sábado, 3 de mayo de 2014

Chapter twenty two.



*Annie Stonem*

¿Por qué tuve que aceptar irme de clase con Zayn y escaparnos a quién sabe dónde? No podía parar de preguntarme la misma pregunta una y otra vez mientras corríamos sigilosamente entre pasillos vacios. Zay era demasiado rápido, ya no podía aguantar su ritmo; pero el miedo de ser pillada me daba un pequeño empujón para seguir corriendo como alma que lleva el diablo. Al llegar a la entrada del colegio, Zayn se paró un momento, todavía cogiendo mi brazo, y miró de un lado al otro antes de echar a correr de nuevo y salir a fuera. Cuando llegamos a la mesa de piedra me tiré, literalmente, a la hierba. Estaba muerta de cansancio. Rodé sobre mi misma y en cuanto puse los ojos en los de Zayn, empezó a reirse como el loco chico que era. Sonreí, era muy tierno verlo reir de esa forma.
-Estoy muerta Zay, no puedo más- refunfuñé, sin dejar la sonrisa. No podía parecer enfadada con él.
-Lo siento, creí que venía alguien- se tumbó a mi lado, observando las nubes.
-¿Y al final venía alguien o qué?- pregunté enarcando la ceja.
-Me temo que no- volvió a carcajearse. Le pegué un puñetazo en el hombro pero eso solo incrementó su risa. Acabé riendo con él-. Oops, acaba de vibrarme el móvil- anunció, sacándolo de su bolsillo. Revisó lo que fuese que había en la pantalla y levantó medio cuerpo de golpe, quedando sentado. Imité su acto, riendo por la cara de emoción que llevaba.
-¿Qué ocurre?- empujé su hombro con el dedo, curiosa. Me puso la pantalla de su móvil delante de la cara, pero tan cerca que tuve que alejar su mano para dejarme ver qué era lo que me estaba enseñando. Abrí la boca a más no poder, miré a Zayn todavía con esa expresión, y sin previo aviso nos pusimos a gritar como un par de crias. Momento fangirl, lo siento-. Eres un maldito suertudo- chillé abrazándolo. Me abrazó de vuelta fuertemente.
-Llevo esperando este momento desde hace siglos- aseguró, dándole énfasi a la última palabra.
-Me alegro mucho por ti Zayn- le tiré de la oreja, sacándole la lengua. Y os preguntaréis, ¿Qué demonios ha pasado? Pues que al maldito suertudo de Zayn le acaban de seguir Little Mix en Twitter. Zay y yo nos declaramos grandes fans de ellas.
-Ahora tengo una duda, ¿Y si la que me ha dado el follow ha sido Perrie?- empezó a morderse las uñas-. Mi futura esposa me acaba de seguir, no puedo asimilarlo- se tumbó de nueva en la hierba, con los ojos bien abiertos.
-¿Pero y si ha sido Jade, o Jesy o- me interrumpió, incorporándose de nuevo.
-¡Shh, calla, no digas nada! Déjame soñar- rió divertido. Rodé los ojos mientras sonreía.
-Así que tu preferida es Perrie, ¿Eh?
-¿Obvio?- preguntó riendo-. Será mi futura esposa. Nos casaremos en alguna isla tropical, le dejaré decidir a ella, y tendremos tres hijos, dos chicos y una chica. Viviremos en una casa gigante y tú serás nuestra vecina. Una vieja solterona con siete gatos- le pegué un puñetazo, aún así riendo por su historia-. Era broma Annie, tú vivirás con tu marido; quién quiera que tú quieras que sea- sonrió.
-No me decido- confesé-. Estoy entre mi ángel pelirrojo o mi aussie preferido- Zayn me miró confundido, haciéndome reir-. Ed Sheeran o Ashton Irwin, tonto. Lo que pasa es que Ed siempre me ha encantado y llevo enamorada de él desde siempre pero la diferencia de edad es demasiada y Ashton también me gusta y tampoco es tanta edad de diferencia pero no es que me encante tanto como Ed- suspiré.
-Problemas en el planeta fangirl- canturreó mi mejor amigo, para después empezar a reir.
-Oh claro, como tú ya tienes toda tu vida con Perrie planeada- rodé los ojos, riendo internamente por nuestra conversación-. Pero, ¿Y si ella no se quiere casar en una isla tropical? ¿Y si en vez de dos chicos y una chica, tenéis dos chicas y un chico? ¿O todo chicos? ¿O todo chicas? ¿Y si yo no quiero ser tu vecina?- Zayn me interrumpió tapándome la boca con la mano.
-¡Basta ya! ¡Estás arruinando mi futuro!- chilló.
-Pero si todavía falta mucho- carcajeé.
-Pues déjame soñar- me sacó la lengua.
Me tumbé de nuevo en la hierba, riendo a más no poder.

*Niall Horan*

El profesor terminó de repartirnos los ejercicios y se excusó un momento, saliendo de clase al segundo después. Miré frustrado la hoja delante de mis ojos. Me giré a mirar a Ori, quien ya había empezado a escribir números.
-No entiendo ni un pimiento- le dije con el ceño fruncido. Levantó la cabeza y sonrió dulcemente cuando hice un puchero con los labios. Las chicas nunca se resisten a este sexy irlandés.
-Si prestases más atención en clase- rió. Señaló el primer ejercicio con su lápiz-. Esto lo repasamos la semana pasada Niall, y encima lo estudiamos hace dos años.
-Ori, cariño, el problema no viene de este año; no presté atención en mates nunca- palmeé su hombro, mis labios hechos una linea mientras asentía con la cabeza. Era un desastre en mates. Negó con la cabeza, riendo de nuevo.
-Muy mal rubito, muy mal- tocó la punta de mi nariz con su dedo índice y yo puse los ojos bizcos intentando ver la punta de ésta.
-A tí se te dan más o menos bien, ¿Verdad?- pregunté esperanzado.
-Sí, más o menos- sonrió divertida.
-¿Me darías clases?- supliqué juntando las manos delante de mi cara.
-Solo si prometes prestar más atención en clase- ladeó la cabeza, sonriendo de lado. Asentí repetidas veces con la cabeza.
-Está bien, lo prometo- finalmente dije, más feliz que una perdiz.
-Oh, y si prometes también pedirle una cita a Lucy Scott- mis mejillas se tiñeron de rojo. Aprobar la materia lo vale Niall, recuérdalo.
-Ugh está bien, pero solo porque quiero aprobar mates- rodé los ojos. Muy en el fondo de verdad quería esa cita con Lucy.
-Sí sí, lo que tú digas rubito- sonrió pícaramente y volvió a su hoja de ejercicios. Observé la mía durante lo que parecieron dos años, aunque solo pasaron cinco minutos, pero ya me había rendido. No tenía idea de nada.
-Oye Ori- llamé su atención y enseguida se giró a mirarme-. ¿Cómo se lo debo pedir?- murmuré tímidamente. No solía hablar de chicas que me gustaban muy a menudo. Me pellizcó la mejilla riendo suavemente y solo le dejé hacer porque quería su ayuda.
-Solo sé tú mismo y deja las cosas fluir- oh sí, un consejo genial. ¿Pero qué demonios digo?
-¿Sabes que eso no me ayuda en nada, verdad?
-Lo suponía- rió. Vamos bien, vamos bien-. ¿Te parece si te acompaño luego y se lo pides?- solo con pensar en eso empezaron a sudarme las manos. Miré a mi amiga asustado, y ella me abrazó de lado-. No se va a acabar el mundo Nialler, no me mires así- carcajeó.
-Pero seguro me dice que no- Oriana me miró como si acabase de decir que las naranjas son azules y negó con la cabeza.
-¡Cómo puedes decir eso!- casi gritó, incrédula-. Eres un chico adorable, dulce y muy guapo y sé de un par de chicas que estás loquitas por tí así que no digas nunca más en tu vida eso- besé su mejilla sonoramente. Sus palabras me habían hecho sentir un poco mejor y más confiado para pedirle la cita a Lucy.

*Zayn Malik*

Esperé a Annie junto a nuestras taquillas y después de unos cinco minutos apareció dando saltitos hasta llegar a mi lado. Besó mi mejilla, haciéndome sonreir. Guardó su libro de física dentro de su taquilla y de allí sacó también su skate.
-¿Vienes a casa?- sonrió ápliamente. Asentí con la cabeza, sacando de mientras el móvil del bolsillo de mi pantalón.
-Sip, pero primero llamaré a mi hermana para fardar de mi follow- Ann rió a carcajadas junto a mí. Que conste que quiero mucho a mi hermana, eh.
-Pon el altavoz cuando la llames- comentó Annie a risitas. Volví a asentir con la cabeza, divertido.
-Lo haré, lo haré- aseguré. Pasé un brazo por sus hombros justo cuando cruzamos la puerta de salida. Lo primero que encontramos al salir fue a Harry, Louis y Liam muy concentrados mirando fijamente a Niall y a Ori charlando con una chica pelirroja de la que no recordaba el nombre. Oriana no paraba de reirse disimuladamente, mientras Niall y la chica estaban más rojos que un tomate. Era tan adorable ver al irlandés colorado, que daban ganas de estrecharle las mejillas durante horas y no soltarlas nunca. Nos juntamos con los chicos que miraban la escena, aunque no se dieron cuenta de nuestra presencia hasta que carraspeé.
-Hola raritos- saludó Lou alegremente, dejando de mirarlos. Lo miré indignado por haberme llamado rarito. Rodó los ojos, sonriendo-. ¡Adivina lo que tengo Ann!
-¿Una chocolatina?- preguntó emocionada. Louis gritó 'BINGO' a todo pulmón, causando que todos los estudiantes que todavía estaban fuera del colegio charlando o lo que fuese, se girasen a mirarnos. Annie se encogió, avergonzada.
-Oops, perdón; ¿He gritado muy fuerte?- no pudimos evitar reirnos por la tonta pregunta del zanahorio. Seguro que hasta lo habían oído en China.
-No Lou, tranquilo; ha sido más como un susurro- Harry palmeó su hombro, irónico. Louis se cruzó de brazos.
-Sarcasmo el mínimo Harold.
-Ay, no te enfades Boo Bear- abrazó a Louis y éste no tardo mucho en devolverle el abrazo. Mientras los dos se abrazaban, Niall y Ori se reunieron con nosotros.
-¡Adivinad qué!- comentó Oriana emocionada. Niall resopló fastidiado, pero con las mejillas todavía rojas y una sonrisilla en los labios-. Niall tendrá una cita- movió las cejas de arriba a abajo varias veces.
-¿Con la chica pelirroja con la que hablábais?- pregunté. Ori asintió con la cabeza.
-Sí, se llama Lucy- pasó un brazo por los hombros de Nialler-. Estoy muy orgullosa de tí, duende.
-Gracias, supongo- rió divertido. Tenía todavía ese adorable sonrojo en las mejillas. Ann agarró la manga de mi chaqueta y tiró de ella, así que me giré a mirarla con una sonrisilla.
-Tengo hambre- se sobó la tripa-. Vamos a casa- suplicó enroscando su brazo al mío. Acepté riendo. Antes de marchar, Lou le dio la chocolatina a Annie. Nos despedimos de todos y nos fuimos rumbo a casa de mi bollito. A medio camino, decidí llamar a mi hermana, que ya seguro había llegado a casa.
-¿Sí, Zayn?- preguntó Waliyha al descolgar el teléfono. Puse el altavoz para que Annie también pudiese escuchar.
-Hola enana, adivina qué- canturreé divertido. La escuché reir.
-No sé, dime- instó.
-Adivina qué grupo de cuatro chicas de las que somos muy fans me han seguido hoy en Twitter- mi hermana jadeó, incrédula.
-¡Eres un maldito suertudo Zayn!- chilló-. ¡No me lo puedo creer!
-Ann dijo lo mismo- reí, recordando que ella también había dicho que era un maldito suertudo esta mañana-. Por cierto, llegaré más tarde así que dile a mamá que no vendré a comer.
-Ahora se lo digo- afirmó-. ¿Estás con Annie?
-Hola Waliyha- saludó Ann dulcemente.
-¡Hola Annie! A ver cuando te pasas por casa algún día de estos; te echamos de menos- ya me podía imaginar la carita que estaba poniendo mi hermana en estos momentos.
-Aw claro que me pasaré- aseguró sonriendo.
-¡Genial!- festejó felizmente-. ¿Te quedas a comer a su casa, verdad Zaynie?
-Sip; y no vulevas a llamarme Zaynie- me quejé.
-Está bien, está bien- carcajeó-. Te quiero idiota.
-Y yo a tí, tonta- sonreí, colgando segundos después. Llegamos a casa de Annie y mientras ella abría la puerta, se nos acercó alguien por detrás.
-¡BOO!- Ann y yo nos giramos chillando del susto, y Garrison se partía el culo de la risa seguramente más por el hecho de que yo había gritado como una niña.
-¡Estúpido!- gritó Annie riendo. Se acercó a él y le dio un golpe en el hombro.
-Lo siento chicos, no me he podido resistir- carcajeó fuertemente. Ann rodó los ojos, cruzada de brazos-. Está bien, ya paro- dijo riendo flojamente-. Mamá me ha mandado a decirte que te invita a comer el domingo ya que es su cumpleaños- anunció-. Oh, y Niall también vendrá así que supongo que no te aburrirás tanto- se encogió de hombros, haciendo una graciosa mueca con los labios.
-Aw bobo, tampoco me aburro tanto contigo- Ann le pellizcó una mejilla y Garrison se quejó con un gruñido.
-Lo que tú digas Stonem- pellizcó su nariz y se marchó a su casa con las manos en los bolsillos. Annie se acercó a mi oído.
-En realidad sí que me aburro- habló un poco fuerte.
-¡Te he oído!- gritó Garrison sin girarse.
-¡Ésa era la idea!- gritó Ann de vuelta, riendo-. Me muero de hambre, ¿Te apetece una pizza para comer?- se dirigió a mí mientras entrábamos por la puerta. Suspiró al darse cuenta del silencio en el que siempre estaba su casa. Pasé un brazo por su hombro y besé su mejilla, haciéndola reir. No me gustaba que Annie viviese sola, pero ésa había sido su elección y aunque ya lo hablamos una vez, no pensaba cambiar de idea.
-Una pizza será genial- sonreí. Ann dio una palmadita de alegria.
-¡Estupendo!- exclamó felizmente-. Si no te importa voy a quitarme el j- se interrumpió a sí misma, tontamente-. Oh mierda, el jersey de Liam- se sonrojó-; no se lo he devuelto.
-No creo que le vaya ha importar mucho- reí-. Ya se lo devolverás otro día Ann, no te preocupes por eso.
-¿Seguro?- se mordió el labio mirando el jersey que todavía tenía puesto. Rodó los ojos y se lo sacó mientras subía las escaleras. Pocos minutos después bajó con una coleta en el pelo y las mangas de su camiseta subidas hasta los codos-. Listo, solo tenemos que meter la pizza en el horno y a comer se ha dicho- sacó una pizza congelada para los dos, y mientras ella lo preparaba todo y la metía en el horno, yo puse la mesa. Al acabar me senté a ver un poco de televisión hasta que Annie me llamó para comer.
-¿Se te ha quemado un poco, no?- comenté divertido nada más ver la pizza medio chamuscada que había en la mesa. Annie asintió, carcajeándose fuertemente.
-No es la primera vez que me pasa. Pero te juro que está igual de rica- aseguró, todavía riendo.
-Eso lo decidirá mi estómago, querida Ann- corté la pizza en cuatro porciones y llevé una a mi boca. Bueno, sí que estaba buena. No deliciosa, pero comestible. Cuando nos acabamos la pizza, ayudé a Annie a lavar los platos, vasos y cubiertos que habíamos utilizado y nos sentamos en el sofá con un helado grande de chocolate y dos cucharas viendo una película que echaban por la televisión. A media película me cansé de lo aburrida que era, así que decidí sacar el tema que hacía rato quería hablar con Annie-. Oye Ann- zarandeé su brazo, haciendo que casi un pedazo de helado que había en su cuchara cayese al suelo.
-Zayn- refunfuñó y riendo le dije que lo sentía-. Bah, déjalo. ¿Qué querías?
-¿Me explicarías qué pasó en el South London High?- Annie dejó el helado en la mesa que había delante de nosotros. Soltó un suspiro tembloroso.
-Está bien, pero prométeme una cosa- se mordió el labio, jugando con sus manos inquietas.
-Lo que sea.
-No harás nada.
-¿Qué?- pregunté confundido.
-Cuando te lo explique lo entederás, pero prométemelo, por favor.
-Lo prometo- asentí con la cabeza, pero crucé los dedos detrás de mi espalda, por si acaso.



Hola! Esta vez no he tardado mucho en subir, eh? Bueno, supongo que estar en mi pueblo sin wifi y nada más que hacer ayuda a que escriba más so yep. Todavía estoy por ahí y volveré mañana a Barcelona pero estoy en un bar donde hay wifi así que aquí tenéis el capítulo, que quizás es un poco corto pero lo tenía que dejar así, sorry. Espero que os guste. Os quiero! x

viernes, 25 de abril de 2014

Chapter twenty one.


*Oriana Núñez*

Nos alejamos un poco de los chicos porque conociéndolos, sabía que eran unos cotillas. Sobretodo Nialler y Lou. Al final acabamos sentadas en las gradas que daban vista al campo de futbol. Subimos hasta arriba del todo y nos sentamos. Annie levantó una ceja, claramente curiosa por haberla sacado de ahí.
-Adivina qué- sonreí, para después morderme el labio. Ann negó.
-No sé- rió-. Cuéntamelo de una vez- inquirió, protestando.
-Harry me ha pedido disculpas y volvemos a ser amigos; bueno, aunque nunca dejamos de serlo pero en fin, que nos volvemos a hablar- me mordí el labio de nuevo.
-Aww que monos- me abrazó por los hombros. Le correspondí al abrazo, riendo-. Oye Ori, una pregunta- dijo cuando nos separamos. Asentí con la cabeza para que continuase hablando-. ¿Todavía te gusta Harry?- preguntó casi en un susurro.
-¿Todavía?- estaba confundida. Primero Gemma, y ahora Annie.
-Bueno, supongo que fue intuición femenina pero cuando os conocí simplemente lo noté- se encogió de hombros.
-¿Juras que no le dirás a nadie?- fue a decir algo, pero la interrumpí-. Ni a Zayn, Ann- rió divertida.
-Está bien, lo juro, ni a Zayn ni a nadie- sonrió.
-Sí, creo que todavía me gusta un poco- agaché la cabeza-. Me siento mal por Edward, porque lo quiero, pero no puedo sacar a Harry de mi mente. Estoy un poco confundida, nada más.
Ann pasó un brazo por mi espalda y pegó su mejilla a mi hombro.
-Ori, no te sientas mal- apoyé mi cabeza en la suya-. No se puede elegir a quién querer o a quién no. Eso solo lo elige el corazón, quieras tú o no.
-¿Y cómo es que lo sabes tú tan bién?- pregunté curiosa. Ann suspiró antes de contestarme.
-Me enamoré de un chico que aunque me tratase de lo peor, yo seguía enamorada de él.
-¿Sigues enamorada de él o- me interrumpió.
-No, no; conseguí superarle- noté que quería añadir algo más, pero solo se calló.
-Oye, todavía no me has dicho qué haces con el jersey de Liam pillina- canturreé para cambiar de tema. Levantó la cabeza de mi hombro, sonrojada.
-Me lo prestó porque tenía frío- sonrió de lado, nerviosa.
-Te gusta Liam- sonreí divertida. Era tan adorable cuando se sonrojaba.
-Quizás un poco- murmuró avergonzada.
-Aw que mona- pellizqué su sonrojada mejilla-. ¿Te digo un secreto?
-Si quieres- se encogió de hombros.
-Yo creo que a Liam también le gustas- nada más decirlo, Annie empezó a reirse a carcajadas. Sin entender por qué reía, me reí con ella; solo porque su risa me causaba gracia.
-Anda ya, no digas tonterías- comentó, secándose una lágrima que caía de su ojo a causa de la risa-. Eso es casi impossible- me sorprendí de lo que dijo.
-Nada es impossible- le sonreí, para darle algo de esperanzas. Pero ella solo rodó los ojos. Nos levantamos y nos fuimos de vuelta con los chicos.

*Harry Styles*

Las chicas por fin volvieron con nosotros después de estar un buen rato seguramente hablando de compras. Bleh, chicas. No entiendo qué le ven a ir de compras, es muy aburrido. Lo único que hacen es caminar de arriba a abajo por el centro comercial y refunfuñar cuando ven algo que les gusta pero es muy caro. Bueno vale, eso lo sé por mi hermana. Me obligaba a acompañarla. Ya veis qué mala hermana tengo, pff.
-¿Qué hay, chicos?- sonrió Ori sentándose a mi lado.
-Nada, aquí aburridos- suspiró Zayn.
-Vosotras sois las que dais vida a este grupo- dramatizó Louis, haciéndonos reir.
-Sois unos mentirosos, en realidad os lo pasáis mejor conmigo- dije, cruzándome de brazos.
-Sigue soñando ricitos- rió Oriana, revolviéndome el pelo. Mira que odiaba cuando me lo hacían, pero con ella no me importaba.
-Sí, soñará cont- interrumpí al estúpido de mi 'mejor amigo' tapándole la boca con la mano. ¿Pero será tonto?
-Hey Ori- escuché una voz detrás de mí. Cuando me giré el cara de bacalao me había quitado el sitio y ya estaba con un brazo alrededor de la cintura de su novia. Al mismo tiempo que yo resoplé, Liam también lo hizo. Vaya par de celosos que somos. Sam, el amigo de Annie también estaba ahí. Me quise reir de la cara roja de Liam y sus labios fruncidos, porque era una cara muy graciosa, pero la verdad es que la mía no estaba mucho mejor. Y lo sabía por las disimuladas carcajadas de Niall y Louis. Y luego se hacían llamar mis amigos, tss.

*Annie Stonem*

-Creo que a Zayn no le caigo muy bien- me susurró Sam en el oído, riendo. Me giré a ver qué hacía mi amigo y estaba asesinando a Sam con la mirada, pero cuando se dio cuenta de que lo miraba, me sonrió tiernamente.
-Solo está celoso- le conté a Sam, riendo yo también. Zayn celoso era muy gracioso.
-¿Y por qué está celoso?- sonrió confundido. Palmeé su espalda, divertida.
-Yo me hago la misma pregunta, la verdad- me encogí de hombros. Me iba a contestar pero un mensaje que había llegado a su móvil lo interrumpió. Sonrió bobamente mientras contestaba fuese a quien fuese y devolvió el teléfono al bolsillo de su pantalón-. ¿Quién era?- me entró curiosidad, nada más.
-Mi novia- contestó orgulloso, sonriendo.
-Aw, ¿Cómo se llama?- pregunté enternecida. Era la primera vez que veía a un chico hablar de su novia con tanto orgullo, lo juro.
-Arabella- me sonaba mucho ese nombre.
-¿Cuánto tiempo lleváis juntos?
-Casi un año, nuestro aniversario es dentro de unas tres semanas- sonrió entre nervioso y emocionado. Este chico era una dulzura-. ¿Quieres conocerla? Esta tarde pasaré a buscarla a su instituto.
-¿Qué instituto?- por favor que no diga el que me temo que es, por favor que no diga el que me temo que es. Crucé los dedos mentalmente.
-Al South London High- mierda-. ¿Pasa algo? Estás un poco pálida- tocó mi mejilla con preocupación.
-Y-yo no puedo ir, lo siento Sam- me mordí el labio fuertemente.
-Oh bueno, está bien- sonrió de lado, un poco desilusionado.
-Lo siento, en serio. Mh, ¿Vendrá ella algún día al nuestro?- pregunté. Quería conocerla, sí; pero no quería ir allí.
-Sí, supongo- contestó un poco más animado. Seguramente pensó que no quería conocerla. La tripa de Niall empezó a rugir en el pequeño momento de silencio que hubo, y entre risas decidimos ir tirando hacía la cafetería. Zayn me cogió el brazo mientras caminábamos y nos separamos un poco de ellos.
-¿Qué ocurre? ¿Necesitas que te acompañe al baño?- carcajeé. Negó divertido con la cabeza.
-¿Por qué no puedes ir al South London High?- preguntó un poco preocupado. Seguro él también había notado mi cara pálida.
-Pero espera, ¿Estabas escuchando?- pregunté de vuelta, a punto de reir de nuevo. Se encogió de hombros, como restándole importancia.
-Lo siento, solo me quería asegurar de que... Bueno, de que no intentaba lo que no debe.
-Pero si tiene novia, tú mismo lo has escuchado- comenté. A mi querido Zay se le iba la olla.
-No me refería a eso- hizo pucherito. Entonces ya lo entendí.
-Zay, tú siempre serás mi mejor amigo- reí tiernamente, pasando un brazo por su cintura-. Incluso cuando estemos arrugaditos y no podamos ni andar lo seguirás siendo- sonrió dulcemente, besando mi cabeza.
-Te quiero bollito- me achuchó contra su pecho. Murmuré un 'yo también' pero casi ni se escuchó. Tenía la cara aplastada-. Ahora sí, dime por qué no puedes ir allí- me soltó.
-Pues porque ese es mi antiguo instituto y por algo me fui de allí- bajé la voz.
-¿Por qué?- no se lo podía decir, todavía no.
-Zayn, te lo contaré, te lo prometo, pero ahora no- supliqué. Me sonrió y besó de nuevo mi cabeza.
-No te voy a presionar bollito, ya lo sabes- asentí-. Solo estoy preocupado. Nada más mencionar el South London High te pusiste pálida- suspiré.
-Ven esta tarde a casa- le murmuré y fui a coger algo de comida. Ya habíamos llegado a la cafetería.

*Zayn Malik*

Al llegar a literatura nos llamó la atención lo que estaba puesto en la pizarra. Annie se acercó a mirar mientras yo me sentaba en mi sitio y dejaba sus cosas en el suyo. Volvió y se sentó a mi lado.
-¿Y bien?- pregunté-. ¿Qué era eso?
-La profesora está mala pero nos ha mandado leernos un libro y el jueves de la semana que viene tenemos examen lectura.
-Santa mierda, por una vez que no viene, va y nos hace leernos un libro y nos pone un examen- negué con la cabeza, con el ceño fruncido.
-No hay nada de malo- sonrió Ann-. A mi me gusta leer.
-¿En serio?
-Sí, ¿A tí no?
-Sí, también me gusta, pero no me gustan los libros que nos hacen leer aquí- rodé los ojos.
-Bueno allí no ponía qué libro nos teníamos que leer así que me figuro que podemos triar el que queramos y el examen supongo que será genérico.
-Vamos a hacer una pausa- dije riendo-. ¿Desde cuando hablamos de exámenes como dos empollones?
-Desde hoy- carcajeó-. Ha venido una bruja y nos ha transformado en empollones.
-Oh, sí, claro; eso tiene más sentido- comenté irónico, rodando los ojos de nuevo. Rió, chocando su hombro con el mío-. ¿Y qué vamos ha hacer durante toooooooooda la clase?
-¿Adelantar deberes?- preguntó y eché la cabeza hacia atrás en una fuerte carcajada. Espero que no hablase en serio.
-¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta?- me miró horrorizada ante esa idea y no pude evitar echarme a reir de nuevo-. ¿Qué hay de malo? No nos pillarán, te lo prometo.
-¿Estás seguro Zay?- se mordió el labio, todavía un poco indecisa.
-Venga porfis- hice pucherito, porque sé que funcionaba. Rodó los ojos, sonriendo. Sí, había funcionado-. Nos iremos ahora, que nadie mira- asintió con la cabeza. Nos levantamos lentamente de nuestros asientos y disimuladamente y sin hacer ruido nos fuimos acercando a la puerta. Me asomé para ver si venía alguien y cuando confirmé que el pasillo estaba vacio, los dos salimos de allí. Pero cuando no habíamos caminado ni dos metros, escuché unas voces que venian de allí cerca, agarré el brazo de Annie y eché a correr.




Y bueno, aquí esta el capítulo. (( una caca de capítulo but anyway )). Espero que os guste y sé que subo un poco tarde pero veréis, para hoy en teoria tenía que entregar un trabajo de música del soul y de una peli que vimos y tal, y me pase estos días haciéndolo y ayer que también tenía que estudiar para un examen, no estudié para acabarlo; y llego hoy a clase y me dicen que es para el lunes like no. Me he indignado jajaja. Me voy a pasar todo lo que queda de tarde escribiendo el siguiente capítulo y si lo termino (( aunque no lo creo tho )) lo subiré mañana. Eso es todo, supongo. Os quiero xx

sábado, 15 de marzo de 2014

Chapter twenty.



*Annie Stonem*

Me encontré con Zayn caminó al aula de música, así que nos fuimos juntos y cogimos los asientos de siempre. Pocos minutos después, el duendecito rubio entró por la puerta como un rayo y se situó delante de nosotros. Estaba un poco despeinado, seguramente de haber corrido un largo rato. Se peinó un poco con las manos y volvió su atención a nosotros.
-Adivinad qué- sonrió misterioso.
-¿Qué ocurre Nialler?- rió Zayn, divertido por la cara del susodicho. Me miró por una fracción de segundo y juro que vi como movía las cejas de arriba a abajo. Este chico me da miedo.
-Liam me contó ayer que cortó con Bethany- abrí los ojos de la sorpresa-. Se ve que la muy, con perdón, zorra- Zayn ahogó una risita-, lo estaba engañando con un tipo llamado Nathan, creo. Bueno con alguien; y encima mayor que ella.
-Nunca me cayó bien- murmuró Zayn, negando con la cabeza. Supongo que se refería a Bethany. Y bueno, a mí tampoco me cayó bien. Vale sí, porque me quitó a Liam pero tambien porque... De acuerdo, solo por eso. Niall volvió a poner su vista en mí, y sonrió.
-¿Qué pasa?- reí fuertemente. Me toqué la cara por si tenía algo.
-Liam está solterito, ahora- se balanceó con los pies. Oh, ya veo por donde va la cosa. Maldito Niall, no se pierde ni un cotilleo.
-¿Y?- junté las manos sobre la mesa, levantando una ceja.
-Nada, nada, tú sabrás- me guiñó un ojo, para después echarse a reir junto a Zayn. Chocaron los puños y Niall se fue a sentar a su sitio de siempre. Cuando lo vi entretenido con un juego en el móvil, me giré a ver a Zayn, y de paso pegarle un buen puñetazo.
-¡Auch! ¿Qué pasa Ann?- se quejó, echándose a reir poco después.
-¿Se lo has dicho?- susurré, frunciendo el ceño.
-¿Decirle el qué?- susurró de vuelta. Me sonrojé.
-Que me gusta Liam- seguíamos susurrando. Zayn me pellizcó la mejilla sonrojada.
-Aw eres adorable bollito- me besó en la frente. Luego de unos minutos, Liam entró en clase y como siempre se sentó en la mesa de al lado. Zayn me dio un codazo y señaló a Liam con la cabeza. Me mordí el labio, teniendo una lucha interna entre si ir o no. Finalmente suspiré, me levanté y me planté en el asiento de Ori.
-Hola Liam- sonreí. Levantó su mirada. Estaba un poco soprendido por verme, pero sin embargo me devolvió la sonrisa.
-Hola Ann.
-Me he enterado de lo de Bethany- me mordí el labio. Ya estaba cogiendo la manía de Ori-, lo siento mucho.
-¿Niall, verdad?- asentí, riendo suavemente-. No pasa nada Annie- asentí. Se acercó un poco a mí, hasta llegar a mi oreja-. ¿Quieres que te diga un secreto?
-Vale- murmuré, nerviosa.
-Me gusta otra chica- murmuró, y luego se alejó con una sonrisa.

*Zayn Malik*

Mientras Ann y Liam hablaban, Oriana llegó y como vio su sitio ocupado, se sentó en el de Annie, haciendo un puchero. La abracé por los hombros, riendo. Seguían hablando muy entretenidos, riendo seguramente por las tonterías de Annie, MI mejor amiga. Pero bueno, con Liam no me pondría celoso. Hasta se ven corazones volando sobre sus cabezas.
-Lo que hace el amor- suspiró Ori. Llevábamos ya un rato observándolos hablar y vaya, que no se enteraban. Miré a mi amiga interesado.
-Cuéntame tus penas Belén- me asesinó con la mirada.
-Como vuelvas a llamarme por mi segundo nombre te juro que te corto el pelo- entrecerró los ojos, y asentí, aguantándome la risa.
-Lo siento Ori- me encogí de hombros. Rodó los ojos, medio sonriendo-. Ahora de verdad, ¿Ocurre algo? Noté ese suspiro un poco apagado.
-Solo estoy cansada- sonrió para tranquilizarme. Asentí, no muy convencido, pero no la presionaría. Cuando llegó el profesor, Annie y Ori por fin se cambiaron de sitio. Me pasé toda la clase molestando a Ann por su charla con Liam y por la tonta sonrisilla que llevaba en los labios. Podría jurar que Oriana hizo lo mismo con Liam. Cuando sonó el timbre, mi skater y yo nos fuimos juntos a nuestras taquillas, dejamos lo que habíamos utilizado en música y cogimos el libro de francés. Ahora teníamos clase de francés juntos.
-Dime por favor que has terminado los ejercicios- supliqué cuando nos sentamos en nuestro sitio de siempre. Ann sonrió, asintió con la cabeza y me los dejó copiar. ¿Alguna vez he dicho que adoro a mi mejor amiga? Acabé justo a tiempo, y por suerte el profesor no me pilló cuando entró por la puerta-. Gracias- susurré, devolviéndole los ejercicios. El maldito profesor pasó a revisar si los habíamos hecho, y por suerte que los tenía hechos, no añadió una falta a la larga lista de ellas que ya llevaba. No creo pasar este curso.

*Oriana Núñez*

Entré a clase de literatura segundos después de que sonase la campana, y me senté al final del aula, junto a la ventana. La profesora no estaba ahí, aunque ella siempre llegaba temprano. Después de unos minutos entró la directora, y nos anunció de que la profesora estaba enferma. Nos aclaró que no podíamos salir de clase, ya que supuestamente teníamos deberes por hacer. Suspiré, saqué el móvil y los auriculares y me puse a escuchar música, mirando distraídamente por la ventana. Después de unos minutos, sentí sentarse a alguien a mi lado. Giré un poco mi cabeza para ver quién era el que se había atrevido a sentarse junto a mí. El rizado de ojos verdes me sonrió tiernamente, dejando su libro y un bolígrafo sobre la mesa.
-Hola Oriana- habló, con un tono de voz bajo. Dejó a la vista el hoyuelo de su mejilla izquierda. Lo miré un poco desconfiada. Me parecía muy extraño que volviese a hablarme, ya que el señorito era muy orgulloso.
-Hola Harry- sonreí. Se rascó la nuca, nervioso.
-Así que... La profesora está mala, ¿Eh?- rió tímidamente. Pensé que eso fue adorable, pero rápidamente lo borré de mi mente.
-Eso ha dicho la directora- reí, sorprendida por verlo nervioso, sobretodo delante de una chica.
-Oh, sí, verdad- suspiró y se giró para mirar algo en su libro, pero al segundo se volvió para mirarme-. Oye Ori, yo, verás, mh- se pasó las manos por la cara-, quería pedirte disculpas- vaya, parece que hoy era el día de sorprender a Oriana.
-¿El qué?- ladeé la cabeza.
-Me porté mal contigo, y yo- se interrumpió a sí mismo, suspirando de nuevo-, lo siento mucho.
Sonreí tiernamente, porque esta vez también me pareció adorable, pero dejé que ese pensamiento quedase en mi mente.
-No te preocupes Hazza- rió cuando lo llamé así.
-Aún así me siento mal, solo quiero que aceptes mis disculpas y que volvamos a ser amigos- me miró con un poco de esperanza en los ojos. Me mordí el labio.
-¿Cuando dejamos de ser amigos?- pregunté, a lo que él sonrió como un niño al que le acaban de regalar lo que más quería por Navidad y me abrazó. Sí, me abrazó. Me sorprendí de su acto, pero a los pocos segundos ya estaba rodeando su espalda con mis brazos, y recostando mi cabeza en su pecho. Lo había extrañado, y ahora me daba cuenta de cuánto.

*Louis Tomlinson*

Cuando llegué a la clase de arte todavía era un poco pronto. Solo estábamos yo y dos chicas más de las cuales solo me sabía el nombre de una. Jessica, creo. Como sea, no me interesaba. Phoebe ocupaba mi corazón. Di un suspiro, atrayendo la mirada de las dos chicas. La chica de la cual no me sabía el nombre me guiñó un ojo, en un intento de ¿Flirteo? O algo por el estilo, ni idea. Su amiga la miró como si hubiese cometido un pecado y juntas se pusieron a cuchichear entre ellas, mirando en mi dirección cada quince segundos. Me estaban incomodando, y tenía miedo. ¿Dónde está Zayn, mi príncipe, cuando lo necesito? Oh, y me olvidaba de Annie, la pequeña y adorable ranita. Se oyeron una risotadas fuera y los tres presentes dentro del aula giramos la cabeza hacia la puerta. Zayn, con Annie en su espalda, entraron riendo a carcajadas sobre un chiste del que espero, no formaba parte. Ann me señaló, diciéndole algo a el moreno, y éste se dirigió a mí.
-Hola Boo Bear- saludó mi ranita, besándome en la mejilla después de bajar de la espalda de Zayn y sentarse a mi lado encima de la mesa. Zayn cogió una silla y se sentó delante de nosotros.
-Hola chicos, gracias por llegar- murmuré la última parte. Las dos chicas se habían callado, seguramente escuchando nuestra conversación. Dios, qué cotillas.
-¿Qué ocurre Lou?- susurró Zayn, divertido.
-Creo que esas dos chicas quieren mi... Bueno, ya sabéis- mi amigo se rió a carcajadas, mientras Annie me miraba confundida. Por favor dime que lo has entendido Ann.
-Yo no lo sé- sonrió inocente, y la risa de Zayn se incrementó. Señalé 'ahí abajo', haciendo sonrojar a Annie. Se tapó la cara con las manos, soltando una risita nerviosa.
-Mierda tio Lou, lo siento- Zayn quitó las manos de su cara y la abrazó, poniendo su cara en su regazo.
-Eres adorable, Stonem- pellizqué su mejilla. Los alumnos fueron llegando poco a poco y para cuando el timbre sonó, los tres ya estábamos sentados en nuestros sitios esperando al profesor, que entró segundos después.
-Buenos días- saludó alegre. Dejó su maletín en su escritorio, y su chaqueta sobre su silla-. Hoy quiero que hagáis un dibujo libre, lo primero que os venga a la mente. Todavía tengo que mirarme los dibujos que acabásteis la semana pasada- una chica levantó la mano, y el profesor la invitó a hablar.
-¿A qué te refieres con un dibujo libre?
-Podéis dibujar lo que queráis, lo primero que os venga a la mente o simplemente algo que refleje como sois, algo que os identifique.
Saqué mi lapiz y me quedé mirando la hoja en blanco que tenía delante durante varios minutos. Zayn ya había empezado a dibujar algo, pero aunque le insistía no me dejaba ver qué era. Ann estaba igual que yo. Poco después vi como empezaba a mover su lápiz sobre el papel, así que quizás ya tenía una idea. Pero yo seguía igual. Cuando solo quedaban veinte minutos para acabar la clase, me concentré para pensar en algo rápidamente. Vamos Lou, algo que te guste. ¡Bingo! Acerqué el lápiz al papel y en los veinte minutos que quedaban, dibujé, lo mejor que pude, una gran paloma. Estaba acabando de retocar mi dibujo, cuando el profesor nos pidió que dejáramos los lápices encima de la mesa, cogiésemos los dibujos e hiciéramos un círculo con las sillas. Y así hicimos. Fue pidiendo uno por uno que enseñáramos nuestros dibujos, que explicáramos más o menos qué eran o qué reflejaban.
-Louis, tu turno- me instó. Me levanté de la silla y enseñé mi dibujo. La mitad de la clase soltó una risilla-. Mh, interesante- sonrió el profesor, seguramente aguantándose la carcajada. Me senté otra vez-. ¿Zayn?- el moreno se levantó, mostrándonos su dibujo. Era un dibujo de Annie. Y vaya, Zayn dibujaba realmente bien.
-Wow Zay, es precioso- murmuró Ann, un poco avergonzada cuando todos se dieron cuenta que era ella la del dibujo.
-Tienes un buen trazo Zayn, me gusta mucho- el profesor comentó. Zayn sonrió orgulloso, y volvió a sentarse-. ¿Annie?- ella asintió-. ¿Puedes enseñarnos tu dibujo?
-Claro- murmuró. Se levantó, enseñándoselo a todos. Era un bonito y adorable pingüinito. Todas las chicas presentes soltaron un 'aw' y yo estaba a punto de hacerlo, pero luego recordé que los chicos no suelen decir eso, aunque el pingüino sea super adorable-. Mi animal favorito es el pingüino- se sonrojó.
-Es muy bonito Annie- le sonrió el profesor.
-Gracias- murmuró, volviéndose a sentar.

*Niall Horan*

Liam y yo esperamos a los otros en el pequeño jardín ya que ahora teníamos hora libre. Se había hecho una costumbre venir aquí a todas las horas libres que teníamos. Hacía un poco más de fresco de lo que imaginábamos, pero por suerte traíamos unas chaquetas con nosotros. Después de charlar un poco con Liam y molestarlo con Annie, riéndome a su costa, la susodicha junto a Zayn y Louis aparecieron a nuestro lado. Zayn y Lou, a propósito, se sentaron a mi lado. Así no le quedaba más remedio a Ann que sentarse al lado de Liam. Se sonrojó mientras ocupaba el hueco. Y juraría haber visto un pequeño sonrojo en las mejillas de Liam. Annie se llevó las manos a sus brazos, abrazándose a ella misma.
-Hace mucho frío, tendría que haber traído una chaqueta- se quejó, más para sí misma. Los tres miramos a Liam dándole instrucciones para que le dejase su jersey a Annie. Si es que de verdad, si no interferimos esto no funciona. Liam se sacó la chaqueta y luego el jersey, quedándose solo en una camiseta de manga corta, pero enseguida se puso la chaqueta de nuevo. Annie seguía refunfuñando, pero dejó de hacerlo cuando el castaño tocó su brazo, tímidamente. Zayn, Louis y yo mirábamos la escena sin perdernos ni un solo detalle. Liam le tendió su jersey a Ann, y esta sonrojada, lo aceptó-. No hacía falta- murmuró, cabizbaja.
-No ha sido nada- sonrió para tranquilizarla, cuando ella levantó la cabeza de nuevo. Ann se puso el jersey encima de su camiseta de manga larga y sonrió como boba. Corrijo: los dos sonreían como bobos.
-¡Hola chicos!- saludó un Harry alegre, llegando junto a Oriana. Wow, espera. ¿Pero estos no se hablaban? Quiero decir, ni soportaban estar juntos. Me parece a mí que aquí algo ha ocurrido. Ori corrió hasta Ann, la cogió del brazo y se la llevó, con la excusa de que tenía que hablar con ella. Enseguida atacamos a Harry a preguntas-. ¡Hey, chicos, más despacio!- todos reímos-. Le pedí perdón, y bueno, ella me perdonó- sonrió.
-¿Así de simple?- pregunté, sorprendido.
-No tonto, pero me da palo contar los detalles- y otra vez, reímos.
-¿Entonces le dirás ahora que eres tú el de las notas en su taquilla?- inquirió Liam, ladeando la cabeza. Harry negó con la cabeza antes de contestar.
-No, de momento no tiene por qué saber; además, ella sigue teniendo novio- rodó los ojos, claramente molesto. A lo lejos escuchamos un voz chillona. Los cinco giramos la cabeza para ver a Emi saludando a Harry con la mano. ¿Dónde se había metido ésta durante todo este tiempo? Harold rodó los ojos por segunda vez en el día y simplemente la ignoró. Ése es mi amigo.



hola chicas, ya estoy de vuelta con un nuevo capítulo. juro que me he esforzado en hacerlo un poco interesante y más largo, y espero que os guste, al menos un pocito?? nah, anyway, solo os quería decir que gracias por leerla (si es que alguien la lee, porque siento que he perdido lectoras, pero bueno sé que fue mi culpa) y que seguramente subiré el próximo, que todavía lo tengo que escribir, o antes de que acabe marzo o en abril. el 31 me voy a roma como viaje de fin de curso y no vuelvo hasta el 4 así que si antes de irme no subo, posiblemente subiré después del 4. y bueno, que tengáis un buen fin de semana, os quiero. x

martes, 25 de febrero de 2014

Chapter nineteen.


 

*Oriana Núñez*

Pocos minutos después de la llamada de Gemma, papá y mamá me avisaron de que saldrían a dar una vuelta y a comprar no-sé-qué-chorrada para una amiga de mi madre. Subí a mi cuarto, cogí uno de los varios CDs que tenía en la estantería, y lo puse en el reproductor de música. No subí el volumen al tope, por si Gemma venía quería enterarme del timbre. Desvié mi vista hasta la cajita de encima mi escritorio. Me prometí a mí misma no volver a abrirla, pero no me pude resistir. La cogí con cuidado, sentándome de piernas cruzadas en mi cama. La abrí, y no pude evitar sonreír. Eran las notitas de mi taquilla, las de mi chico anónimo. Espera, espera, espera. ¡¿Mi chico anónimo?! Te me calmas Ori, que tienes novio. Pero el chico anónimo era todo un romántico. Saqué de dentro la cajita la primera nota que encontré. La leí un par de veces, aunque seguía sin saber de dónde la había sacado. Una canción; según yo y todas la letras de canciones que me sabía, no era. Solo me quedaba la opción de que el chico anónimo tenía talento para las palabras. Y que su nombre empezaba por E. Mañana ya me pondría a buscar o preguntar por el instituto. Me moría por saber quién era el que se había molestado en escribirme esas cosas tan bonitas. Me sobresaltó el timbre, ya ni me acordaba de que esperaba a mi amiga. Salté de la cama al suelo, que por cierto casi me mato, y corrí escaleras abajo, también por poco me mato. Me alisé el pelo con las manos, riendo internamente. Le abrí la puerta a Gemma.
-¡Mi española favorita!- chilló con los brazos en alto nada más verme. Reí e imité su acto.
-¡Mi Styles favorita!- saltó una carcajada y bajó los brazos para abrazarme fuertemente. Le correspondí el abrazo, todavía riendo. Cuando nos separamos, la invité a pasar y nos instalamos en los taburetes de la cocina.
-He traído nuestras galletas- abrió su bolso y sacó el paquete de galletas que siempre comíamos, con una sonrisa pícara.
-Aw, todavía te acuerdas- la abracé de lado, mientras ella abría el paquete y después, yo le robaba una galleta.
-Claro que sí- sonrió, también comiendo otra deliciosa galleta. Le sonreí de vuelta. Me puse a preparar un té para cada una, mientras Gemma me contaba como le iba en la universidad. Cuando estuvieron listos, me senté a su lado-. Bueno Ori, cuéntame cómo va tu vida.
-¿Qué quieres que te cuente?- reí divertida.
-No sé, todo- se encogió de hombros, sonriendo risueña-. Mh, ¿Alguien que ocupe tu corazón?- me sonrojé.
-Bueno, yo- reí nerviosa-. Tengo novio- murmuré agachando mi cabeza. Gem ahogó un grito de emoción. Cuando levanté la vista, ésta se abanicaba con la mano toda sonriente ella. Pues sí que se había emocionado.
-¡No me lo puedo creer!- se veía tan emocionada que ya temía que ella pensaba en lo que no era.
-Gem, sé que piensas que es quien tú y yo sabemos- hice un pausa, mientras ella me miraba atenta-, pero no es él.
-Oops, lo siento Ori- rió avergonzada. Hice un movimiento con la mano como para restarle importancia-. Bien, entonces cuéntame sobre este chico misterioso.
-Primero de todo, sé que te vas a reir pero que conste que me di cuenta después. Y segundo, pues su nombre es Edward- me mordí el labio. Gemma levantó una ceja.
-¿...Y?- dijo, esperando a que continuase-. ¿Cómo es? ¿Es guapo?
-Tiene la cabeza llena de rizos castaños claros, unos ojos azules preciosos y se le forman unos adorables hoyuelos en las mejillas cuando ríe- suspiré, por lo que a mí me parecía, enamorada.
-A ver, ¿Edward? ¿Rizos? ¿Hoyuelos?- rió fuertemente-. Con perdón pero me suena a un clon de Harry.
-¿Tú tambien estás con eso? Hasta el propio Harry lo ha dicho alguna vez- resoplé, pero divertida por la situación.
-¿Tienes alguna foto de él?- asentí. Cogí mi móbil y le enseñé la foto que nos tomamos la semana pasada-. Definitivamente, es clavado a Harry.
-Lo único con lo que son diferentes es la personalidad. Son polos opuestos, lo juro.
-Ahora dime la verdad Ori- ignoró mi comentario-. ¿Estás con él porque realmente lo quieres, o solo porque se parece a mi hermano, aunque sea un poco?
Lo pensé. Y la verdad, no lo sabía. Edward me parecía de verdad un buen chico, era encantador y un amor de persona, pero si era honesta, no había olvidado a Harry. Aunque lo intentase, no salía de mi cabeza ese tonto de rizos. Mi estúpido y tonto chico de rizos.

*Harry Styles*

Mi hermana volvió a casa casi tres horas después. Estaba tranquilamente mirando un partido de fútbol por la televisión, cuando el timbre me sobresaltó. Refunfuñando, levanté mi culo del sofá y fui a abrir. Era Gemma. Nada más poner sus ojos en los míos, me lanzó su mirada de 'tenemos que hablar'. Un escalofrío me recorrió toda la espalda. Cerré la puerta cuando ella ya estaba dentro. La vi dejar su bolso en donde estaba antes sentado y cogiendo mi brazo me arrastró a la cocina. Me hizo sentarme en una silla, y ella se sentó delante de mí. Me miró, durante lo que me parecieron siglos, directamente a los ojos. Totalmente en silencio. Y me estaba empezando a poner nervioso.
-¿¡Quieres hablar de una vez Gemma!?- estallé, frustrado de su silencio. Gem rió suavemente.
-¿Eres tú, verdad?- me preguntó, ladeando la cabeza hacia un lado.
-¿De qué hablas?- me crucé de brazos, confundido.
-El que le envía notas a Ori, eres tú- murmuró, pensativa. Tragué saliva, realmente nervioso. ¿Si mi hermana lo había adivinado, se lo habrá contado a Oriana?
-Sí- susurré-. ¿Cómo lo- me interrumpió, sonriendo.
-Reconozco tu letra Hazza- le devolví la sonrisa, pero todavía preocupado-. Y no, no le he dicho nada a Ori- suspiré.
-Gracias Gem.
-De nada Hazz- rió tiernamente-. Ahora cuéntame, sobre el tema de las notas y eso- mi hermana y su manía de querer siempre saber todo. Aún así la adoro.
-La cagué, mucho. No quiero perder a Ori, porque- me interrumpí a mi mismo, mirando mis manos, nervioso por confesar lo que iba a decir-, porque me di cuenta de que la quiero.

*Annie Stonem*

Zayn se quedó toda la noche conmigo. Después de volver del cementerio, aprobeché y compré nuevas lentillas de color. Zay llamó a su madre, preguntándole si podía quedarse esta noche conmigo; porque 'lo necesitaba'. Y estaba en lo cierto. Lo menos que quería ahora era estar sola. Trisha aceptó, solo porque era yo y confiaba en nosotros para no hacer una tontería. Zayn era mi mejor amigo, prácticamente un hermano, nada más. Nos compramos la cena en un McDonalds que encontramos en el camino de vuelta a casa. A pesar de que Zay no decía nada, sabía que tenía demasiadas cosas en la cabeza. Así que hasta que no llegamos a casa y nos pusimos a cenar, no le pregunté.
-Zayn- llamé su atención. Dejó su hamburguesa a un lado y me miró-. Adelante, dime todo lo que tengas que decir. Puedes reprocharme todo lo que quieras. Fui una muy mala mejor amiga por no habértelo contado, y lo sé. Y lo siento- agaché la mirada. Lo sentí suspirar. Las lágrimas asomaban por el borde de mis ojos. Sin previo aviso, noté como se levantó y me estrechó entre sus brazos. Me aferré a su cuello, soltando un par de lágrimas traviesas.
-No tengo que reprocharte nada Ann. Ésto es un tema complicado, lo entiendo. No pienses que estoy enfadado contigo ni nada, solo estoy todavía en shock- besó mi frente cuidadosamente.
-Pero eres mi mejor amigo, y los mejores amigos siempre se cuentan todo- sollocé.
-Pero me lo has acabado contando, ¿Verdad?- asentí-. Pues ya está. No siempre vas a tener que contarme todo, no voy a obligarte Annie. No pienso controlarte ni nada de eso, solo quiero protegerte- me mostró su dulce sonrisa-. Quiero que sepas que siempre voy a estar a tu lado, ¿Vale?- asentí.
-Te quiero Zay.
-Te quiero Ann- sonrió.

*Liam Payne*

Suspiré por cuarta vez en el día cuando llegué a casa de Bethany. No podía seguir con ella cuando estaba enamorado de otra chica. No le encontraba sentido a la relación. Me preparé mentalmente lo que le diría, y cuando creí estar preparado, toqué la puerta un par de veces con los nudillos. Di un paso atrás. Metí las manos en los bolsillos y esperé a que alguien abriese. Estaba a punto de llamar otra vez, cuando la puerta se abrió de golpe. Bethany se puso pálida nada más verme. También parecía nerviosa.
-Hola Liam, ¿Qué haces aquí?- sonrió inquieta, mirando a los lados. Levanté una ceja. ¿Qué le pasaba?
-Venía a hablar contigo, mh, ¿Puedo pasar?- me miró alarmada.
-¡No!- chilló, más nerviosa que antes. Dio un largo suspiro-. Digo que no, lo siento cielo. ¿Te importa si habl- se vio interrumpida cuando un chico alto y algo más mayor que ella se plantó a su lado y la cogió de la cintura. Abrí los ojos de la sorpresa. El chico me miró y extendió una mano, sonriente.
-Hola soy Nathan, el novio de Bethany- le estreché la mano, matando a Bethany con la mirada-. ¿Y tú eres?
-Oh, nadie importante. Ya me iba. Perdón por molestar- giré sobre mis talones.
-Liam espera- habló Bethany, cogiéndome del brazo-. Y-yo, esto no es lo que parece, yo solo- sacudí mi brazo, librándome de su agarre.
-Olvídalo- rodé los ojos. Me acerqué a su oreja-. Lo nuestro se acabó, si es que alguna vez fue de verdad- susurré, y acto seguido me largué de ahí, cabreado.



I'm back cupcakes. alguien me extrañó? cx creo que no pero por preguntar no pierdo nada soooo. ea, ya podéis matarme cuantas veces querráis por tardar tanto en subir pero he estado muy liada?? sé que esta excusa no sirve pero igualmente lo siento muchísimo, de verdad. espero que os guste el capítulo, os quiero. x

sábado, 25 de enero de 2014

Chapter eighteen.



*Annie Stonem*

Zayn decidió acompañarme hasta la puerta de mi casa. Tuve mucha suerte de que 'mis pesadillas' no estuvieran por ahí, como ayer. Conociendo a Zayn, sería muy probable que volviese a pegar un puñetazo a alguien, y con un poco de suerte, a Chris. Pero también, conociendo a Chris, sabía que no tardaría en devolver un puñetazo. Temía que algún día todo se acabase descubriendo, y peor, que Zayn terminase herido. De momento, prefería que Zay no supiese de la excistencia de esos tres. Ni Chris ni los otros de Zayn. Saqué las llaves de casa, y suspiré cuando el silencio de allí dentro se notó al abrir la puerta. Me giré a mirar a mi mejor amigo, que miraba despistado la casa de Garrison. Hacía más de una semana que no sabía nada de ese tonto. Toqué su brazo, y enseguida sus ojos se posaron en mí. Con un movimiento de cabeza lo invité a pasar. Asintió, sonriendo tímidamente. Nos instalamos en mi cuarto. Dejé nuestras mochilas a un lado de mi cama, y cuando me giré, pillé a Zayn mirando ensimismado el póster de Perrie Edwards. El póster que siempre me pedía que le regalase. Sin pensarlo dos veces, fui hasta allí y quité el póster de la pared.
-Pero qu- se vio interrumpido cuando le tendí la imagen. Arqueó una ceja. Reí suavemente y moví mi brazo, haciendo ondear la foto de Perrie. Agarró el papel con dos dedos, mirándome desconfiado, como si en cualquier momento pudiese acabar diciéndole que era una broma. Pero no lo era. Se lo regalaba, punto. Zayn se había jugado un castigo esta tarde por mí, al pegar a Cameron. Sentía que le debía algo-. Gracias Ann- sonrió dulcemente. Dejó el póster sobre mi escritorio. Cuando dio media vuelta, me vi envuelta por sus fuertes brazos, acabando tendida en mi cama-. Te quiero mucho bollito- susurró sobre mi mejilla. Me acomodé mejor en su pecho, mientras él se ponía a jugar con un mechón de mi pelo.
-Lo sé Zay- murmuré-. Yo también.

*Oriana Núñez*

Nada más acabar de dejar el último plato en el lavavajillas, escuché de lejos la letra de Head In The Clouds de Union J, y adiviné que alguien llevaba algo de rato esperando a que contestase la llamada. Corrí a atender, sin mirar quién era.
-¡Hasta que contestas Ori!- rió la voz de mi Styles favorita, Gemma. Me reí con ella, hacía un montón que no oía su voz-. Si no te llamo yo te acabas olvidando de mí, jo.
-Qué dices Gem, quién sería capaz de olvidarte- noté como sonreía risueña aunque no la estuviese viendo.
-Que dulce- rió divertida-. Al caso, ¿Te importa si paso por tu casa y no sé, tomamos el té mientras me cuentas que tal va tu vida?- repasé mentalmente la agenda escolar. No, no tenía deberes ni exámenes ni nada. Luz verde para Gemma.
-Perfecto. Te he extrañado rubia- la escuché reir felizmente, y una sonrisilla se formó en mis labios.
-Y yo a tí tonta. Un beso, ahora nos vemos- sin dejarme contestar, colgó. Bueno, típico de ella. Su pequeña manía de colgar sin dejar a la gente despedirse.

*Harry Styles*

-Y yo a tí tonta. Un beso, ahora nos vemos- escuché a mi hermana hablar, mientras se acercaba a la cocina. Me vio y sonrió pícara-. Hey Harry, adivina a quién voy a visitar- apoyó los codos en la mesa y ladeó la cabeza, su expresión me causaba gracia.
-A ver, has dicho tonta, así que supongo que vas a ver a una chica- razoné, y mi hermana rió.
-Vaya, yo que pensaba que solo ibas a la escuela a hacer de bonito- carcajeó. Rodé los ojos, y repetí lo que dijo en tono burlón.
-Gemma, ya no voy a la escuela, tonta. Estoy en el último curso del instituto- refunfuñé, un poco enfadado.
-Tu capacidad mental no me decía lo mismo- rió fuertemente, echando la cabeza hacia atrás. Me crucé de brazos. Cuando me miró, aprobeché para asesinarla con la mirada. Me sonrió tiernamente-. Anda, no te enfades Hazza- se puso a mi lado y me abrazó.
-Quítate Gemma- pero me apretó más fuerte contra sus brazos-. ¡Gemma!- le grité, y ella rió, todavía sin soltarse.
-Por cierto, a quien voy a ver es a Ori- me besó la mejilla y salió corriendo. Me giré sorprendido, pero ella ya estaba subiendo las escaleras de dos en dos. No llegaría a alcanzarla y reclamarle nada. Pero, en verdad, ¿Qué tendría que reclamarle? No le había contado nada sobre mi plan, aunque sí sabía que no nos hablábamos desde hace tiempo. En fin, déjalo Harry.

*Annie Stonem*

Había dejado que Zayn me ayudase a preparar la comida, pero todo acabó en desastre. Por poco no acaba quemándome la cocina. Finalmente nos decidimos por pedir algo de comida china, que no tardó mucho en llegar. Zay se empeñó en lavar él los platos cuando acabamos de comer y no puse mucha resistencia, pero acabé ayudándolo; principalmente porque quería vigilarlo. Nos derrumbamos en el sofá quince minutos después, cuando acabamos.
-¿Te puedo decir algo, Ann?- me preguntó al cabo de un rato de silencio. Giré mi cara, pero él ni siquiera me miraba.
-Claro, dime.
-Me gustaría conocer a tus padres- murmuró. Y, esa simple frase, me cayó como un balde de agua fría. Se me aguaron los ojos, aunque no dejé que callese ninguna lágrima. Me levanté de un salto, Zayn se sobresaltó-. ¿Qué haces?- me preguntó cuando cogí su mano y tiré para que se levantara. No contesté, solo lo arrastré arriba, cogí nuestras chaquetas, mis llaves y algo de dinero para el autobús, y salimos de casa-. En serio, Ann, qué está pasando.
Cerré con llave la puerta, y metí la llave en el bolsillo de la chaqueta. Zay terminó de ponérsela, todavía esperando mi respuesta. Tragué saliva fuertemente, intentando sonar normal.
-Vamos a ver a mis padres- eché a andar por delante de él antes de que adivinase que tenía los ojos húmedos. Cogimos el autobús en la parada que quedaba delante del parque, y escogimos los asientos que quedaban detrás del todo. Nuestro destino estaba bastante lejos, y sabía que Zayn acabaría adivinando a dónde íbamos, pero aún así fingí mi sonrisa, sabiendo que al final no aguantaría mucho tiempo. Supe que Zayn estaba cada vez más confundido cuando solo quedamos nosotros y una pareja de ancianos en el autobús. Todavía quedaban unos cinco minutos para llegar, y adiviné que los ancianos iban al mismo lugar que nosotros, ya que llevaban un bonito ramo de flores.
-Oye Annie, la última parada que hará el autobús es en el ce- se interrumpió a si mismo. Me miró a los ojos, entre una mezcla de tristeza, confusión y molestia en su expresión-. Dime que no es verdad- suplicó. Aparté la mirada, y esperé a llegar a nuestro destino. Después de lo que me pareció una eternidad, el autobús se detuvo en su última parada del recorrido y los que quedábamos ahí nos bajamos. Hice el mismo recorrido de siempre, con Zayn detrás de mí siguiéndome de muy cerca, y me detuve frente a mis padres. Zay se puso a mi lado, miró delante y se quedó pálido.
-Zayn- suspiré a punto de llorar-, te presento a mis padres- me agaché para poder acariciar sus lápidas, como tantas veces había hecho.
-Annie- murmuró sorprendido. Se agachó a mi lado y justo cuando me abrazó, es cuando empecé a llorar a mares-. Lo siento mucho Ann, lo siento mucho- susurró sobre mi oído, y me apreté más contra su pecho.
-No te apartes de mí nunca, Zayn. Prométemelo- supliqué con la voz temblando por culpa del llanto. Zay no dudó ni un segundo en prometérmelo. Le di las gracias en un susurro, y besó mi frente, todavía sin soltarme.



Hola cupcakes! A que os mola mi saludo? A que sí? Anyway, lo siento si hay faltas o algo pero me daba mucho palo corregirlo, so sorry hehe. Tengo la sensación de que el capítulo es muy corto, idk. Lo siento, de nuevo. Espero que hayáis tenido una buena semana :) Muchos besos, os quiero.
P.D. Por cierto! Muchísimas gracias por las más de 1O.OOO visitas en la otra novela!! Significa muchísimo para mí. Y si alguien se pregunta cual es, aquí dejo el link: They Don't Know About Us. Gracias de nuevo. x

viernes, 17 de enero de 2014

Chapter seventeen.



*Liam Payne*

Oriana ya no parecía estar tan distante conmigo, así que me senté a su lado en la cafetería. Me sonrió y siguió comiéndose su manzana. Poco después se acercaron Lou y Harry discutiendo sobre alguna tontería, y Niall por detrás de ellos devorando un trozo de pastel. En todo el día no había visto a Annie. Y bueno, ni a Zayn, pero a él ya lo tenía muy visto.
-Anda mira, los desaparecidos- exclamó el duende mirando hacia la puerta de la cafetería. Allí estaban ellos dos. Vinieron hasta la mesa donde estábamos y se sentaron, sin coger nada de comer.
-¿Dónde estábais chicos?- les preguntó Ori. Ann levantó la cabeza y al mirarla a los ojos me quedé un poco bastante sorprendido. Y creo que no fui el único.
-Uo Annie pareces un monstruito- dijo Lou de broma, riendo. Me iba a reir tambien, pero al ver su cara de tristeza me preocupé. Zayn lo fulminó con la mirada. Louis se levantó y de cuclillas de puso al lado de Ann-. Hey ranita, lo siento, no quería ofenderte- agarró su cara con ambas manos y besó su frente.
-No importa Lou, no pasa nada- Louis volvió a besar su frente y se sentó donde estaba. Todos miramos a Zayn y Annie, supongo que buscando una explicación-. No me miréis así- rió.
-Mh Ann, tu ojo...- empezó a decir Niall.
-Sí, lo sé- sonrió de lado-. Nací así, con un ojo de cada color. Normalmente uso una lentilla pero esta mañana la única que me quedaba se me ha caído- se encogió de hombros.
-Te queda muy chulo- comentó Harry.
-Gracias Hazza- le sonrió, divertida. Yo también quería que me dedicara una de sus sonrisas. Relaja esos celos Payne, son solo amigos. Ya ves qué pasó al creer lo que no era.

*Zayn Malik*

Después del almuerzo, Louis, Harry y yo nos fuimos a la sala de ordenadores donde ahora teníamos informática, pero cuando llegamos una chica de melena rizada indomable nos avisó que la profesora había faltado hoy, así que teníamos las dos horas libres. Le envié un mensaje a Ann, que me contestó enseguida. Supongo que eso significaba que tampoco tienen clase. Arrastré, literalmente, a Louis y a Harry hasta el taller de cocina, y efectivamente no había profesor. Me acerqué silenciosamente a Ori, quien me daba su espalda, pero cuando estaba a punto de pegarle un susto, el tonto de Niall dijo mi nombre y Oriana se giró.
-Hola chicos- nos saludó, mirando disimuladamente a Harry. Pero Zayn Malik se da cuenta de todo. Me senté al lado de Annie. Me saludó con un beso en la mejilla, y yo pasé un brazo por sus hombros, sonriendo. Pasaron alrededor de veinte minutos donde todo fue genial, pero en un momento que me desconecté de la conversación que había en el círculo que habíamos formado, me centré en otra, y no me gustó para nada lo que decían. Recé para que Annie no la escuchara. Noté que dejaba de sonreir, y que se largaría a llorar en cualquier momento. Se estaban pasando; estaban por cruzar el límite de mi paciencia. Pero no fue hasta que el idiota de Cameron, el típico chico popular que no le importan los sentimientos de nadie más que su popularidad; lanzó su comentario sobre Annie, cabreándome.
-No me extrañaría que sus padres no quisieran estar con ella, ¿Quién quiere estar con un monstruo?- se burló, y no faltaron las risotadas de sus perritos falderos. Sabía que a esta altura todos se habían dado cuenta de lo que decían, pero eso no quiso decir que pudiesen detenerme cuando me levanté de mi silla, tirándola al suelo, lo que provocó un gran estruendo y después, un silencio absoluto en toda la sala. Todas las miradas estaban en mí. Annie susurró mi nombre. Demasiado tarde; ya tenía a Cameron cogido por el cuello de su camiseta de niño pijo. Sonrió cínico, apreté fuertemente los dientes. Los perritos falderos de ese idiota estaban en guardia. Pero todos sabían lo que pasaba cuando alguien quería pelea, conmigo. No era bueno meterse por el medio-. ¿Qué pasa, Malik? ¿Vienes a defender a la rarita?- soltó una carcajada ronca. Louis se interpuso entre nosotros cuando me estaba planteando la idea de pegarle un puñetazo o no. La idea me tentaba, pero eso supondría un castigo.
-Déjalo Zayn, no vale la pena- murmuró Lou. Asentí y me di la vuelta. Aunque claro, Cameron tenía fama por ser, también, un provocador. No le faltó la oportunidad para enfadarme todavía más, si era posible.
-¿Qué te pasa nenaza? ¿Tienes miedo de perder?- simuló un llanto, con una falsa risa al final. Nadie despegaba los ojos de nosotros. Lo ignoré-. Eres un maldito cobarde, Malik- no pude aguantar más. Me giré, sacando humo por las orejas.
-¿Qué me has llamado?- me acerqué lentamente a él, desconcertándolo. ¿Qué se pensaba, que le pegaría un puñetazo en este mismo momento? Se le tensaron los hombros, pero no dejo de lado su sonrisa burlona.
-Cobarde- vocalizó. Con las manos en los bolsillos, se había inclinado ligeramente hacia delante. Me quedé quieto en mi lugar, fijamente mirándolo. La tensión seguía sobre él, pero lo disimuló girándose a ver a uno de sus perritos seguramente a comentar otra estupidez. Aprobechando ese momento, le pegué un puñetazo lo bastante fuerte como para tirarlo al suelo. Su amigo lo ayudó a levantarse, y cuando se estaba acercando, noté como un pequeño cuerpo se interponía entre nosotros. Cameron hizo una mueca de sorpresa, con la ceja izquierda levantada. Intenté apartar a Annie para darle a ese idiota su merecido. Ann giró sobre sí misma, cogiéndome por los brazos.
-Zayn no lo hagas, por favor- susurró tristemente. Eso me enfureció más, porque toda esa tristeza la había provocado Cameron y sus estúpidos e hirientes comentarios. Levanté la vista, el idiota tenía un corte en la mejilla, de donde bajaba una pequeña gota de sangre. Se la limpió con la manga y me fulminó con la mirada.
-Zayn, vámonos. Dicen que viene un profesor- murmuró Oriana detrás mío, y asentí, todavía con la mirada en ese tipo. Los siete nos fuimos de ahí, no sin antes escuchar como Cameron gritaba que la pelea no había acabado. Se sentía humillado por no haber podido devolverme el golpe.
-Eres un tonto amigo, podrían haberte castigado si llegaban a pillarte- me regañó Niall. Miré a Ann, ella era la que me frenó. Se lo debía a ella. Levanté su cabeza con los dedos en su barbilla, y alcancé a ver como una lágrima resbalaba por su mejilla. Dejé de caminar, lo que hizo que ella también lo hiciera.
-¿Qué te pasa bollito?- pregunté preocupado. Optó por no contestarme y me abrazó lo más fuerte que sus brazos le permitieron. Escuché un susurro parecido a un gracias, que me bastó para saber que de alguna manera u otra, ella estaba bien.


Que levante la mano quien quiere matarme por subir tan tarde *todos levantan la mano*
LO SIENTO Y MIL VECES LO SIENTO! Sé que no sirve de nada pedir disculpas, pero de verdad lo siento :c Bien, subí los dos capítulos como prometí y aunque este sea muy corto, tenía que dejarlo así soooooorry cx Espero que os haya gustado, aunque sea un pocito. Un beso enorme, os quiero.

Chapter sixteen.



*Louis Tomlinson*

-... Y entonces éste es el plan de Harry- finalicé mi narración. Zayn y Annie asintieron con la cabeza prácticamente a la vez. Harry me había dado permiso para contárselo a todos ellos menos a Ori, obviamente. Y me apetecía contarlo, no sé.
-Aw que romántico, ¡Ya prodías hacérmelo a mí Zay!- bromeó Ann, codeándole. Zayn levantó una ceja, divertido.
-Sabes que me atrevo a ahora mismo ponerme de rodillas delante tuyo, así que mejor no digas nada bollito- Ann y yo soltamos una carcajada. Ni de broma me imaginaba a Zayn de rodillas delante de una chica.
-No te atreves Zayn, no mientas- lo desafió, y éste sonrió arrogante. Se puso delante de Annie justo cuando una pareja de abuelos pasaban por al lado, se arrodilló y le propuso (dramáticamente y de broma, claro está) matrimonio. La anciana detuvo a su marido a contemplar la escena. Ann muerta de la vergüenza, yo muerto de risa y Zayn sonriendo satisfecho.
-Que jovencitos más adorables- pellizcó la mejilla de Zayn cuando éste se levantó del suelo y Annie se aguantó la carcajada por la mueca que hizo el moreno-. ¿Queréis un caramelo?- abrió su bolso con una dulce sonrisa. ¿Quién no le diría que sí a un caramelo? Después de que nos diese dos caramelos de menta a cada uno, nos despedimos de ellos y seguimos el camino a casa.
-Oye Lou, ¿Cómo vas con Phoebe?- preguntó un Zayn pícaro. Me sonrojé, un poquitín, y evité su mirada divertida.
-Cuentanoslo, venga- suplicó Annie, enroscando su brazo al mío. Los dos pusieron ojos de cachorritos. Rodé los ojos; ésta sería la última vez que funcionaría.
-Tengo pensado en invitarla a salir, mañana- finalmente solté en un suspiro. Annie chilló emocionada y me abrazó.
-Pero a ver que no me queda claro, ¿Para que sea tu novia o para salir a dar una vuelta?- Ann chasqueó la lengua y lo miró indignada.
-Pues para una cita, tonto- dijo obvia.
Pobre Zayn; a mí también me costó pillar la diferencia.

*Annie Stonem*

Me arrepentí en lo más hondo de mi alma cuando le dije a Zayn que no me importaba que no pudiese acompañarme hasta casa; que no había ningún problema. Pero a pocos metros de llegar, mis tres problemas estaban plantados en la acera de cerca de mi casa. Doblé una esquina, mejor dar la vuelta que enfrentarme a ellos, y como pensé que no me habían visto seguí mi camino demasiado confiada. Hasta que sentí un fuerte tirón en el pelo, haciéndome caer al suelo. Solo me hizo falta escuchar su risa ácida para echarme a llorar en silencio sin importarme que pudiesen estar viéndome. Esto estaba yendo cada vez más lejos. No creía poder aguantar más.

*Zayn Malik*

Esperé a Annie en nuestro casillero (sí, como los teníamos al lado decidimos compartirlos) para ir juntos a literatura. Se estaba tardando demasiado y el pasillo empezaba a vaciarse, pero si ella no venía prefería quedarme vagando por el pasillo. Después de que el pasillo se quedase completamente solo y en silencio, vi una chica caminar lentamente con la cabeza agachada en mi dirección. Era Annie. Corrí hasta ella, cosa que la asustó, e intentó no mirarme por nada del mundo. Busqué su mirada, pero se mostraba rehacia a levantar la cabeza.
-¿Qué te pasa Annie?- le pregunté finalmente, y nerviosa me miró. Espera, ¿Soy yo o sus ojos han cambiado? Quiero decir, uno sigue azul pero el otro es verde-. ¿Por qué tienes un ojo verde? ¿Te has puesto una lentilla de color o algo?- reí suavemente. Negó la cabeza, apenada.
-No Zayn, justamente hoy no- murmuró cabizbaja. No entendía nada, pero absolutamente nada de lo que estaba pasando-. Nací con un ojo de cada color Zay, por eso llevo una lentilla de color azul para que nadie lo sepa.
-¿Por qué?- me atreví a preguntar. No era nada malo, a mí me parecía muy chulo.
-Porque la gente ya me ha jodido bastante la vida con esto- susurró. Tenía la sensación de que se pondría a llorar en cualquier momento, así que intenté desviar un poco el tema.
-¿Y qué te ha pasado que hoy no llevas lentilla?- hizo un amago de sonrisa al darse cuenta de que evitaba ese tema.
-Solo me quedaba una y se ha suicidado- la miré interrogante-. Que se me ha caído al suelo; bueno se ha tirado.
-Oh- sonreí-. ¿Pues sabes? Yo creo que te ves muy bonita así- se sonrojó.
-¿En serio?- sonrió ampliamente, asentí con la cabeza-. Gracias Zay, aunque no lo creas eso me ha subido un montón la mierda de ánimo que llevaba- me abrazó.
-¿Te parece si nos quedamos aquí? No me apetece llegar a clase y que nos castiguen- sugerí y ella rió. Nos sentamos con la espalda contra nuestras taquillas.
-Oye Zayn- dijo ella después de unos minutos de silencio-, ¿Estarías dispuesto a saltarte todas las clases de la mañana para estar conmigo? No quiero ir a ninguna- suspiró.
-Claro que sí, cariño- acaricié su cabello.
-Gracias- murmuró, cerrando los ojos.

*Niall Horan*

No sé por qué, pero mágicamente siempre acababa de cambiarme para la clase de gimnasia al mismo tiempo que Ori y Ann, pero esta vez solo vi salir a Oriana del vestuario de chicas. Se encogió de hombros dándome a entender que ella tampoco sabía dónde estaba Annie. Me acerqué a ella, y juntos fuimos a sentarnos a esperar a que la entrenadora diese ordenes. De mientras esperábamos, nos pusimos a charlar.
-Oye duende, nunca me has contado quién te gusta, pillín- me codeó, divertida, y mis mejillas se pintaron de rojo.
-Tú a mi tampoco- contraataqué.
-¿Te suena un chico llamado Edward, que casualmente es mi novio?- levantó una ceja. Bien, no se me daba bien contraatacar-. Dímelo rubito, dímeloooo- suplicó moviéndome el brazo varias veces. Resoplé.
-Pero solo porque te pones pesada- sonrió angelicalmente, haciéndome reir-. Se llama Lucy.
-¿Lucy Scott?- sonrió pícara-. ¿La pelirroja con pecas y ojos castaños?
-Esa misma- murmuré sonrojado. Me cogió de las mejillas y le aparté las manos de un manotazo, riendo.
-Ay que mono eres, duende- me revoloteó el pelo y acto seguido salió corriendo, riendo a carcajadas. Me puse a perseguirla, pero no pude alcanzarla ya que se escondió en el vestuario de chicas, y como que yo allí no entraría.

*Harry Styles*

-Venga Harold, por favor, yo te estoy ayudando con lo de Ori. Solo te pido que me acompañes- hizo su adorable pucherito con los labios. Aunque me derritió el corazón, seguí negando con la cabeza-. ¿Y tú te haces llamar mi mejor amigo?- se hizo el indignado. Rodé los ojos.
-Está bien, te acompañaré- resoplé, y Lou sonrió a más no poder-. Pero que quede claro que no te voy a ayudar a pedírselo, solo voy a ir y nada más.
-Sí, sí, tranquilo. Lo tengo todo planeado- más le gustaría. Conociéndolo, acabaría con la mente en blanco y sonriendo estúpidamente; y claro, luego su héroe, claramente yo, tendrá que ir a salvarlo del aprieto.
-Pues venga, vamos- Louis sonrió una vez más, y ambos nos pusimos a caminar hacia la cafetería. Encontramos a Phoebe hablando con sus amigas un poco antes de entrar en la ésta. Lou le tocó el brazo suavemente, y ella se giró a verlo con una gran sonrisa.
-¡Hola Lou!- besó su mejilla. Vale gracias, yo ni existo. Y luego está la morena junto a Phoebe que no para de desnudarme con la mirada. ¡Un poco de dignidad, chica!
-Hola Phoebe- sonrió como tonto-. Venía a pedirte una cosa- se mordió el labio nervioso. Ya empezamos.
-¿Sí? ¿Qué cosa?- preguntó emocionada. La morena me lanzó un beso y estuve a punto de ponerme a reir. No se puede ir tan regalada por la vida.
-¿Te gustaría salir conmigo este viernes?- se sonrojó.
-Aw claro que sí Lou- miró a sus amigas, realmente se veía emocionada. Cogió el brazo de Louis, levantó la manga de su jersey y con un rotulador apuntó un número de teléfono-. Llámame- le dijo antes de entrar con su grupillo a la cafetería. Lou se giró con la boca exageradamente abierta a mirarme, todavía con el brazo estirado.
-¿Esto es real? Pellízcame- murmuró. Pero en vez de eso le pegué una bofetada. Y bueno, sí que despertó de su ensoñación-. ¡Te he pedido un pellizco inútil!- se sobó la mejilla.
-Lo siento Lou- reí, y éste me miró mal.
-Da igual- negó con la cabeza-. Pero es que aún no me lo creo Hazza.
-Pues créetelo Tommo- lo cogí del brazo y lo arrastré camino a mi taquilla-. Ahora escribiré otra nota y tú ya sabes qué hacer- le guiñé un ojo. Agarré un trozo de una libreta cualquiera, un boli y escribí otra frase que me rondaba por la cabeza.

''Though I try to get you out of my head, the truth is I got lost without you - E''.