caer en la cama. Estaba muy cansada. Pero recordé que el tonto de Niall había manchado mi camiseta con una salsa misteriosa, así que me levanté para cambiarme. Me cambié los tejanos por unos pantalones negros de algodón que me iban algo grandes, me puse una camiseta de manga larga de color azul y unos calcetines gruesos. Mientras bajaba las escaleras me recogí el pelo en una coleta alta, para que no me molestase al hacer la comida. Ya en la cocina, saqué todo lo necesario para hacerme una mísera ensalada y en menos de diez minutos ya estaba sentada en la mesa con la música de Ed sonando de fondo. Odiaba comer en silencio, así que la música era lo único que me acompañaba. Lavé los platos y cubiertos que utilicé, y me tiré en el sofá una vez terminé. Me tumbé boca arriba, contemplando el blanco techo, juntando mis manos sobre mi estómago. Cerré levemente los ojos, y cuando me quise dar cuenta, ya estaba cayendo dormida. El sonido del timbre me despertó. Cogí mi móvil sobresaltada, el cual descansaba sobre le mesita de café, comprobando la hora. Las ocho menos cuarto. ¿Quién demonios sería a esta hora? La misma pregunta se repetía en mi cabeza mientras me levantaba del sofá y sin comprobar las pintas que llevaba, abría la puerta.
-Mh, hola Annie.

*Oriana Núñez*

-Te prometo que hacen el mejor té del mundo- me aseguró Edward, aguantándome la puerta de la cafetería para que pudiese entrar primera. Le agradecí con una risita, cogiendo su mano de vuelta cuando estuvo a mi lado.
-Te creo Edward- esta vez se rió junto a mí. Nos condujo hasta el final del local, una mesa cerca de la ventana. Al ser una mesa solo de dos, quedamos uno delante del otro.
-Me gusta tu camiseta- señaló divertido. Bajé la mirada hasta la prenda, riendo al darme cuenta de a qué se refería. Esa camiseta había sido suya, hasta que un día llegué yo y me la quedé. Pero él lo aprobó, así que eso está bien.
-¿Me queda mejor a mí, verdad?- carcajeé, poniendo una mano sobre mi boca al darme cuenta de lo fuerte que había sonado mi carcajada. Edward rió disimuladamente y giró la vista cuando una pareja se nos quedó mirando.
-Muchísimo mejor- alargó su mano a través de la mesa hasta poder coger mi mano, entrelazando nuestros dedos. Me sonrió tiernamente; mordí mi labio, sonrojada.
-¿Qué váis a pedir, chicos?- levanté la vista para observar a un chico joven y sonriente, no más de veinticinco años, con una libretita en la mano para apuntar los pedidos y un lapiz mordido en la otra. Edward le sonrió de vuelta y pidió dos té verdes-. Enseguida os los traigo- dio un pequeño asentimiento, desapareciendo de nuestra vista.
-Te lo prometo, el mejor té del mundo- aseguró de nuevo, bromeando, con una divertida medio sonrisa en los labios. Eché la cabeza hacia atrás, riendo fuertemente, ahora sin importar las miradas de los curiosos.
-Me has estado diciendo lo mismo todo el día, bobo- cuando noté que el pulgar de Edward acariciaba mi mano dando círculos, me estremecí. Se sentía bien, pero no tan bien como cuando lo hizo Harry. Inmediatamente me sentí mal por pensar en eso.
-¿Qué ocurre?- me miró preocupado. Lo sabía, había notado mi cambio de humor.
-Nada cariño- sonreí para tranquilizarlo, pero sé que salió casi como una mueca-; solo me dio un poco de frío- mentí. No quería hacerlo, pero ya me sentía bastante mal con haber pensado en lo que no tenía que pensar. Primero con mi chico anónimo, ahora también con Harry, ¿Quién sigue? ¿Nialler? Me reí internamente. No, Niall para Lucy.

*Zayn Malik*

-¡Zayn! ¡Zaaaaayn!- chilló mi hermana desde su cuarto, y corriendo como alma que lleva el diablo subí las escaleras, asustado. Mamá, papá y Safaa habían salido, y yo estaba al cargo, así que como buen hermano mayor corrí a ver que le ocurría a Waliyha para que gritase mi nombre.
-¿Qué ocurre?- exclamé nada más abrir su puerta-. ¿Te has hecho daño? ¿Has visto un ladrón? ¿Hay fuego?- pregunté de carrerilla, pero me empecé a reir al verla con una mirada confusa tirada en su cama con el móvil en la mano.
-¿Qué dices, Zaynie?- rió enarcando una ceja, divertida por mi ataque de hermano mayor protector. Bueno, haría lo que fuera por mis hermanas. Waliyha rodó los ojos, y de un momento a otro se sentó de golpe en su cama, chillando emocionada. Me puse a chillar con ella, sin saber muy bien de qué iba la cosa. Que quede claro que chillé como un hombre, no como una niñita.
-¿Por qué estamos chillando?- aproveché que dejamos de gritar para preguntar eso, cosa que hizo que mi hermana casi se atragantase de la risa. Palmeé su espalda hasta que pudo dejar de toser.
-¡Porque Oliver me acaba de pedir una cita!- se puso a chillar de nuevo y yo la abracé fuertemente. Pero rápidamente me separé de ella. Waliyha, confundida, enarcó una ceja al ver el mohín que hice con los labios.
-Te estás haciendo mayor demasiado rápido- murmuré, en parte orgulloso de mi hermana, pero también triste. Perderemos nuestros momentos hermano mayor-hermana pequeña que siempre me han gustado tanto. Aunque siempre me quedará Safaa. Waliyha me abrazó fuertemente, escondiendo la cabeza en mi pecho.
-Te quiero mucho Zayn, y no te cambiaría por nadie del mundo- besé su cabeza dulcemente-; aunque a veces me saques de quicio, eres el mejor hermano del mundo- luché contra las lágrimas de alegría que amenazaban por salir, pero finalmente gané-. Necesito que me ayudes Zayn, es mi primera cita y- se mordió el labio, nerviosa. La interrumpí, no queriendo que estuviese más inquieta.
-Te ayudaré en todo lo que quieras- le sonreí tranquilizadoramente-. En fin, ¿Cuándo es la cita? ¿Dónde iréis?
-Dios mío Zayn, que es hoy- gruñó, supongo que controlándose las ganas de echarse a chillar, de nuevo-. Hemos quedado a las seis, pasará a buscarme e iremos a dar una vuelta. No sé que ponerme- refunfuñó levantándose, encaminándose a su armario. La seguí para pararme detrás de ella de brazos cruzados, mirando también su ropa.
-Ponte esos tejanos azules que compraste con mamá el mes pasado- me encogí de hombros-, estaban bien. Y esas botas negras que te regalé el año pasado- exclamé señalándolas cuando las vi medio escondidas entre un par de camisetas. Mi hermana sonrió, cogiendo los tejanos y botas que le dije más un jersey marrón que ella eligió por su cuenta.
-Gracias hermano- corrió a besarme la mejilla antes de abandonar su habitación. Sonreí en respuesta, cerrando la puerta detrás de mí para dirigirme escaleras abajo de vuelta a mi lugar en el sofá. A las seis en punto el timbre de casa sonó por lo que me levanté rápidamente antes de que Waliyha pudiese ir a abrir, así poder abrir por mi cuenta e intimidar al chico que tenía intenciones de llevar a una cita a mi hermana.
-Así que- me crucé de brazos, viendo como Oliver tragaba saliva-, ¿Oliver, verdad?- el chico asintió nervioso. Lo gracioso es que ya sabía su nombre, pero de todas formas-. ¿Qué intenciones tienes con mi hermana?- jugó con sus manos, nervioso, pero cuando me contestó su voz sonaba segura.
-Quiero que se sienta conmigo como la princesa que ella es- asintió con la cabeza, convencido de sus palabras. Y con eso no tuve ninguna duda de que Oliver era el chico adecuado para mi hermana; el chico que la protegería de lo malo de la vida casi tanto como yo. Le sonreí al chico nervioso y palmeé su hombro, cosa que le hizo suspirar de alivio.
-Cuida de mi hermana- murmuré cuando escuché sus pasos bajar por la escalera. Oliver asintió con la cabeza en mi dirección, sonriendo segundos después cuando su mirada se posó en Waliyha-. Pasadlo bien- besé la cabeza de mi hermana cuando pasó por mi lado, envolviendo sus brazos en mi cintura para un abrazo.
-Nos vemos Zayn- me lanzó un beso al aire, que riendo atrapé con la mano mientras veía como cerraba la puerta y de nuevo me quedaba solo en casa.

*Louis Tomlinson*

Me encontré con Phoebe a la salida del colegio de mis hermanas. Junto a los padres de los otros niños, esperamos a que el hermano de Phoebe y mis hermanas salieran mientras la sexy chica a mi lado y yo manteníamos una animada conversación. Después de unos pocos minutos, Phoebe y Daisy que salieron por la puerta riendo felizmente, echaron a correr hacia mí al verme. Un niño castaño con el pelo revuelto echó a correr también hacia nosotros, así que supuse que ése sería el hermano de Phoebe. Mis adorables hermanitas se colgaron de mi cuello y cogí a ambas en brazos, dando vueltas. Besé sus mejillas para seguidamente volver a dejarlas en el suelo.
-¿Quién es?- me preguntó Daisy señalando a Phoebe, quien agarraba la mano de su hermano pequeño. El enano castaño sacó la lengua a Daisy y a Phoebe, y se escondió detrás de las piernas de su hermana mayor.
-Se llama Phoebe, es amiga mía- le sonreí, cogiendo su mano. Cuando fui a coger la mano de la pequeña Phoebe, ésta se agarró a mi camiseta escondiéndose detrás de mí.
-Hola bonitas- se agachó a su altura. Su hermano el enano castaño salió de su escondite, mirando mal a mis hermanas. Daisy, con un puchero en los labios, tiró de mi mano. Me puse también a su altura.
-No me gusta- me susurró, dándome a entender que se refería a Phoebe. Con el ceño fruncido, miré a mi otra hermana, quien de nuevo se escondía detrás de mi espalda mirando mal al hermano de Phoebe.
-No son bonitas, son feas- habló finalmente el enano castaño con una irritante voz chillona. Lo fulminé con la mirada, pero ni se inmutó. Phoebe se rió por lo bajo, y yo como tonto me perdí en su melodiosa risa. Daisy volvió a tirar de mi mano cuando me incorporé.
-Vámonos, Louis- suplicó con otro lindo puchero en los labios. Le sonreí a la vez que asentía con la cabeza. Me despedí de Phoebe, ignorando completamente al enano de la voz chillona, pero cuando pasamos por su lado juro que casi le suelto una palabrota.
-Adiós tontas- con su pequeña y malvada mano agarró el pelo de la pequeña Phoebe y le dio un rápido estirón. Mi hermana lloriqueó en respuesta, dolida. La cargué en brazos sujetándola con solo uno, mientras que con el otro seguía agarrando la mano de Daisy. Cuando estuvimos lo bastante lejos de ellos, bajé a mi hermana de vuelta al suelo, arrodillándome a su lado.
-¿Estás bien cariño?- pregunté suavemente, colocando un mechón de su liso cabello detrás de su oreja. Phoebe asintió con la cabeza, limpiándose una pequeña lágrima que caía por su mejilla rosada.

*Annie Stonem*

En el momento en el que sus ojos se clavaron en los míos, en ese momento, noté que dejaba de respirar por unos segundos. No me esperaba para nada su visita y para ser honesta, no había sido una sorpresa muy agradable. Me había tratado como a la mismísima mierda, ¿Qué quería ahora? ¿Un abrazo y un perdón?
-¿Puedo pasar?- murmuró para romper el incómodo silencio que se había formado, metiendo sus manos en los bolsillos delanteros de sus tejanos. Me hice a un lado, cerrando la puerta cuando el cuerpo del castaño se adentró en mi casa. Se quedó parado en medio del pasillo, indeciso de hacia dónde podía ir, así que me adelanté y entré al salón; él siguiéndome. Nos sentamos en el sofá donde anteriormente estaba tomando una siesta, manteniendo las distancias. No me atreví a mirarle, en ningún momento. Como él no decía nada, me puse a peinar mínimamente mi pelo. Juraría que me veía como el culo, pero ya daba igual; ya me había visto.
-¿Estáis saliendo?- el silencio, de nuevo, fue callado por una pregunta de Liam. Inmediatamente supe que se refería a Chris. Dejé de intentar que mi pelo pareciese normal, lentamente girando mi cuerpo; Liam ya me estaba mirando.
-Sí, lo estamos- declaré, secamente. Una mueca cruzó su rostro a la vez que bajaba la mirada. Hice todo lo posible para callar mi boca y no soltar lo que quería decir, pero no funcionó-. Puedes llamarme ingenua, zorra o todas las palabras que tú quieras, pero Chris me gusta, es mi novio, y eso no va a cambiar nada- Liam gruñó.
-Al menos no ha hecho falta que yo lo diga, ya te lo has dicho tú- escupió con una sonrisa fingida, enseguida dándome a entender que se refería a las primeras palabras que había dicho-. Te creía diferente Annie, pero ya veo que eres una maldita estúpida como todas las demás chicas- lo dijo tan tranquilo que eso me enfadó más. Me levanté de golpe, prácticamente echando humo por las orejas, y él imitó mi acto.
-¿Y cómo sabes eso, eh? ¡No conoces una mierda de mí!- grité, más que cabreada. Las lágrimas amenazaban con salir.
-¡Solo sé que eres la típica chica ingenua que se enamora del chico malo que promete que las cosas irán bien para después romperle el corazón en mil pedazos!- gritó él, de vuelta. La furia brillaba en sus ojos castaños, pero no me asusté.
-¡Eso no es verdad, maldita sea! ¡No sabes absolutamente nada!- una lágrima rodó por mi mejilla pero me las arreglé para que no la viese. Estaba tan cabreada con él que si abría la boca le iba a dar una patada donde más duele.
-¡Ojalá te rompa el corazón ya de una vez por todas! ¡Solamente eres una estúpida y tonta chica a quien nadie quiere!- ahogué un grito, abriendo los ojos lo más que pude. Pareció darse cuenta de lo que había dicho, pero ya era demasiado tarde para arreglarlo.
-¡Vete de mi casa!- ahora sí, las lágrimas caían calientes por mis mejillas, empapando mi camiseta. Grité tan fuerte que se sobresaltó, pero no se movió-. Liam, juro que si no te vas ahora mismo te patearé en las bolas tan fuerte que te quedarás sin descendencia- gruñí limpiando con rabia las lágrimas que no paraban de caer. Cerró fuertemente los ojos, y durante lo que parecieron siglos, se quedó quieto donde estaba. Y cuando menos me lo esperé, ya había salido de mi casa dando un fuerte portazo.




Hiii c: Espero que os haya gustado el capítulo y no me odiéis por lo último que acaba de pasar con Liam y Annie, tenía que ocurrir para que la historia siga su curso. No sé si me explico but anyway.
Nos vemos, os quiero! x

viernes, 25 de julio de 2014

Chapter thirty.




*Annie Stonem*

Al ver finalmente desaparecer a Zayn, me giré para encontrarme con la curiosa mirada de Chris. Saqué las llaves del bolsillo delantero de mi mochila, preparándome para cualquier pregunta que mi amigo / o algo más que eso, me podría hacer.
-¿Quién era?- metí la llave en la cerradura y abrí la puerta. Con la cabeza le invité a pasar. Quizás no fue una buena idea, pero si teníamos que hablar prefería hacerlo dentro de casa. Empezaba a refrescar allí fuera.
-Zayn, mi mejor amigo- cerré la puerta detrás de él. Cogí su brazo suavemente y lo llevé al salón, para poder sentarnos. Se quitó la chaqueta tejana que llevaba, dejándola sobre el brazo del sofá.
-Pensé que tu mejor amiga era Sophie- se mordió levemente el labio, mirándome fijamente. Me removí incómoda y fue cuando me di cuenta de que nuestras rodillas se tocaban. No hice nada para evitarlo.
-Lo era- suspiré-; ni siquiera sé como pudo serlo- no pude evitar agachar la cabeza cuando noté mis ojos acuosos. Todos los recuerdos, tristes recuerdos, se arremolinaron en mi cabeza, atormentándome. Chris colocó suavemente dos dedos en mi mentón, elevando mi cabeza. Mis ojos chocaron con su mirada almendrada.
-Olvídate del pasado Ann, vive el presente- me sonrió para intentar subirme el ánimo, y aunque parezca extraño, sus palabras me ayudaron. Asentí con la cabeza, casi ni se notó.
-Tenemos que hablar, ¿Lo sabes?- finalmente me decidí a sacar el tema. No podía más, tenía que sacar mis dudas.
-¿De qué quieres hablar? Ya te dije que me gustas Annie- colocó distraídamente su mano en mi rodilla.
-Y tú a mí también, pero- me atraganté con mis propias palabras, no sabía como continuar.
-¿No quieres ser mi novia?- preguntó, y para mi sorpresa, con una expresión triste en el rostro. Todo eso disipó mis dudas, o al menos, gran parte. Él no me había mentido, y de verdad quería salir conmigo. De verdad quería que hubiese un nosotros.
-No Chris, sí que quiero- puse mi mano encima de la suya, entrelazando nuestros dedos. Me sonrió tiernamente, poco a poco acercando su cara a la mía.
-¿De verdad? ¿Annie Stonem quiere ser mi novia?- acarició su nariz con la mía. Cerré los ojos, disfrutando de la suave carícia.
-Sí, quiero ser la novia de Chris Austin- nos reímos flojamente, y mientras lo hacíamos, chocó sus labios con los míos. En un acto reflejo coloqué mi brazo libre alrededor de su cuello. Nuestras manos todavía entrelazadas sobre mi rodilla. El beso no duró más de quince segundos, pero para ser honesta, nunca me había sentido más agusto en compañía de Chris.

*Oriana Núñez*

Me puse los auriculares en las orejas mientras buscaba alguna canción que me apeteciese escuchar en este momento. Me tumbé en mi cama y cuando tuve la canción que quería sonando por los auriculares, crucé los brazos detrás de mi cabeza. No pude evitar cerrar los ojos ante la suave melodia. Pero la paz no me duró mucho, ya que cuando ya iba por la segunda canción noté como alguien se me tiraba encima y apoyaba su cabeza en mi estómago. Abrí los ojos asustada, encontrándome con la cabellera rizada de Harold. Me saqué los auriculares, dejándolos a un lado, para después tirarle del pelo a Harry. Levantó la cabeza ahora apoyando su barbilla en mi estómago y me sonrió.
-¿Qué haces?- reí a carcajadas. Se quitó de encima mío, así que me senté en la cama y él a mi lado.
-Tu madre me ha dejado pasar- se encogió de hombros-, y como te había visto ahí tumbada tan tranquila y tan mona que he pensado: venga, voy a molestarla un rato- acabó con una sonrisita divertida.
-Oh gracias, muy bonito de tu parte- rodé los ojos, pero me reí de todas formas.
-¿Todavía quieres ver una peli? Si quieres seguir durmiendo te dejo dormir, eh- se metió una mano en el pelo y sacudió sus rizos. En un acto reflejo, me mordí los labios.
-No estaba durmiendo, tranquilo- expliqué-; y sí, sí quiero ver una peli.
Sonrió como un niño en Navidad y de un salto bajó de la cama, agachándose en el suelo. Fue entonces cuando me di cuenta de que había traído una mochila, y esa mochila estaba llena de películas y bolsas de chucherías. Cogió todas las películas que pudo con las dos manos y las dejó encima de mi cama.
-Escoge la que quieras- indicó señalándolas con las manos. Fui mirándolas una por una, hasta que mis ojos se posaron en una que inmediatamente cogí, con una enorme sonrisa en los labios-. Sabía que escogerías esa- carcajeó.
-Ya sabes, me encanta Harry Potter- crucé las piernas y esperé a que Harry pusiese el disco en el dvd. Sí, tenía una televisión en mi cuarto. El mejor regalo de cumpleaños del mundo. Cuando la película estuvo puesta, Harold cogió la bolsa de ositos de Haribo de su mochila y volvió a sentarse a mi lado-. Espera- esta vez fui yo la que me levanté. Caminé hasta el armario y de uno de los cajones saqué una manta grande y calentita para taparnos. Volví a mi lugar de antes, envolviéndonos con la manta. A media película, noté la mano de Harry colocarse suavemente encima de la mía, dándome carícias con el pulgar. Pero no hice nada para evitarlo.

*Annie Stonem*

Después de una pequeña sesión de besos con Chris, anunció que tenía que marcharse. Me prometió que me llamaría al día siguiente y con otro casto beso en los labios, nos despedimos en la puerta de mi casa. Me sentía tan rara. Hace poco, realmente poco, parecía que quería matarme o almenos, hacerme daño. Y ahora me decía que le gustaba. Todo me sonaba a locura, algo casi imposible, pero solo quería sentirme querida. Sí, sé que Zayn me quería, y yo a él. Pero no era lo mismo. Chris fue prácticamente, mi primer amor, y ahora era correspondido. Era como un sueño del que nunca quería despertar.
Me sobresalté por el sonido que hacía mi móvil al vibrar contra la mesita de café. Cogí el aparato para mirar el nombre de quién me estaba llamando. Era Arabella.
-¿Hola?- contesté, tirándome sobre el sofá de golpe. Al hacer ese movimiento brusco tiré un par de cojines al suelo que recogí mientras escuchaba la respuesta.
-Hola Annie; ¿Eres tú, verdad?- preguntó para asegurarse. Crucé las piernas sobre el sofá, apoyando los codos en ellas.
-Sí- reí-. Supongo que tienes muchas preguntas que hacerme.
-Y no te equivocas- añadió, haciéndome sonreir.
-Así que adelante- alenté para que empezase a preguntarme todas sus dudas pero solo escuché silencio. Después de unos segundos, habló.
-No sé por donde empezar- confesó y juntas nos echamos a reir-. Bueno, igualmente tengo que preguntar qué tal has estado, ¿Todo bien?
-Más o menos- hice una mueca con los labios, no quería tampoco entrar mucho en detalles-. ¿Y tú?
-Todo bien- respondió, pero seguidamente me preguntó otra cosa, sin dejarme decir nada-. ¿Cómo vas con, ya sabes, lo de tus padres?- su tono se volvió dulce y supe que no lo decía por compromiso, como todo el mundo hacía. Realmente le importaba. Me entraron más ganas de llorar pero hice lo imposible para que no se notara en mi voz.
-Los echo de menos, pero sobreviviré- sin darme cuenta había empezado a jugar con los cordones de mis Converse.
-Lo siento Ann- me gustaba como utilizaba un tono suave mientras hablaba de eso. No era el mejor tema para hablar conmigo, la verdad-. Y siento mucho también todo lo que pasó en el South London High. Sophie, Tiana y Pamela son unas zorras- eché la cabeza hacia atrás, en una fuerte carcajada. No lo habría expresado mejor-. No le digas a Sam que he dicho eso- advirtió divertida.
-No tranquila, conmigo a la tumba- como si de una cremallera se tratase, cerré mis labios con una llave invisible que tiré lejos de mí.
-Y respecto a Chris- la corté a media frase, no queriendo recordar todo lo malo que me hizo. Eso era el pasado, tenía que vivir el presente.
-Es mi novio- me apresuré a decir, nerviosa. Metí un mechón de pelo que caía por mi cara detrás de mi oreja.
-¿De verdad?- preguntó, entre confundida y sorprendida.
-Suena un poco raro, ¿Verdad? Pero tengo que olvidar el pasado, vivir el presente- la última parte, aunque no quería reconocerlo, iba más para mí misma que para Arabella.
-Solo ten cuidado, ¿Vale?- su voz sonaba preocupada-. Si alguna vez necesitas algo aquí me tienes.
-Claro, gracias Bella- sonreí-. Cuéntame cómo van las cosas por el South London High- cambié de tema.
-Verás, hace un par de semanas me enteré que Pamela estaba embarazada- abrí los ojos a más no poder, ahogando un grito. Sabía que esa chica era una fresca pero creía que se cuidaba y era más cuidadosa.
-¿De cuanto está?- pregunté, realmente curiosa.
-De un mes y poco más, casi no se le nota. Lo fuerte es el tema del padre.
-Cuenta cuenta- animé.
-Se lo montó con un chico en una fiesta y de lo borrachos que iban ambos se olvidaron de ya-sabes-qué- asentí con la cabeza, entendiendo qué quería decir.
-Que fuerte- murmuré.
-Sus padres se enfadaron un montón porque ni siquiera conocía ni recuerda el nombre del chico, que será el padre de la criatura. Hay rumores que dicen que abortará- informó. Eché mi cuerpo hacia atrás, apoyando la espalda contra el respaldo del sofá.
-Si te digo la verdad, me lo esperaba- carcajeé.
-Tú, yo, y más de la mitad de los alumnos del instituto- nos echamos a reir, de nuevo.

*Oriana Núñez*

Como había llegado demasiado temprano al instituto, me tomé mi tiempo para ir a coger el material para la clase de arte a mi taquilla. Los pasillos estaban casi vacios a excepción de un par de chicas hablando a unos cuantos metros de mí. Con un pequeño suspiro, abrí mi taquilla. Para mi sorpresa, o quizás no tanto, un papel blanco y doblado cayó sobre mi bota. Mis mejillas se tiñeron de rojo mientras me agachaba a recogerlo. Me senté en el suelo cruzando las piernas y con cuidado lo desdoblé.
''I can't be no superman, but for you I'd be superhuman - E''.
Una tonta sonrisilla se formó en mis labios. Intentaba buscar un sentido a la frase, algo que me llevase a mi chico anónimo, pero estaba demasiado anonada como para ponerme a pensar. ¿Qué demonios estaba haciendo este misterioso chico conmigo?

***

-Oriana- el suave murmuro de mi novio me despertó de la pequeña siesta que había decidido tomar. Después de descubrir la nueva nota de mi chico anónimo, decidí entrar ya en clase de arte y esperar hasta que llegase alguien; Edward o Harry, para ser exacta. Lo malo de arte es que compartía clase con ellos dos. Abrí mis ojos y levanté la cabeza que reposaba sobre mis brazos cruzados sobre la mesa. Le sonreí a Edward todavía medio dormida y me devolvió la sonrisa, enternecido.
-Hola Edward- me tapé la boca con una mano cuando iba a bostezar, y Edward rió levemente.
-Te ves adorable- levantó una mano para cuidadosamente empezar a acariciar mi pelo, bajando la mano hasta posarla en mi mejilla, y con su pulgar frotar la zona debajo de mi ojo. Giré mi cabeza y besé la palma de su mano, ganándome una sonrisa de su parte. Decidí no contestarle, solamente sonreí.
-Buenos días- canturreó la voz de Harry, y sin explicación alguna, mi sonrisa se hizo más grande. Se sentó delante de mí, poco después girándose a mirarnos-. Edward- saludó, serio. Mi novio hizo una mueca con los labios e intenté no ponerme a reir como loca.
-Harry- contestó, igual de serio. Una risita se escapó de mis labios, pero enseguida la disimulé tosiendo. Ambos me fulminaron con la mirada, cosa que hizo que empezase a carcajearme de verdad. Harry se unió a mí poco después, pero Edward seguía enfurruñado. Me mordí el labio y acaricié su nariz con el dedo índice, haciendo así que sonriese un poco. Agarró mi mano, besando mis nudillos cuando la puso a la altura de su boca. No pude evitar mirar a Harry de reojo, estaba rojo. No pude evitar sentirme mal. Pero cuando vi que una rubia con un vestido demasiado corto para el frío que hacía fuera se sentaba a su lado y él le sonreía coqueto, no pude evitar pensar en más de cien maneras dolorosas de quitarla de mi vista.



Espero que os haya gustado el capítulo *wink* *wink*. Subiré la semana que viene, puede que el miércoles o el jueves, pero si puedo antes lo haré, no worries. En fin, ¿Qué os ha parecido que Annie haya aceptado ser la novia de Chris? ¿Qué creéis que pasará? ¿Y Edward, Harry y Oriana? Dejádmelo saber en un comentario (: Me encantaría saber qué pensáis que pasará. Nos vemos!

P.D. Si alguien más quiere que le avise por twitter que lo diga en un comentario o que me lo diga en el mío: @sexycalum_ . Nada más, por ahora.

jueves, 24 de julio de 2014

Chapter twenty nine.




*Harry Styles*

Antes de que la hora libre acabase, con la excusa de que iba un momento al baño, me acerqué a mi taquilla un segundo y arranqué un trozo de papel de una de mis libretas. Apoyándome contra la puerta metálica de ésta misma, escribí la frase que rondaba por mi cabeza desde que dejamos el tema de los disfraces. Y la idea había venido a mí gracias a la ayuda de Oriana. Un poco irónico ya que la frase se la dedicaba a ella, pero de todas formas. Abrí de nuevo mi taquilla para dejar el bolígrafo que había cogido de mi estuche y después de asegurarme de que había cerrado bien la puertecilla, hice camino hasta la taquilla de Ori. Solo tenía menos de cinco minutos hasta que sonase el timbre, pero por suerte su taquilla no estaba tan lejos de la mía. Miré a ambos lados del pasillo; nadie, no había nadie. Metí el papel doblado por las ranuras de la puertecilla metálica y cuando estuve seguro de que había caído dentro, me alejé de ahí como si nada.

*Annie Stonem*

Después de recoger mi skate, me subí en él y con cuidado de que ningún profesor me pillase con él por el pasillo e intentando no atropellar a nadie, patiné hasta llegar al lado de Sam, quien en cuanto me vio me sonrió divertido.
-¿No era más seguro caminar?- bajé de mi skate (en realidad era el que él me regaló) y lo pisé para poder cogerlo con la mano.
-Pero así era más rápido- me encogí de hombros. Sam rodó los ojos, riendo por mi flojera.
-Lo que sea- me dio un pequeño empujoncito con el dedo, así que empecé a andar a su lado-. Arabella me envió un mensaje hace poco, dice que ya está aquí.
-Genial- sonreí enternecida. Adoraba como se le iluminaban los ojos al hablar de ella. Ojalá encontrase a un chico como Sam, tan enamorado de su novia. Me encantaría ser la razón de ese brillo de ojos en alguien. Y aunque ahora parecía que tenía novio, Chris, sabía que a él eso nunca le pasaría. Quiero decir, por favor, es Chris del que estamos hablando.
-¡Arabella!- el gritó de Sam me sacó de mis pensamientos, haciéndome sonreir cuando lo vi correr hasta su chica. Sí, no me equivocaba, estaba segura de que la había visto en el South London High. Lo único que no recordaba de ella eran las puntas rosas en su rubio cabello. Caminé lentamente hacia ellos, dejándoles un poco de intimidad mientras me acercaba. Al separarse del abrazo, Sam me sonrió y cogió mi brazo-. Ella es Annie, la chica de la que te hablé- Arabella me miró sorprendida. Lo sabía, ella también me recordaba. Sonreí de lado, suplicándole con la mirada que no dijese nada. Me sonrió de vuelta, tirando de mi brazo para darme un abrazo.
-Me alegra verte, Annie- murmuró antes de romper nuestro abrazo-. Encantada- rió levemente. Me incorporé a su risa; era gracioso como en un momento me decía que se alegraba de verme y al otro me decía que estaba encantada de conocerme. Supongo que era para que Sam no sospechase.
-Oye Bella- pasó un brazo por su cintura-; la fiesta de Halloween es la semana que viene y como yo y Annie necesitamos disfraces nos preguntábamos si te gustaría ayudarnos a encontrar uno este fin de semana- puso carita tierna, haciéndonos reir a ambas. Arabella cogió ambas de sus mejillas y lo acercó a ella para darle un pequeño beso en los labios.
-Claro que sí Samie- Sam enrojeció por su apodo, cosa que hizo reirnos a carcajadas.
-¡Annie!- nada más escuchar ese grito, rodé los ojos. Me crucé de brazos y esperé hasta que mi mejor amigo apareció a mi lado, enseguida poniendo un brazo sobre mis hombros.
-Hola Zayn- saludó el castaño, riendo levemente.
-Hola Sam- sonrió-, y hola, mh- ladeó la cabeza.
-Arabella- contestó ella con una risita.
-Encantado- envolví un brazo alrededor de su cintura, como normalmente hacía-. Hey Ann, ¿Finalmente podemos ir a comprar nuestros disfraces este fin de semana?- me miró. Oh, ya entendía que pasaba aquí. Quité mi brazo de su cintura y me aparté un poco para que él quitase el suyo que reposaba sobre mis hombros.
-Puedes venir con nosotros si quieres, íbamos a ir los tres a comprarlos- interrumpió Arabella, sonriéndole amigablemente.
-Eso sería gen- empezó a decir con una sonrisa de victoria en el rostro, pero lo corté a media frase.
-No- dije firme, ganándome una mirada incrédula de Zay. Me encaré a él-. Sé que estás haciendo todo este numerito porque estás celoso y tú ya sabías que pasaba este fin de semana, pero te vas a tener que aguantar. Ya hemos hablado de esto Zayn.
-Espera, ¿Es tu novio? Si es así puede venir Annie, no hay ningún problema- aseguró Arabella. Negué con la cabeza, casi riendo a carcajadas.
-No, no es mi novio- me miró todavía más confundida, si es que eso era posible-. Es mi mejor amigo- Zay asintió con la cabeza, orgulloso de esas dos palabras.
-No entiendo nada, ¿Entonces para qué va a estar celoso?- rió, contagiándonos la risa a todos.
-Te digo que ni yo lo entiendo- el moreno me pegó suavemente con el puño en el hombro-. En fin, Zayn, te voy a ver cada día de esta semana; así que estando un día sin mí no te pasará nada.
-Está bien- refunfuñó, derrotado.
-Bueno chicos, Bella y yo nos vamos yendo- avisó Sam, cogiendo la mano de su chica-. Nos vemos mañana.
Antes de que se fueran, intercambié números de teléfono con Arabella y después de prometerme en un susurro que me llamaría más tarde, se alejaron en dirección contraria a nosotros.

*Oriana Núñez*

Como ya había recogido mis cosas antes de la hora libre para no tener que entrar de nuevo dentro, salí a fuera junto con Louis y Niall nada más escuchamos el timbre sonar, esperando a que llegaran los otros. Mientras esperábamos, Niall nos contó qué tal le había ido el almuerzo con Lucy con todo lujo de detalles. Aw el pequeño duende se estaba enamorando. Cuando estaba a punto de comentarle a Nialler lo que acababa de pensar, un par de grandes manos taparon mis ojos, justo como había hecho hace menos de una hora.
-Harold- carcajeé, ganándome una risa también de su parte. Destapó mis ojos y me giré para observar sus lindos ojos verdes.
-¿Te apetece ver una peli esta tarde?- me preguntó sonriente. Adoré los hoyuelos que se formaron en sus mejillas y tuve que contenerme para no meter un dedo en uno de ellos.
-Claro- contesté igual con una sonrisa-. ¿Nos vemos en mi casa? No me apetece ir al cine la verdad- Harry se encogió de hombros.
-Como tú quieras. ¿Te parece si voy a tu casa hacia las cuatro?- asentí con la cabeza en señal de que me parecía bien-. Entonces nos vemos más tarde- puso ambas manos en mis hombros y me acercó a él para besar rápidamente mi frente, que quedaba más o menos a su altura. Se separó y después de despedirse de Louis y Niall, se marchó con Liam, que supongo que acababa de llegar. El rubito y el zanahorio me miraron pícaros, pero antes de que pudiesen siquiera decir algo, Edward llegó a mi lado.
-Hola cielo- envolvió sus brazos alrededor de mi cintura, besando levemente mis labios. Le sonreí, sonrojada.
-Hola cariño- aparté un mechón rizado de su frente, para después colocar mis brazos sobre sus hombros.
-Te invito a un té esta tarde, ¿Quieres?- me mordí el labio, me sabía mal decirle que no pero también me sabía mal tener que cancelar mis planes con Harry. Piensa Oriana, rápido.
-No puedo- acaricié su mejilla tiernamente-, ya había quedado- fruncí los labios ante su carita triste.
-¿Con quién?- preguntó curioso y dudé en si decírselo o no. Finalmente me decanté a contarle la verdad.
-Con Harry- besé sus labios para evitar así que se enfadase. Pero espera, ¿Por qué tendría que enfadarse? Harold y yo solo somos amigos. Para mi sorpresa, su rostro seguía igual, indicio de que no le importaba demasiado el hecho de que iba a estar con Harry-. Pero podemos ir mañana a por ese té, de verdad me encantaría salir contigo.
-Está bien- sonrió de lado, y esos malditos hoyuelos me recordaron al oji-verde-. Me debes una salida, ¿Eh?
-Claro que sí- me abracé a su torso. Me besó en la coronilla cortamente y me separé-. Nos vemos mañana- me guiñó un ojo y seguidamente se marchó junto a su grupo de amigos con mis risas de fondo.
-Te puedo jurar que cuando Harry se entere de que has rechazado a tu novio para que siga en pie vuestra quedada dará saltitos de alegria- carcajeó una voz detrás de mí. Había olvidado que Louis y Niall seguían allí. Me giré a ver a mis amigos, rodando los ojos.
-No inventes Lou- se rió de mi actitud-. Bueno, ¿Vamos Nialler?
-Eh oye, no me dejéis solo- Louis hizo un pucherito. Agarré el brazo de Niall mientras que señalaba a Annie y Zayn que venían hacia nosotros.
-Hasta mañana- sacudí la mano, alejándome con mi brazo todavía enroscado en el de mi rubio amigo.

*Zayn Malik*

Acompañé a Annie hasta su casa, como normalmente hacía cada tarde. Cuando nos íbamos acercando, desde lejos pudimos ver a un chico sentado en la acera frente a su puerta, y al estar lo bastante cerca para poder reconocerlo, Ann frunció el ceño.
-Es Chris- me susurró justo antes de que él levantara la vista y nos viera. Sonrió, levantándose para saludar.
-Hola preciosa- rodeó la cintura de Ann con un brazo y la besó cerca de los labios. Enarqué una ceja, pero no dije nada. El chico seguía sin darme buena espina, pero si Annie finalmente decidía quedarse con él, tendría que respetar su decisión.
-Nos vemos mañana bollito- le sonreí a Ann y cuando me percaté de que Chris no me miraba, le hice un gesto con la mano para que me llamase más tarde o si pasaba algo. Ella asintió con la cabeza, lanzándome un besito al aire, haciéndome reir. Con las manos en los bolsillos, caminé de nuevo ahora dirección a mi casa. Me sorprendí al llegar ver dos figuras delante de la puerta, hablando, pero rápidamente una sonrisa pícara se instaló en mis labios al reconocer la cara de mi hermana.
-¡Waliyha!- agité mi mano mientras me acercaba, a lo que ella se palmeó la frente con la mano, seguramente maldiciéndome en voz baja. El chico a su lado se giró a verme curioso.
-No molestes ahora, Zayn- murmuró entre dientes cuando llegué junto a ella, pero simplemente ignoré su comentario.
-¿Quién es tu amigo?- pregunté inocentemente, aunque claro, estaba seguro que era el tal Oliver del que mi hermana tanto hablaba últimamente. Sí, después de que la pillase el viernes con él y de contarle a mi madre, siempre nos hablaba de él a todas horas. El chico me tendía una mano, sonriendo tímidamente.
-Soy Oliver- estreché su mano.
-Oh, ¿Así que él es el chico del que siempre hablas?- me giré a ver a mi hermana, quien juraría que si se ponía más roja explotaría. Me pegó una patada en la espinilla que hizo que callese al suelo sujetándome la zona dolorida con las manos, y seguidamente Waliyha entró en casa dando un fuerte portazo.
-¿De verdad habla de mí?- me preguntó Oliver, medio emocionado, casi hablando para sí mismo.
-Lo siento, tengo que entrar- le dije al chico ignorando su pregunta antes de levantarme y entrar en casa para buscar a mi hermana y disculparme. Caminé hasta la cocina, donde mamá y Safaa estaban, pero no había rastro de Waliyha.
-Zayn, hijo, ¿Sabes qué le pasa a Waliyha? Ha entrado dando un portazo y ha subido las escaleras corriendo- bingo, estaba en su cuarto. Saludé a mi madre y hermana con un beso en la mejilla y subí yo también las escaleras corriendo. Me planté delante de la puerta de la habitación de Waliyha, y antes de abrir escuché un sollozo que me partió el alma.
-¡Vete Zayn!- exclamó molesta cuando me vio entrar. Solo conseguí avanzar un par de pasos hasta la cama, donde ella estaba, ya que un cojín se estampó en toda mi cara. Por culpa del impacto, tropecé de alguna forma con mis pies y caí redondo al suelo. Me levanté rápidamente ignorando el dolor de mi rodilla y me senté junto a mi hermana, quien abrazaba otra de sus almohadas.
-Lo siento muchísimo de verdad Waliyha, no creía que te iba a molestar tanto- lentamente pasé un brazo por sus hombros y cuando tiré un poco de ella hacia mí, soltó completamente su almohada y se lanzó a mis brazos, todavía llorando-. Hey pequeña, no llores- murmuré cerca de su oreja, sobando su espalda para calmar sus sollozos.
-Seguro que ahora Oliver piensa que soy una maldita acosadora- se apegó más a mi pecho-. No querrá hablar conmigo nunca más.
-No, no, no digas eso- negué con la cabeza-. ¿Sabes una cosa? Después de que tú entraras en casa Oliver me preguntó si de verdad hablabas de él y se le veía realmente emocionado- reí suavemente. Mi hermana levantó la cabeza de mi pecho y me miró con los ojos rojos y esperanzados.
-¿De verdad?- sorbió por la nariz, mientras limpiaba sus lágrimas con la manga de mi sudadera.
-Te lo prometo- sonreí para calmarla, y por suerte, me devolvió la sonrisa.
-¿Te puedo contar algo Zayn?- se mordió el labio, sonrojada, a la vez que se separaba de nuestro abrazo pero permanecía a mi lado. Asentí con la cabeza-. Creo, creo que me he enamorado de Oliver- bajó la cabeza avergonzada, y no pude evitar abrazarla con efusividad. Mi hermanita había encontrado a su primer amor, era tan adorable-. No se lo digas a nadie, por favor- suplicó al romper nuestro abrazo. Asentí otra vez con la cabeza, sonriente.




Lo siento muchísimo por no haber subido antes, pero estuve casi dos semanas sin wifi ugh. En fin, al menos he conseguido escribir varios capítulos so c; mañana subiré el siguiente si no tengo nada importante por hacer, pero intentaré subir si eso. Y bueno, espero que os haya gustado el capítulo. Os quiero x

miércoles, 9 de julio de 2014

Chapter twenty eight.




*Zayn Malik*

-Chicos, recordad. La letra de la canción tiene que ser un secreto para Ann, ¿Vale?- Liam se mordió el labio, nervioso. Louis y yo asentimos con la cabeza por cuarta vez, cansados ya de que nos repitiese todo el rato lo mismo. Me alegré como un tonto cuando vi a Annie, junto a Harry y Niall, cruzar la puerta y sentarse a mi lado. Justo cuando acabé de darle un pequeño abrazo, el profesor Abbot entró. Nos ordenó a todas las bandas a ponernos en círculo, mientras él pasaba y hablaba con cada una de ellas. Cuando llegó nuestro turno, se paró al lado de donde estaba Niall sentado.
-Bueno chicos, ¿Qué tal os va con la canción?- sonrió amablemente. Los chicos y yo miramos instintivamente a Liam con una sonrisa pícara, pero él solo nos ignoró.
-Está en proceso- simplemente contestó. Annie enarcó una ceja confusa.
-¿Estáis escribiendo la canción y no me habéis dicho nada?- entrecerró los ojos. El profesor Abbot rió entre dientes.
-Será una sorpresa- aclaré-, solo podrás escuchar la letra el día de la competición de bandas- le sonreí para que no se enfadara.
-Por cierto, ¿Qué día será?- preguntó Harry al profesor. Pareció intentar recordar la fecha, hasta que segundos después habló.
-El veintidós de mayo- Ann abrió los ojos sorprendida.
-¡Ese día es mi cumpleaños!- aplaudió emocionada.
-Mejor así, la canción será tu regalo de cumpleaños- Louis le sonrió y cuando ella no se dio cuenta, le guiñó un ojo a Liam.
-Bueno chicos- interrumpió el profesor Abbot palmeando suavemente el hombro de Niall-, si necesitáis ayuda con algo no dudéis en pedírmela- nos sonrió una vez más y se fue a hablar con otra banda de tres chicas.
-Oye Annie- el rubio llamó su atención y ella se giró a verlo con una sonrisita-, tengo una melodía en la cabeza para la guitarra, ¿Te parece si probamos a ver como suena?
-Claro duende- Ann rió ligeramente y los dos se apartaron al fondo de la clase con una guitarra para cada uno.
-¿Qué tal vas con la letra Liam?- preguntó Harry, mientras el anteriormente nombrado sacaba una libreta y un lápiz de su mochila.
-Estoy igual- rió levemente-. Sigo sin poder unir las frases- suspiró frustrado, y ese gesto en cierta manera me recordó a Annie.
-Puedes hablar de... Cómo te sientes cuando estás con ella- propuso Louis.
-No creo que pegue mucho con lo que ya tengo escrito- murmuró Liam echándole un vistazo a las palabras escritas en su libreta.
-¿Y por qué no de cómo te sientes cuando no estás con ella?- preguntó Harry.
-Me acabas de dar una idea, ricitos- sonrió ampliamente.

*Liam Payne*

Para cuando la clase había acabado, ya había avanzado bastante con la canción, pero no estaba completamente terminada. Tenía escrito el estribillo, pero me faltaba acabar la primera estrofa y pensarme una segunda. Aún así eso ya era bastante por un día. Recogí rápidamente la libreta y la guardé en la mochila cuando vi a Annie y a Niall volver con nosotros. Nialler rió disimuladamente, pero Ann solamente me miró tristemente. Aparté la mirada, no podía olvidar la que pasó ayer por la tarde. ¿Por qué se fue con Chris? Juraría que era él, por cierto. Ah, pero espera, a ella le gusta él. Ya me lo dejó claro en casa de Harry y aún más cuando se alejó con él para 'hablar'. No aguanté y cuando me di cuenta, ya estaba caminando lejos de mis amigos. No quería quedarme como tonto mirando qué hacían como todos estaban haciendo. Si ya me dolió darme cuenta de que la chica que me gustaba no me correspondía, dolía más imaginármela con otro chico.

*Louis Tomlinson*

Crucé los dedos mentalmente cuando me di cuenta de que la profesora de historia estaba a punto de mandarnos deberes para hacer en casa, pero por suerte, el timbre sonó dando por finalizada la clase. Casi me pongo a gritar de alegria, pero me contuve. Recogí mis cosas y esperé a Annie, quien agarró mi brazo con el suyo cuando estuvo lista. La acompañé a su taquilla donde guardó el libro de historia, y cuando cerró la puertecilla metálica me sobresaltaron un par de brazos abrazando mi cintura por detrás. Ann me sonrió pícara y guiñándome un ojo desapareció dirección a la cafetería. Giré sobre mis talones todavía entre los brazos de la persona desconocida y sonreí al descubrir que era Phoebe.
-Hola Lou- sonrió divertida. Envolví mis brazos por su espalda, atrayéndola un poco más a mí.
-Hola Phoebe- le devolví la sonrisa.
-Esta tarde tengo que ir a recoger a mi hermano, ¿Irás a recoger a tus hermanas?- preguntó esperanzada.
-Claro- contesté, aunque en realidad las iba a buscar mi madre. Ya hablaría con ella.
-Genial- rió levemente-. Nos vemos entonces- se puso de puntillas para besar mi barbilla fugazmente y estuve a punto de reprocharle el lugar del beso. Yo lo quería un poco más arriba. Nos separamos del abrazo y la vi desaparecer por el pasillo.

*Niall Horan*

Me encontré con Oriana y Annie camino a la cafetería, así que me coloqué en medio de las dos y pasé un brazo por encima de los hombros de cada una. Cuando entramos dentro de la cafetería, mi pelirroja favorita llamó mi atención. Lucy movía su mano hacia mí, en un gesto para que me acercase a ella. Las chicas, al darse cuenta de eso también, quitaron mis brazos de sus hombros y me empujaron para que caminase. Me senté en la silla que quedaba a su lado.
-Hola Niall- saludó dulcemente. Le sonreí-. Y-yo, bueno yo pensé que si te gustaría sentarte hoy conmigo- soltó de carrerilla, sonrojándose. Me mordí el labio por su ternura, era adorable.
-Claro Lucy, me encantaría- contesté sin pensármelo ni siquiera dos veces. No hacía ni falta-. Voy a buscar mi almuerz- me interrumpió, señalando su ya llena bandeja de comida.
-He cogido comida para los dos- sonrió avergonzada. Quise abrazarla pero me daba corte, así que solo volví a sonreir. Aunque, ahora que pensaba, quizás Ori tenía razón, y yo a ella también le gustaba, así que tenía que ser un poquito más lanzado; pero claro tampoco sin pasarme. Finalmente pasé uno de mis brazos por sus hombros y la acerqué a mí, mientras ella también envolvía un brazo en mi cintura. Apoyó la cabeza en mi hombro, a la vez que yo apoyaba la mía encima de la suya. Noté que sonreía, y eso hizo que mi sonrisa creciese.
-Muchas gracias- susurré. Besé su coronilla dulcemente y ambos, con la mejillas sonrojadas, nos separamos del abrazo unos pocos segundos después-. ¿Qué has cogido de almuerzo?- pregunté para evitar no ponerme más nervioso.
-De todo un poco- rió y señaló su bandeja una vez más-. Hay una manzana, un par de refrescos, un trozo de pastel, un par de sándwiches de queso y galletitas saladas.
-¿Tan poco?- me llevé una mano al pecho, bromeando, y los dos acabamos riendo a carcajadas.

*Annie Stonem*

Le dediqué una pequeña sonrisa a Sam cuando lo encontré sentado en el mismo sitio de siempre. Con un gesto me indicó que me sentase a su lado, y asentí con la cabeza acercándome allí. Dejé el libro de física encima de la mesa junto al estuche, seguidamente girándome a ver a mi amigo.
-Hola Sam, ¿Cómo estás?- pregunté sonriente. Correspondió a mi sonrisa, achinando los ojos.
-Hola Ann- rió levemente-. Estoy bien, supongo; ¿Y tú?
-¿Supones?- enarqué una ceja, confusa.
-Bueno, odio física y es la clase que tenemos ahora, así que si no fuese por eso estaría completamente bien- se encogió de hombros y eché a reirme a carcajadas.
-Lo mismo digo.
-Oh Annie, por cierto, Arabella vendrá esta tarde, ¿Todavía quieres conocerla?- me sonrió emocionado. Si es que ya lo había dicho, este chico es un cielo.
-Claro Sam- le sonreí-. Cuando acabe la hora libre nos vemos en tu taquilla, ¿Vale?- fui bajando la voz al darme cuenta de que la profesora ya había entrado en clase. Sonrió de lado y asintió con la cabeza. Me aburrí en el mismísimo momento en que la profesora empezó a explicar algo de lo que ni yo ni más de la mitad de la gente en esta clase no tenía ni idea. Apoyé los codos en la mesa, con la cara entre mis manos. Moriría de aburrimiento.
-Bien chicos, antes de que acabe la clase y de que algunos se duerman- la profesora me miró disimuladamente, haciéndome reir-, os tengo que informar de que el jueves de la próxima semana no habrán clases- la gran mayoría de alumnos se pusieron a chillar de la emoción, interrumpiéndola-; prosigo- rió-, ya que es Halloween. El instituto ha organizado una fiesta de disfraces que tendrá lugar en el gimnasio de las nueve hasta media noche. Como sabréis, esta fiesta es exclusiva para alumnos de este instituto así que queda totalmente prohibido invitar a personas que no pertenezcan a esta institución. Si bien no me equivoco, los chicos del comité de fiestas se encargaran de colgar panfletos con la información necesaria por los pasillos durante la hora libre. Si tenéis cualquier duda, le preguntáis a ellos- empezó a recoger sus cosas justo cuando el timbre acabó de sonar-. Nos vemos el jueves- se despidió con la mano y se dispuso a salir por la puerta.
-Me encantan las fiestas de disfraces- rió Sam a mi lado. Se levantó de su asiento con su libro en la mano y me di prisa en recoger mis cosas también.
-¿De qué te disfrazarás?- le pregunté yo también levantándome. Salimos juntos de clase, en dirección a nuesras taquillas.
-Todavía no lo sé- se encogió de hombros-. Seguramente Arabella me ayudará a elegir- sonrió risueño-. ¿Y tú?
-Tampoco lo sé- hice una mueca con los labios-. Siempre tengo un montón de disfraces en la cabeza, pero o nunca encuentro el adecuado o ninguno me acaba de quedar bien.
-Podríamos ir al centro comercial este fin de semana a buscar uno- propuso, detuviéndose delante de su taquilla-. Arabella estaría encantada de ayudarte- aseguró.
-¿De verdad?
-Sí, le gustaría ser asesora de imagen de mayor- me encantaba la forma en la que recordaba cada pequeño detalle de su novia como si fuese su propia vida de la que hablaba-. Esta tarde le preguntamos.
-Claro- sonreí, recordando que más tarde conocería a Arabella. Bueno, en realidad, no sería la primera vez que la vería, ya que la vi un par de veces en mi antiguo instituto, pero sí que sería la primera vez que hablaría con ella-. Nos vemos luego- besé su mejilla rápidamente, iniciando mi marcha hasta mi taquilla y después de dejar allí dentro el libro de física y el estuche, me encaminé a nuestro lugar preferido para estar durante las horas libres.

*Oriana Núñez*

-Hola chicos- nos saludó Annie, quien acababa de llegar y se había sentado al lado de Zayn. El moreno pasó un brazo por sus hombros, atrayéndola a él-. ¿Solo estáis vosotros?
-Sí, nos han dejado salir antes- comenté distraída-; llevamos como diez minutos aquí fuera- reí.
-Muertos de frío- añadió Zayn, abrazando a Ann más fuerte. Ella rió después de darle un sonoro beso en la mejilla.
-¿Os habéis enterado de lo de Halloween?- preguntó la skater.
-Hacen la fiesta cada año así que no es nada nuevo- me encogí de hombros-. ¿Ya tenéis disfraz?- sentí unas manos taparme los ojos justo cuando acabé de hablar, sobresaltándome, pero su ronca risa delató quién era-. ¡No veo Harry!- carcajeé, intentando quitarme sus manos de mis ojos. Finalmente las quitó y se sentó a mi lado en el banco.
-Yo no tengo- Zay hizo pucherito-. El del año pasado no me sirve- Ann ahogó una risita divertida, tapándose la boca con la mano cuando Zayn se giró a mirarla, seguro para que no viese su sonrisita burlona-. ¿Qué?- se cruzó de brazos.
-Nada, nada- negó con la cabeza, intentando no reir a carcajadas.
-Dímelo bollito- suplicó, rodeándola con la brazos y dispuesto a hacerle cosquillas si le daba otra negativa.
-No te sirve porque habrás engordado- soltó entre carcajadas. Zay abrió la boca, incrédulo, pero poco después se puso a reir con todos nosotros.
-Que mala eres conmigo- la empujó con el dedo, mientras que Ann le sacaba la lengua-. Ya no te quiero.
-Mentiroso- canturreó la castaña.
-Tienes razón- envolvió sus brazos alrededor de su espalda y la achuchó en un fuerte abrazo-. Te quieroooo.
-Y yo Zayn, y yo- rió correspondiéndole al abrazo-. En fin, ¿Vosotros tenéis disfraz?
-Seguramente me pondré el del año pasado- Harry habló y no pude evitar hacer una mueca.
-¿Te pondrás ese viejo disfraz de Superman? Huele horrible- reí a carcajadas, ganándome un codazo de su parte-. Y siempre hay dos o tres chicos con el mismo disfraz.
-Porque ellos también quieren ser Superman como yo, pero solo yo lo consigo- resopló-. Bueno, y no te discuto que huele un poco mal pero con colonia y un par de lavados extra no se notará.
-Si tú lo dices- rodé los ojos-. Pero tú no eres Superman.
-¿Y tú Ori?- preguntó Annie, para evitar que Harold y yo nos pusiéramos a discutir sobre esa tontería.
-Tengo algo en casa- sonreí de lado-. ¿Tú Ann?
-Iré con Sam y su novia a comprar uno este fin de semana- explicó, ganándose una mala mirada por parte de Zayn.
-Pensé que iríamos juntos- se secó una lágrima invisible de su ojo, dramatizando.
-Zay a tí te veo a todas horas- se rió Annie.
-¿Estás diciéndome que te has cansado de ver mi sexy cara?- señaló su cara, indignado. Annie agarró su cara con ambas manos y besó rápidamente su nariz, riendo.
-Estos dos siempre estan igual- Harry murmuró en mi oído, rodando los ojos. Pero eran tan monos. Aw.




Hola sunshines! Siento haber tardado tanto en subir pero mientras que estuve unos días fuera de Barcelona sin wifi y luego estos últimos días nerviosísima por el concierto (que fue ayer hehe) no pude subir. Igualmente ya tenía este capítulo escrito y tengo otros dos más que no se cuando subiré. Mañana me voy de nuevo. Cuando vuelva a Barcelona quizás subiré idk. Intentaré también ponerme a escribir. Por cierto! Las chicas que vayáis al wwa mañana o pasado que os lo paséis muy bien, el de Barcelona fue increible! (todavía me duele la garganta de tanto gritar jajaja).
P.D. muchísimas gracias por las más de 7000 visitas en este blog y por las casi 12000 en el otro omg. También, mañana hará un año del primer capítulo que subí de YCSWMF awww
Os quiero!

sábado, 21 de junio de 2014

Chapter twenty seven.



*Niall Horan*

-¡Nialler!- casualmente, el grito de Ori me sacó de mis pensamientos. Giré mi cabeza para ver a mi amiga corriendo hasta donde yo estaba, con una sonrisa traviesa en los labios. Al llegar a mi lado, tomó asiento en el banco de piedra. Ya estábamos a lunes, y ahora teníamos hora libre.
-¿Por qué corrías?- reí-. No tenemos gimnasia hasta el miércoles- me pegó un codazo en las costillas, incrementando mis risas.
-¡Cuéntame cómo te fue la cita con Lucy!- podía notar como mis mejillas habían tomado un color rosado, cosa que hizo que Oriana me pellizcase la mejilla-. ¿Qué hicistéis?- preguntó emocionada.
-Fuimos al parque de atracciones- sonreí cuando el recuerdo vino a mi mente. Lo pasé realmente bien-, y comimos un montón de dulces; así fue como me enteré de que le encanta comer- los dos nos reímos.
-Los dos son almas gemelas- comentó con una sonrisilla, más para sí misma-. ¿Volveréis a salir?- asentí feliz.
-Nos veremos el jueves para ir a patinar- Oriana aplaudió dando un pequeño gritito y me abrazó fuertemente.
-Estoy orgullosa de tí, duende. No necesitaste mi ayuda para pedirle otra cita.
-En realidad fue su idea ir a patinar y yo dije que si quería que nos viésemos el jueves, así que colaboramos entre los dos- reí divertido porque no me soltaba, seguía abrazándome. Pero entonces se separó de mí de golpe.
-¿Sabes qué significa eso Nialler?- negué con la cabeza, confundido por su efusividad-. ¡Quiere decir que le gustas!- chilló agarrándome de las mejillas.
-¿Eso crees?- me mordí el labio, nervioso. A mí Lucy realmente me gustaba, y me empezó a gustar más a lo largo de la cita.
-Eso creo- aseguró-. Aunque por curiosidad, ¿Cómo se comportó contigo durante la cita?
-Nos reímos mucho, y hablamos de nuestras vidas durante un buen rato; en realidad en ningún momento de la cita no dejamos de hablar. Oh, y me besó la mejilla cuando pasé a buscarla y cuando la dejé en casa- di un largo suspiro-. Es un amor de chica.
-¿No hubo beso?- la noté un poco decepcionada, y me hizo reir.
-No, lo siento- carcajeé.
-A la próxima tiene que haber beso Niall- prácticamente, me ordenó.
-¿Qué? ¡No la voy a besar tan pronto, Oriana!- exclamé. Bueno, moría por besarla, pero todavía me parecía demasiado pronto.
-Ugh, haz lo que quieras rubio- se rindió.

*Oriana Núñez*

Después de la hora del almuerzo, entré a clase de literatura más feliz de lo normal. Y eso ya era un poco raro en mí, siendo lunes y literatura la clase la cual tenía ahora. Pero en un rincón apartado dentro de mi mente se encontraba la razón, y no quise recordarla. Me senté en el mismo sitio de siempre. Un par de minutos más tarde, en los cuales estuve mirando la nada, el rizado de ojos verdes se sentó a mi lado con hoyuelos en las mejillas adornando su sonrisa. No entablamos conversación, pero porque la profesora de literatura acababa de entrar. A media hora de la aburrida clase, Harry movió mi brazo suavemente.
-¿Me prestas un boli?- me preguntó en un susurro. Asentí con la cabeza, regalándole una sonrisa de lado y le di mi estuche para que rebuscase dentro. Volví mi vista al frente, pero la mano de Harry volvió a mover mi brazo-. He encontrado esto dentro- me dio un papelito doblado. Mi corazón se aceleró sin explicación alguna y cogí el papel entre sus dedos.
''You'll never love yourself half as much as I love you - E''.
Empecé a chillar mentalmente, mientras me mordía el labio y lo releía una y otra vez. No había abierto el estuche desde la clase de mates, así que alguien debía de haber metido el papel en esa clase, o a la hora del almuerzo, porque si no, no me explico como ha llegado hasta aquí.
-¿Qué es?- Harry preguntó apoyando la cabeza en mi hombro. Giré un poco mi cara, pero no me molesté por su cercanía. Ni siquiera parecía darse cuenta de que estábamos en plena clase.
-Otra nota- me encogí de hombros-. ¿Cuándo me dirás quién es?- hice un pucherito con los labios y él rió suavemente.
-Te digo que no lo sé, Ori- no, no me convencía. Me crucé de brazos y lo miré acosadoramente. Levantó los brazos inocentemente, pero tenía una sonrisa traviesa en los labios.
-¿Por qué no me lo quieres decir?
-No puedo- se mordió el labio y esa sexy imagen se quedó grabada en mi mente.
-Pues ya no eres mi amigo- Harry abrió la boca, incrédulo. Estaba a punto de reir hasta que recordé que me hacía la enfadada.
-No digas eso- hizo un tierno puchero-. Enfádate conmigo, pégame o lo que quieras, pero no dejes de ser mi amiga- me mordí el labio, sin saber muy bien qué decir sobre eso. Harry metió un mechón de pelo detrás de mi oreja. Oímos a alguien carraspear enfrente de nosotros, que hizo sobresaltarnos. Teníamos a la profesora delante de nosotros, con muy mala cara (aunque se le notaba una pizca de diversión en los ojos) y los brazos cruzados.
-¿Habéis dejado de flirtear entre vosotros?- preguntó. Todos los presentes en la clase estallaron en carcajadas, incluso Harold. Lo fulminé con la mirada, con las mejillas sonrojadas a más no poder y dejó de reir. La profesora volvió al frente de la clase con una sonrisa divertida y le pegué un puñetazo en el brazo a Harry, quien se sobó la zona donde le había pegado después de sacarme la lengua.

*Annie Stonem*

Cogí a Louis y a Zayn, a cada uno del brazo, y los arrastré hasta clase de música, ya que llegábamos un poco tarde. Abrí la puerta y asomé mi cabeza; por suerte la clase todavía no había empezado. Di un largo suspiro, empujando a Zayn hasta nuestra mesa. Saludé a Oriana con la mano, intentando ignorar el hecho de que Liam me estaba evitando la mirada. Siempre volvíamos a lo mismo. Cuando nuestra 'relación' parecía ir bien, dábamos un paso atrás. Era una amistad de ida y vuelta que ya empezaba a marearme.
-¿Estás bien, Ann?- Zayn apretó suavemente mi antebrazo, mirándome preocupado. Asentí con la cabeza, con una mueca en los labios.
-Eso creo- suspiré. Zay pasó un brazo por mis hombros, dándome un abrazo.
-Todo se arreglará- sonrió, besando mi frente.
La clase pasó lentamente, cada minuto se me hacía eterno. No podía esperar a que el timbre sonara y por fin poder ser libre. Miré un punto indefinido del techo durante lo que me parecieron veinte minutos hasta que, finalmente, sonó mi salvación y me levanté perezosamente de mi asiento. Zayn me acompañó a mi taquilla a dejar los libros y a coger el skate, y después lo acompañé a él a la suya. Nos habíamos entretenido un poco hablando de cosas sin sentido, así que cuando salimos a la calle, la mayoría de estudiantes ya se habían ido. Nuestros amigos seguían allí, por suerte. Zay pasó un brazo por mis hombros, haciendo camino hacia donde ellos estaban, hasta que una mano agarró mi muñeca, deteniéndome. Me giré un poco molesta, pero juraría que mi cara fue todo un poema cuando vi la cara de quien me había agarrado de la muñeca, y todavía lo hacía.
-Hola Annie- saludó, sonriendo de lado. Zayn lo miró dudoso, a la vez que preocupado por la cara que había puesto.
-Chris- murmuré sorprendida. ¿Qué demonios hacía él en mi instituto? Cuando me quise dar cuenta todos mis amigos nos estaban observando, poniéndome más nerviosa que antes. Aunque al saber que todos nos miraban me aseguraba de que Chris no intentaría hacerme algo malo. Zayn quitó el brazo que tenía sobre mis hombros, y mirándolo de reojo vi como apretaba los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos.
-Necesito hablar contigo- sonrió tiernamente, dejándome más confundida que nunca. Sabía que detrás de esa sonrisa inocente se escondía mi peor pesadilla, pero me recordaba a ese tiempo en el cual estuve enamorada de él, y solamente asentí con la cabeza. Bajó el agarré en mi muñeca hasta entrelazar nuestras manos y nos apartó de mis amigos. Giré un poco la cabeza. Zayn tenía la intención de venir también con nosotros, pero sabía que eso no sería buena idea, así que con los labios le dije que no pasaba nada. Y se quedó junto a Oriana. Cuando Chris se detuvo debajo de un árbol, me enfrenté a su mirada.
-¿De qué quieres hablar, Chris?- hablé con cautela, no quería provocar su mal genio. Rió, y con su mano todavía entrelazada con la mía me acercó más a él hasta hacer chocar mi pecho con el suyo. Levanté mi cabeza sorprendida y me topé con su mirada.
-De nosotros- me guiñó un ojo, pasando su mano libre por mi cintura.
-¿De q-qué nosotros?- tartamudeé. Se supone que lo habías superado Annie. Bajó un poco más su cabeza, su aliento chocando contra mis mejillas.
-Del que podría haber- se mordió el labio, acercándose más a mí. Si es que eso era posible.
-¿De qué hablas?- abrí los ojos, asustada. Realmente me asustaba como se estaba comportando Chris. Pero en el fondo, sin querer reconocerlo, me gustaba este momento.
-De lo obvio- chocó su frente con la mía; sentía su aliento más cerca-. De que me gustas mucho Annie- mis ojos se abrieron más que antes, incluso juraría que mis mejillas parecían tomates ahora mismo. Y, sin darme cuenta, dije lo que en estos momentos menos sentía.
-También me gustas, Chris- le sonreí. Me regaló una amplia sonrisa y con un toque dulce, besó mis labios.

***


-Entonces, ¿Estáis saliendo?- preguntó un Zayn confuso, y por suerte, más tranquilo. Después de contarle todo lo que Chris y yo habíamos estado hablando, se puso de mala leche y se pasó diez minutos descargando su rabia con lo primero que encontró. Nadie salió herido, afortunadamente.
-No lo sé Zay- suspiré. Todo esto me tenía muy confusa. Ahora mismo solo quería echarme en la cama y escuchar a mi querido pelirrojo hasta quedarme dormida. Y no despertar nunca más-. Ya te conté toda la historia y ya sabes que antes estaba enamorada de Chris.
-Pero si has dicho que cuando has confesado que también te gustaba te ha salido así porque sí- movió las manos mientras hablaba, intentándose explicar.
-No sé ni por qué lo he dicho, la verdad- suspiré otra vez, frustrada-. No quiero reconocerlo, pero supongo que ha sido por miedo- me encogí de hombros. Zayn se mordió el labio, sin saber muy bien qué decir, y finalmente pasó un brazo por mis hombros.
-Seáis lo que seáis ahora, yo siempre estaré a tu lado, ¿Vale?- envolví su cintura con mi brazo mientras él besaba mi mejilla.
-Gracias Zaynie- contesté riendo animadamente. Chasqueó la lengua molesto.
-No me llames así, parece nombre de chica.
-Es que tienes una pequeña princesa en tu interior- aclaré. Se separó de nuestro medio abrazo dejando de caminar. Giré sobre mis talones, quedando enfrente de él.
-Pues tú eres una pequeña ranita en tu interior- se cruzó de brazos.
-Aw me estás diciendo que soy mona- pellizqué su mejilla, riendo, y él se apartó escondiendo una sonrisilla.
-Quise decir un bollito, eres un bollito- intentó rectificarse.
-Tierno y rico- me reí a carcajadas. Zayn gruñó y siguió andando conmigo detrás, siguiéndole y riéndome como una loca.

*Harry Styles*

Cuando llegué a clase de lengua, la primera clase de la mañana del martes, el único que ya estaba allí era Niall. Me pareció raro ya que siempre que pasaba por la puerta veía a Annie sentada a su lado, pero esta vez ella no estaba. Me senté en la mesa delante de Niall, como siempre hacía, y me giré para hablar con el rubio.
-¿Y la ranita?- pregunté causando una risita en Niall. Seguidamente, se encogió de hombros, haciéndome saber que él tampoco tenía ni idea de dónde estaba. Esperamos hasta que Annie llegara, y para matar el tiempo obligué a Nialler a contarme su cita con Lucy. Cuando el timbre sonó dando paso al inicio de la clase, por fin la cabellera de nuestra amiga skater se hizo presente. Se sentó al lado del duende y al darse cuenta de que el profesor no estaba, resopló. Oh, ya entendía-. ¿Creías que aunque estuviese aquí el profesor te librarías de hablar con nosotros?- levanté una ceja, divertido al ver sus mejillas sonrojadas.
-¿Quién era el chico?- se lanzó a preguntar Niall, viendo por donde iba la cosa. Ann rodó los ojos y con pesadez se dispuso a contestar.
-Se llama Chris- aclaró-, y bueno, en realidad ayer me confesó que le gustaba- se mordió el labio y bajó la mirada.
-Y tú contestaste...- empecé a decir para que ella completara la frase.
-Que también me gustaba.
Miré a Niall, que a la vez también me estaba mirando. Sería mejor que Liam no se enterase de eso. Y como si lo hubiese dicho en voz alta, Nialler asintió con la cabeza. No me podía imaginar la reacción de Liam al saber que la chica de la que se había enamorado le gustaba otro chico. Aunque supongo que se parecería mucho a la que tuve yo al enterarme de la relación de Ori y Edward. Ugh.



Antes que nada, feliz verano a todas (: y sí, he subido capítulo. Finalmente he decidido no dejarla. Realmente me subistéis el ánimo con los comentarios en el capítulo anterior. Muchísimas gracias por todo, de verdad. Os quiero x